INFORMACIÓN Y FORMULARIOS INGRESOS YA: -Trasferencia a ES26 2100 7344 7313 0021 2801 -Bizum a 34-609 51 08 62
  • A  A  A  

Otros temas

Autores

Archivo de entradas

6543 Artículos. - 101847 Comentarios.

Crisis económica y derrota del PSOE

    Este artículo de Josep Borrell, socialista crítico con la última etapa de su partido, es un buen análisis de cómo se ha producido la crisis económica en España. No hace un planteamiento maniqueos de buenos y malos. Y sabe distinguir tiempos y lugares. De él entresacamos esta afirmación: “A diferencia de Grecia, donde el déficit creó la crisis, en España la crisis creó el déficit”.

Crisis económica y derrota socialista en España

    España sufre una grave crisis económica y el PSOE ha sufrido una grave derrota electoral. Para comprender cómo y por qué conviene analizar lo ocurrido en los últimos 10 años.


Josep Borrell | nuevatribuna.es | 03 Enero 2012 – 10:15 h.

España era el alumno modelo de la clase de Maastrich, con un superávit público del 2,2 % y un endeudamiento por debajo del 40% del PIB

Desde la introducción del euro y hasta el inicio de la crisis, España ha sido una de las economías más dinámicas de Europa. Con una tasa de crecimiento media en el periodo 2000-2007 del 3,6 %, su tasa de paro había descendido en julio del 2007 hasta el 8,2 %, la más baja de los últimos 40 años. Antes de la crisis, España era el alumno modelo de la clase de Maastrich, con un superávit público del 2,2 % y un endeudamiento por debajo del 40% del PIB. Pero desde el 2007 se han perdido 2,4 millones de puestos de trabajo, la tasa de paro ronda el 22 %, el 44 % entre los jóvenes, la economía está estancada y, según Eurostat, España aparece como el cuarto país más desigual de la UE, solo por delante de Lituania, Estonia y Rumania. Las ultimas elecciones generales del pasado 20 de noviembre, más que una victoria del PP, que solo gana medio millón de votos, fueron una clara derrota del PSOE, que pierde 4,4 millones de votos por su derecha y por su izquierda. Ha sido el peor resultado (28,7 % de los votos) de los socialistas desde la recuperación de la democracia en 1978.

Entre las brillantes perspectivas del 2007 y la realidad de hoy, ha pasado el tsunami de la crisis. Las reformas progresistas de José Luis Rodríguez Zapatero impulsando los derechos sociales y las libertades individuales y su política exterior, retirando las tropas españolas de Irak y aumentando la ayuda al desarrollo, ya no han sido tomadas en consideración. Los ciudadanos están preocupados por la inseguridad económica, y desorientados por los bruscos cambios de política económica de un Gobierno que negó la crisis durante demasiado tiempo y no supo explicar las medidas que tuvo que tomar para hacerle frente.

La intensidad y la duración de la crisis, y sus dramáticos efectos sociales, tienen mucho que ver, sin duda, con los malos resultados electorales del partido socialista. Pero han sido también los errores en la gestión política de la crisis, sobre un fondo de descrédito de la política y de pérdida de contacto con las clases populares, sobre todo con la juventud especialmente castigada por la creciente precariedad laboral, los que han producido esa situación.

El primer error de los Gobiernos socialistas fue no haber intentado corregir antes las debilidades estructurales de la economía española y su insostenible modelo de crecimiento

El primer error de los Gobiernos socialistas fue no haber intentado corregir antes las debilidades estructurales de la economía española y su insostenible modelo de crecimiento, basado en una hipertrofia del sector de la construcción y un excesivo endeudamiento privado. Lo reconocía el propio José Luis Rodríguez Zapatero y el derrotado candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba diciendo que su mayor error había sido no “pinchar” antes la burbuja inmobiliaria. Esperaban, como decía en un exceso de optimismo el Vicepresidente Pedro Solbes antes de su cese-dimisión, “un aterrizaje suave, desacelerando poco a poco la excesiva inversión en vivienda”. El aterrizaje suave ha sido en realidad un verdadero “crash”, acelerado por la crisis financiera internacional.

Los Gobiernos socialistas no hicieron gran cosa para controlar el crecimiento desbocado de la construcción. Más bien echaron leña al fuego de una dinámica especulativa, ideológicamente basada en la liberalización del suelo y financieramente sustentada por los bajos tipos de interés y las entradas de capital extranjero que el euro trajo consigo

Es cierto que fue el PP el que lanzó el proceso de desregulación urbanística que hizo posible la burbuja inmobiliaria. Pero a ello contribuyeron destacados miembros del partido socialista a los que José Luis Rodríguez Zapatero dio las mayores responsabilidades. El Gobierno socialista tardo tres largos años antes de modificar la Ley del Suelo, y para cuando lo hizo, el mal ya estaba hecho. A pesar de las voces que lo pedían, desde dentro y fuera del Gobierno, no solo no redujo los incentivos fiscales a la construcción sino que produjo una legislación fiscal especialmente favorable a las plusvalías inmobiliarias en plena burbuja especulativa.

A pesar de las voces que lo pedían, desde dentro y fuera del Gobierno, no solo no redujo los incentivos fiscales a la construcción sino que produjo una legislación fiscal especialmente favorable a las plusvalías inmobiliarias en plena burbuja especulativa

Ese fue uno de los mayores errores de política fiscal de los socialistas españoles, contradiciendo su programa electoral de 2004, en el que se proponía volver a colocar las plusvalías a corto plazo dentro de la escala progresista del impuesto sobre la renta. En vez de eso, se completó la regresividad de la política fiscal del PP, haciendo que todos los rendimientos del capital financiero y las plusvalías inmobiliarias tributasen a un tipo proporcional muy bajo, del 18%.

Así se llevaba a la práctica una política fiscal muy al estilo de la Tercera Vía blairista, que creía más en la reducción de los impuestos y en la disminución de su progresividad que en sus efectos redistributivos. Pasará a la historia la famosa frase de José Luis Rodríguez Zapatero: “bajar los impuestos es de izquierdas”, que no deja de ser sorprendente en un país que sigue siendo uno de los que tienen la presión fiscal más baja de Europa, como también es uno de los más bajos el gasto social por habitante.

Es cierto que el gasto social aumentó durante la primera legislatura 2004-2008 de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero no fue financiado con aumentos estructurales de la recaudación ni de la progresividad fiscal, sino con el aumento de los ingresos provocados por el boom inmobiliario. La progresividad tributaria y la sostenibilidad fiscal disminuyeron, pero quedaron ocultas por un aumento de la recaudación que se detuvo bruscamente con la crisis.

Se crearon así las bases de un déficit estructural que explotó cuando la crisis detuvo en seco la actividad. La supresión del Impuesto sobre el Patrimonio, poco tiempo antes de tener que congelar las pensiones y reducir los sueldos de los trabajadores públicos, es el ejemplo más dramático de esas contradicciones fiscales. La pérdida de recaudación generada por la supresión de ese impuesto fue el doble de lo que se ahorraba congelando las pensiones. La supresión se decidió antes de que se fuera plenamente consciente de la gravedad de la crisis, pero la imagen del Gobierno quedó muy dañada por esas decisiones, que no eran la mejor manera de distribuir de forma equitativa los costes de la crisis.

Las reducciones o bonificaciones fiscales de tipo proporcional, como la decisión de distribuir a todos los contribuyentes por el impuesto sobre la renta un cheque de 400 euros, cualquiera que fuese su renta, para intentar aumentar el consumo y mantener la actividad económica, o la de fomentar la natalidad premiando con un cheque-bebé de 3.000 euros a todas las madres, cualquiera que fuese su renta, contribuyeron a disminuir la progresividad, no tuvieron efectos macroeconómicos y, sobre todo, aumentaron la sensación de injusticia fiscal.

En realidad, la crisis inmobiliaria reflejó las debilidades de la economía española y la insostenibilidad de su modelo de crecimiento. Prácticamente todo el diferencial de crecimiento entre España y el resto de la UE se debe al boom inmobiliario, que triplicó los precios de la vivienda y causó un insostenible aumento del endeudamiento de las familias, desde el 47% de su renta disponible en 1997 al 135% en el 2007. El déficit exterior llegó al 10% del PIB, pero eso no parecía preocupar a nadie ya que el euro había hecho desaparecer las restricciones exteriores que siempre habían acabado abortando el crecimiento de la economía española. Con el euro había desaparecido el riesgo de cambio, los capitales afluían y nos permitía endeudarnos a tipos de interés reales negativos.

El choque externo creado por la quiebra de Lehman Brothers redujo el flujo de capital extranjero, provocó una restricción del crédito que paralizó la economía real

En cambio, la inversión industrial era débil, la espectacular modernización del país no se traducía en el aumento ni la diversificación de las exportaciones ni de su contenido tecnológico. La productividad del trabajo no creció apenas durante 10 años (0,2% en media, versus 1,3% en Francia) consecuencia en parte de la especialización productiva en sectores, construcción y servicios, en los que no hay grandes aumentos de productividad. Ello, junto con los aumentos salariales mayores que la media de la zona euro, hizo que el país perdiera competitividad, expresada en su déficit comercial, pero enmascarada por el motor de crecimiento interno que era la construcción y la disponibilidad de financiación exterior.

Y así hasta que la crisis paralizó bruscamente ambos factores. El choque externo creado por la quiebra de Lehman Brothers redujo el flujo de capital extranjero, provocó una restricción del crédito que paralizó la economía real. El ajuste se realizo aumentando el paro, ya que un tercio al menos de los empleos eran temporales con costes de despido muy bajos o nulos.

Desde la oposición, los socialistas habían denunciado la insostenibilidad de ese modelo de crecimiento basado en el endeudamiento y la expansión del “ladrillo”. Propusieron cambiarlo, pero cuando se cabalga sobre una expansión que crea empleo y llena los cofres del Estado y de la Seguridad Social no es fácil frenar para cambiar de rumbo.

Y además, cambiar de modelo productivo lleva tiempo. Cuando la crisis llegó, ya era demasiado tarde. La Ley de Economía Sostenible que pretendía impulsar ese cambio, muy a la manera española heredada del dirigismo francés, de hacer grandes Leyes que enuncian principios retóricos para cambiar realidades complejas, se convirtió en un recital de buenos deseos y medidas heterogéneas, impotentes para hacer frente al vendaval y las urgencias de la crisis.

José Luis Rodríguez Zapatero negó la crisis durante demasiado tiempo y tardó en darse cuenta de su gravedad. Estaba convencido de que España tenía el sistema financiero más sólido del mundo gracias a las provisiones anticíclicas que había exigido el Banco de España. Pero resultó que parte del sistema, en especial las Cajas de Ahorro, estaba seriamente dañado por la pérdida de valor de los activos inmobiliarios y la insolvencia de un numero creciente de familias altamente endeudadas y afectadas por el paro.

La primera respuesta a la crisis, durante 2008 y 2009, fue del tipo keynesiano, como en todas partes y según lo que la propia UE y el FMI aconsejaban. Pero el déficit creció muy rápidamente hasta el 12% del PIB, no tanto por el aumento discrecional del gasto sino por el juego de los estabilizadores automáticos vinculados al sistema de protección social, y sobre todo, la caída de los ingresos vinculados a la actividad de la construcción. A diferencia de Grecia, donde el déficit creó la crisis, en España la crisis creó el déficit.

Cuando la crisis cambió de naturaleza, desde una crisis de demanda que precisaba estímulos fiscales a una crisis de endeudamiento y de financiación exterior, la reacción fue lenta. José Luis Rodríguez Zapatero siguió proclamando que no reduciría sus políticas sociales hasta que en Mayo del 2010, bajo la presión de Bruselas y de los mercados, tuvo que imponer un severo plan de ajuste, recortando salarios públicos, congelando pensiones y subsidios y subiendo impuestos, sobre todo los indirectos. El incremento impositivo sobre las rentas altas y los rendimientos del capital fue solo simbólico, y no se repuso el impuesto sobre el patrimonio hasta días antes de las elecciones. El conjunto de las medidas fue percibido como un injusto reparto de los costes del ajuste, sobre todo porque al mismo tiempo se conocieron los sueldos, las indemnizaciones y las pensiones multimillonarias de los directivos del sistema financiero, especialmente de las Cajas de Ahorro en quiebra o en graves dificultades financieras.

Hay que decir que el PP intento en todo momento sacar ventaja electoral de la crisis, como ha hecho la derecha europea en Portugal y en Grecia. Votó en contra de las medidas de ajuste presentadas por José Luis Rodríguez Zapatero, que fueron aprobadas por un solo voto. Si hubieran sido rechazadas, como en Portugal, España hubiera debido acogerse a la ayuda europea, creando una situación mucho más grave para el país y para toda Europa.

Desde entonces, José Luis Rodríguez Zapatero hizo de la necesidad virtud y se convirtió en el mejor alumno de las medidas de austeridad y ajuste prescritas por la UE. Pero no fue capaz de explicar este cambio radical, percibido por buena parte de la opinión como una traición a sus principios, en pleno conflicto con los sindicatos por las reformas de las pensiones y del mercado de trabajo, que acabaron siendo inefectivas y que no contentaron a nadie.

El movimiento de los indignados o del 15-M, amorfo pero auténtico, plantea también importantes cuestiones acerca de la representatividad del sistema político español, basado en listas electorales cerradas y bloqueadas, sobre la calidad de la democracia

Duras medidas de ajuste contradictorias con el discurso político anterior y con un Ministerio de Economía tecnocrático, incapaz de la pedagogía política necesaria, provocaron una fuerte caída de la confianza en el Gobierno. A ello se le sumo la desconfianza en la clase política provocada por casos de corrupción, aunque afectasen sobre todo al PP. El movimiento de los “ndignados”, ocupando pacíficamente las plazas de España, reflejó la frustración de una juventud sin futuro, los nuevos “ninjas” (no income, no job, no assets) de la sociedad española, con el agravante de que muchos de ellos tenían hipotecas que no podían pagar sobre unas casas que valían menos que lo que habían pagado por ellas.

El movimiento de los indignados o del 15-M, amorfo pero auténtico, plantea también importantes cuestiones acerca de la representatividad del sistema político español, basado en listas electorales cerradas y bloqueadas, sobre la calidad de la democracia, el funcionamiento de los partidos políticos y su apertura a la sociedad. Cuestiones que el partido socialista no se había planteado suficientemente y a las que tendrá que dar respuesta en la nueva etapa que ahora se abre.

En este contexto de crisis económica y contestación social, el PSOE perdió votos por los dos lados: sus votantes centristas pensaron que José Luis Rodríguez Zapatero estaba perdido en su laberinto, y que ni él ni Alfredo Pérez Rubalcaba tenían capacidad de responder a la crisis; y los situados más a la izquierda se sintieron decepcionados o traicionados por sus reformas y sus medidas de ajuste.

El tímido giro a la izquierda intentado durante la campana electoral carecía de credibilidad. Era demasiado poco y demasiado tarde por parte de alguien demasiado identificado con las políticas del Gobierno. No era posible a la vez criticar medidas parecidas, que fuesen a ser aplicadas por la derecha, y justificarlas cuando habían tenido que ser aplicadas por la izquierda.

Ahora el socialismo español se enfrenta, como en los demás países europeos, a la definición de políticas que hagan compatible equidad social y sostenibilidad ambiental con las exigencias de competitividad en un mundo globalizado, en una sociedad mucho más individualizada y frente a un sistema financiero más poderoso que los propios gobiernos. Lo único que es seguro es que la respuesta no puede ser nacional y que hay que encontrarla en la escala europea. Un terreno donde por desgracia tampoco el papel del PSOE ha sido muy relevante en los últimos años.

14 comentarios

  • pepe blanco

    Borrell siempre me cayó bien, pero este artículo, por lo que se refiere a la cuestión inmobiliaria, no es justo con el gobierno de Zapatero, en mi opinión.
     
    La tesis de Borrell no soporta bien los datos estadísticos: durante los gobiernos de Aznar, el precio de la vivienda aumentaba anualmente. En 2003, el aumento llegó a un escandaloso 17% anual, si no recuerdo mal. Fuera por las medidas del primer gobierno de Zapatero, fuera por la saturación del mercado que ya empezaba a manifestarse, (probablemente de todo un poco), lo cierto es que a partir de 2004 el precio de la vivienda, aunque continuaba subiendo, relajó considerablemente esa subida. Luego las medidas del gobierno sí fueron eficaces y, de hecho, si no recuerdo mal, en 2007, cuando estalló la crisis en los USA, el incremento anual del precio de la vivienda en España había descendido a un 4% (las cifras exactas no las recuerdo), mucho más próximo al IPC que el 17% de tres años antes. Es decir, la burbuja inmobiliaria sí se estaba desinflando. Pero de repente se echó encima la crisis con una fuerza virulenta y pasó todo lo que pasó.
     
    Sorprendentemente, no he leído ningún comentario criticando la aprobación del nuevo Código de la Edificación, en 2006. El CTE (Código Técnico de la Edificación), a pesar de ser una normativa bienintencionada y, desde varios puntos de vista muy necesaria y desde otros puntos de vista contradictoria e incluso con aspectos pelín ridículos, tuvo efectos a corto plazo muy perversos, ya que provocó un incremento exponencial de la solicitud de licencias de obras (muchas de las cuales están hoy paradas por la quiebra de sus promotoras), a fin de esquivar las mayores exigencias que imponía el CTE  a la construcción cuando entrara en vigor en 2007. Y todo ello sucedía a las puertas del estallido de la crisis inmobiliaria en Estados Unidos.

  • Gabriel Sánchez

    Querido Antonio, me refería al hilo de Keynes en el que ya intervine, que esta más adelante que este, o más arriba, o después…como te guste.- Aprovecho para mandarte un gran abrazo.- Gabriel

  • Antonio Vicedo

     
    Gabriel, ¿sientes necesidad “curiosa” de conocer más amplia y profundamente la teoría de Keynes para descubrir en ella justificación y apoyo en la manera de abordar con cierta garantía de éxito la profunda crisis económica actual? Hazlo, si el tiempo te da para ello, a mi me parece, por las referencias que observo en quienes a ella apelan ( he de aclarar que de ello no tengo mayor bagaje), de lo que se trata es de un recurso de inmediatez y urgencia a la aplicación del remiendo, cuando no se quiere optar por los odres nuevos, ni se tiene en consideración de que el deshilacharse el traje va, e irá por delante del remiendo, con lo cual vino y tejido quedan expuestos al derroche y pérdida a plazo contado.
    Dices,:”… me veo obligado a citar el documento de la comisión pontificia de Justicia y Paz.”
    Sano intento, así como las matizaciones que expones, pero lo que me ha sorprendido es que dices: “sin embargo, no ha aumentado la equitativa distribución de la riqueza, sino que en muchos casos ha empeorado” Y te haces la pregunta del siglo: “.¿Pero que es lo que ha impulsado al mundo en esta dirección extremadamente problemática incluso para la paz?”
    Y te centras en “un liberalismo económico sin reglas y sin supervisión”, recurriendo a citas muy expresivas de Benito XVI, sobre todo cuando se refiere a que “la economía … tiene necesidad … de una ética amiga de la persona ….”, denuncia “el papel desempeñado por el utilitarismo y por el individualismo, así como las responsabilidades de quienes los han asumido y difundido como parámetro para el comportamiento óptimo de aquellos –operadores económicos y políticos– que actúan e interactúan en el contexto social”; y “ha también descubierto y denunciado una nueva ideología, la «ideología de la tecnocracia>>.”
    Lo del no aumento de la equitativa distribución de la riqueza, sino su empeoramiento, parece ser que no es cosa de hoy ni de ayer, si echamos una ojeada por la historia de la Humanidad después de los tiempos de vida tribal común, en los que, cuanto hay disponible, se reparte entre todos y, entre lo que sobra y falta, se hace un trueque equilibrado sin que medie la acumulación inútil, dando sobrevalor a lo propio respecto de lo ajeno.
    Fue desequilibrarse los valores de uso condicionados por el valor de todas las personas, respecto del valor de cambio condicionado por situaciones o aspiraciones de poder y dominio y desatarse la avalancha de desequilibrio distributivo con todo lo que ello ha conllevado de clasificación desigual de las personas haciendo depender su valor y consideración, no de lo que en realidad eran y son, sino de cuanto tienen y, por tenerlo, pueden.
    ¿Según de lo que nos queda constancia de la existencia de la Humanidad ya estructurada, podemos deducir otra cosa que la permanente tensión entre clases personales y clases de estructuras populares, mantenidas en tensión violenta y luchas permanentes hasta hoy? Si contemplamos la generalidad de la Humanidad, sin mirar inconsciente o interesadamente el conjunto de ella ¿podemos plantearnos que el desequilibrio injusto en la Humanidad es cosa nueva?
    Cierto que la razón ha ido siempre suscitando la búsqueda de la verdad de la realidad humana y, de ello, se han derivado rebeldías teóricas y prácticas, incluso hasta niveles de violencias supremas de represiones y guerras, pero estamos aún donde estamos, con ni siquiera haber logrado un consenso general teórico respecto a los DERECHOS y DEBERES HUMANOS FUNDAMENTALES; cuanto menos en situación de que sea la condición de persona la que conforme la auténtica Justicia Distributiva respecto a bienes materiales (lo que se llama mercado cuya libertad ha de ir pareja con la de todas las personas) y servicios (adecuados a la vida personal también de tod*s)
    Y no es el individualismo el foco de la injusta pandemia del liberalismo cultural, político y económico, a no ser que con el sufijo “ismo” queramos decir lo que de exclusión personal de los demás, hay en la actitud generalizada de cada individuo y de su propia libertad respecto a los otros, desde situaciones de prepotencia y debilidad.
    Lo nuevo de las crisis del sistema estructural humano, no está en “el qué”, sino en las circunstancias temporales de actualidad en las que la interrelación humana se ve forzada a una inevitable globalización debido a las técnicas de movimiento de personas y materias y de comunicaciones.
    “Los hijos de la tinieblas han vuelto a demostrar mayor y mejor astucia que los hijos de la luz” y ya desde tiempo atrás, cuando la Humanidad iba tomando conciencia de su racionalidad y libertad generalizadas, el Poder se pertrechó de astucia y ventajas para preparar un clima de complicidad en sus propias víctimas capaz de que cuando hubiera que dar la sacudida del repliegue acumulador de un capitalismo globalizado, las sociedades no estuvieran en condición de ofrecer adecuada y eficaz resistencia, ni victoria.
    La cultura, la política, la industria, los mercados, los ejércitos y arsenales, las colonizaciones políticas y, sobre todo económicas al final de aquellas, todo ha sido previsto y atendido con escrupulosidad por los llamados poderes fácticos (de los que no hay que excluir los religiosos), para lograr lo que ahora, a míseros y bienestantes de la sociedad, nos afecta profundamente, pero sin otra capacidad efectiva que la de la sumisión resignada o indignada de la mayor parte de los 7 mil millones de humanos y el sucumbir de hambrunas y enfermedades de millones y millones de currantes innecesarios.
    Dejando aparte todo el proceso colonizador y las revueltas socioculturales de los s. XVIII y XIX y las hecatombes guerreras del siglo pasado ¿Había conciencia clara de lo que a plano mundial se estaba estructurando en una Humanidad, en base a la competencia, sin valorar siquiera la solidaridad más elemental y eficaz entre los seres humanos?
    Y cuando en las posguerras mundiales hubo intentos de rearme moral, social y político cultural ¿qué
    pasó con el Informe Rockefeler sobre el continente iberoamericano; de que se ocupó el Grupo Bilderberg en sus reuniones anuales, sobre todo en la de finales de los sesenta en Basel y los planes de Rigan y la Tacher con el resultado del desmoronamiento del capitalismo socialista primero ruso y después del asiático con la complicidad de japoneses y árabes en tecnicismo y petrodolares? ¿Acaso la Comunidad de Mercado Europeo pintaba y pinta algo diferente al refuerzo del capitalismo liberal globalizado?
    Y, el cristianismo, católico, ortodoxo y protestante ¿ha mostrado su coherencia evangélica presentando testimonialmente a Jesús como LUZ, LEVADURA, SAL y VERDAD HUMANA para orientar y potenciar en la búsqueda y logro eficaz de la JUSTICIA?

  • JESÚS OLLORA OLARTE

    Es muy corriente decir que el economista es aquella persona que explica muy bien lo que ha pasado y además hasta explica por qué no ha funcionado lo que él pronosticó anteriormente.
    A toro pasado es muy fácil explicar cosas. Lo difícil es “antes de”, e incluso “durante”.
    En todos los partidos políticos hay una férrea disciplina en la cual manda el líder (pero el que se mueve no sale en la foto).  La foto debe ser una canonjía como estar en el parlamento europeo con todas sus prebendas o algo similar. Si nos movemos nos vamos a las tinieblas fuera  de la política. Cuando todo se ha terminado podemos movernos y explicar  a la sociedad lo que se hizo mal, pero  no fui yo, fueron otros.
    Ya sé que la culpa de la situación actual no es sólo del PSOE, pero si Zapatero hizo desastres económicos  como negar la crisis, dar ayudas a todos iguales como los 400 € a los que tenían-teníamos un sueldo (¿a cambio de tener otra legislatura?) con el consiguiente disgusto de Solbes.
    Borrell también habla de la tardanza en la modificación de la ley del suelo, una legislación favorable a las plusvalías inmobiliarias agudizando los problemas. Pagó los gastos sociales con los ingresos del bum inmobiliario y cuando se frenaron los ingresos pues problemas.
    Más tarde con los efectos de Lehman Brothers, se fue el capital extranjero y otra vez Zapatero tardó en darse cuenta de la crisis que había negado….
    No quiero seguir por ese camino, sólo se me ocurre una pregunta:
    Si Zapatero no entendía de economía ¿dónde estaban sus asesores económicos?.  Y cuándo veían que no reaccionaba ¿Dónde están los Almunia y sobre todo Borrell que lo veía tan claro?.
    ¿Por qué no salió entonces a la palestra?.
    Lo siento, pero este artículo de Borrell me ha puesto de mal humor.
    Un saludo
    JESÚS

  • Gabriel Sánchez

     Prometo, leer con atención lo de Keynes, el proximo hilo, pero alguna pista puede ir de lo que contestará y pido perdon por lo larga, es que me veo obligado a citar el documento de la comisión pontificia de Justicia y Paz…


    A la vez, sin embargo, no ha aumentado la equitativa distribución de la riqueza; sino que en muchos casos ha empeorado. 
    ¿Pero qué es lo que ha impulsado al mundo en esta dirección extremadamente problemática incluso para la paz?
    Ante todo, un liberalismo económico sin reglas y sin supervisión. Benedicto XVI, en su encíclica social, ha individuado de manera precisa la raíz de una crisis que no es solamente de naturaleza económica y financiera, sino antes de todo, es de tipo moral, además de ideológica. La economía, en efecto
      –observa el Pontífce– tiene necesidad de la ética para su correcto funcionamiento, no de una ética cualquiera, sino de una ética amiga de la persona. El Papa ha denunciado, a continuación, el papel desempeñado por el utilitarismo y por el individualismo, así como las responsabilidades de quienes los han asumido y difundido como parámetro para el comportamiento óptimo de aquellos –operadores económicos y políticos– que actúan e interactúan en el contexto social. Pero
    Benedicto XVI ha también descubierto y denunciado una nueva ideología, la
    «ideología de la tecnocracia».
     
    Dixit Honorio… “El fruto de tales reformas debería ser una mayor capacidad de adopción de políticas y opciones vinculantes, por estar orientadas a la realización del bien común a nivel local, regional y mundial. Entre las políticas aparecen como más urgentes aquellas relativas a la justicia social global: políticas financieras y monetarias que no dañen los Países más débiles;… y una distribución ecua de la riqueza mundial incluso mediante formas inéditas de solidaridad fiscal global, de la cual se referirá más adelante
     
    En el plano estructural, en la última parte del siglo anterior, la moneda y las actividades financieras a nivel global crecieron mucho más rápidamente que las producciones de bienes y servicios. En dicho contexto, (nota agregada por el editor GS. Lo que ha llevado a un sobreexplotación y un emisión de gases y derrame de tóxicos, que esta envenando los cielos, los mares y la tierra) 
     
    a) sobre medidas de imposición fiscal a las transacciones financieras, mediante alícuotas equitativas, pero moduladas con gastos proporcionados a la complejidad de las operaciones, sobre todo de las que se realizan en el mercado «secundario». Dicha imposición sería muy útil para promover el desarrollo global y sostenible, según los principios de la justicia social y de la solidaridad; y podría contribuir a la constitución de una reserva mundial de apoyo a los Países afectados por la crisis, así como al saneamiento de su sistema monetario y financiero;
    b) sobre formas de recapitalización de los bancos, incluso con fondos públicos, condicionando el apoyo a comportamientos «virtuosos» y
    finalizados a desarrollar la «economía real»;
    c) sobre la definición de ámbito de actividad del crédito ordinario y del Investment Banking. Tal distinción permitiría una disciplina más eficaz de los «mercados paralelos» privados de controles y de límites….
     
    -COMENTARIOS DEL EDITOR… Debemos en los esencial y en la generalidad de la intención coincidir fuertemente con este documento…sin embargo queremos marcar tres matices…que nos parecen necesarios…Dice el documento…”Es este un proceso complejo y delicado. Tal Autoridad supranacional debe, en efecto, poseer una impostación realista y ha de ponerse en práctica gradualmente, para favorecer también la existencia de sistemas monetarios y financieros eficientes y eficaces, es decir, mercados libres y estables, disciplinados por un marco jurídico adecuado, funcionales en orden al desarrollo sostenible y al progreso social de todos, e inspirados por los valores de la caridad y de la verdad. En algún momento se habla de un mercado libre, en realidad lo que se ha dado en llamar mercado libre, es la falta de regulación de tal manera, que la libre oferta de la demanda y de la oferta equilibre el intercambio…son famosas, las regulaciones proteccionistas del mundo desarrollado…que sin embargo intenta exigir al mundo en desarrollo, que no las tenga…, en realidad, lo de mercado libre es una constructo ideológico, en donde se manipula por diversas técnicas la necesidad de consumir de las grandes multitudes, lo que obviamente dinamiza la economía…sin embargo, el mismo sistema se encarga de regularlo (la diferencia es que es en beneficio de los que más tiene, la forma de regularlo), el mercado es controlado,¿ como?, mediante diversas herramientas que bajan el consumo, una de ellas es la rebaja salarial, el subir los intereses de los prestamos, el desmontar el Estado social… y otras formas de manipular el mercado, no existe el mercado libre, el mercado debe ser regulado, para lograr la justicia social y el bien común…el como regular, existe mil recetas, pero una adecuada, tiene que ver con el crecer distribuyendo, algo no sería complicado…y luego crear un sistema monetario mundial, en donde la moneda no tuviera un valor propio, independiente de la economía productiva, sino representará un sistema, que adecuadamente, indique por ejemplo cuantos barriles de petróleo se necesitan para comprar una tonelada de comodities alimentarios…No creemos, por lo tanto justamente por todo lo planteado anteriormente por el documento, que al mencionar mercado libre…se refiere al mismo concepto con que lo usan los neoliberales…
     
    El otro aspecto muy laudable, pero poco digamos operativo…es cuando el documento indica… “b) sobre formas de recapitalización de los bancos, incluso con fondos públicos, condicionando el apoyo a comportamientos «virtuosos» y
    finalizados a desarrollar la «economía real»;”, extrañamente muchos gobiernos capitalizaron bancos, para que tuvieran ese efecto dinamizador en la economía, pero el sistema financiero, tiene su propias dinámicas e intereses, por lo que se llevo el dinero a lugares donde rentabiliza más…Pero la idea de dar un empujón, invirtiendo en la economía real, puede llegar a ser buena…pero esto tendrá cierta condicionantes, necesarias si queremos sobrevivir…la primera es que la inversión en economía real, hace necesaria una fuerte nueva configuración de la tecnología y de evitar la sobreexplotación, la contaminación, la emisión, la destrucción de ecosistemas…la vieja idea de Keynes que aquí plante el documento, se enfrenta a un problema MONUMENTAL, LOS RECURSOS…DEL PLANETA, YA NO SON SUFICIENTES PARA PLANTEAR UN SOLUCIÓN NEOKEYNESIANA…ESTO EXIGIRA QUE NUESTRA IMAGINACIÓN…RECONFIGURE LA TECNOLOGIA, ADMINISTRE LOS CONSUMOS Y TERMINE CON LA RENTABILIZACIÓN DEL CAPITAL…para quienes no entienden además…vamos a dar un ejemplo claro…LOS ALIMENTOS QUE PRODUCE EL PLANETA SON EL DOBLE DE LOS QUE LA HUMANIDAD NECESITA, SIN EMBARGO MIL MILLONES DE PERSONAS ESTAN POR DEBAJO DEL INDICE DE POBREZA EXTREMA (QUE NO RECIBEN LO SUFICIENTE, COMO PARA CONSUMIR EL ALIMENTO NECESARIO QUE MANTENGA SU SALUD Y SU VIDA EN EQUILIBRIO…ES DECIR SANOS) Y OTROS MIL MILLONES, APENAS LOGRAN GANAR LO NECESARIO, CLARO QUE DEJANDO FUERA ASPECTOS COMO EDUCACIÓN, VIVIENDA, SANEAMIENTO…ETC…Y DEBIDO A LA SOLUCIÓN NEOLIBERAL A LA CRISIS, SEGURAMENTE EL INDICE DE POBREZA DE CIENTOS DE MILLONES AUMENTARÁ EN EL MUNDO DESARROLLADO, YA LAS CIFRAS SON ESCANDALOSAS,  LA SOLUCIÒN DEL CAPITALISMO NEOLIBERAL ES EL CONTROL RABIOSO DEL CRECIMIENTO PROBLACIONAL…SI VINCULAMOS DIRECTAMENTE A PRODUCTORES –EL PEQUEÑO CAMPESINADO-CON LOS CONSUMIDORES, SE PRODUCIRA LO NECESARIO PARA NO DAÑAR EL PLANETA, SERA ALIMENTOS DE CALIDAD…LOS PRODUCTORES PODRÁN GANAR UN POCO MÁS Y LOS CONSUMIDORES UN POCO MENOS…¿PERO ENTONCES QUIEN SE LLEVA LOS BILLONES DE DOLARES DE DIFERNCIA?…LA RENTABILIZACIÓN DE LAS GRANDES MULTINACIONALES DE LA ALIMENTACIÓN…
     
    DEBEMOS REFUNDAR UN SISTEMA DISTINTO, EN DONDE LO FINANCIERO, SEA SUBALTERNO A LA ECONOMIA REAL, EN DONDE LA COMERCIALIZACIÓN ELIMINA EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE LA RENTA DEL INTERMEDIARIO Y QUE CUIDE A LA MADRE TIERRA Y A TODA LA CREACIÓN, ESTO NECESARIAMENTE INCLUYE UNA RECONFIGURACIÓN ECONOMICA Y TECNOLÓGICA …MUCHOS …ESTAMOS EN CAMINO…MUCHOS ESTAN HOY GESTANDO LOS CAMBIOS NECESARIOS…INCLUSOS ALGUNOS A COSTA DE SUS VIDAS…POR ESO…POR QUE SOMOS HIJOS DE LA ESPERANZA…QUEREMOS TERMINAR CON LAS PALABRAS CONTENIDAS EN EL DOCUMENTO FINALES DEL DOCUMENTO
     
    Es necesario resolver la divergencia entre la formación ética y la preparación técnica, evidenciando en modo particular la ineludible sinergia entre los campos de la praxis y de la poiésis.
    El mismo esfuerzo es requerido a todos los que están en grado de iluminar la opinión pública mundial, para ayudarla a afrontar este mundo nuevo no ya en la angustia, sino en la esperanza y en la solidaridad
     
    Y FINALIZAR, CON LAS PALABRAS FINALES DEL DOCUMENTO, QUE ME PARECE NECESARIAS, CON UN MATIZ…SE HA PROBADO QUE NO SON LOS GOBERNANTES, POR SI SÓLOS LOS ENCARGADOS DE ESTO, SINO LA PARTICIPACIÓN ACTIVA DE TODOS Y DE TODAS…LOS PUEBLOS LAS MULTITUDES PARCIPANDO  EN LOS CUERPOS INTERMEDIOS, EN LAS ORGANIZACIONES SOCIALES, ECONOMICAS Y POLITICAS, CREANDO SOBRE UNA COORDINACIÓN MUNDIAL, QUE RECOGA EL CLAMOR DE LOS PUEBLOS…POR ESO…QUEREMOS TERMINAR, JUNTO CON ESTE DOCUMENTO, CON EL QUE COINCIDIMOS EN LO SUSTANCIAL Y MATIZAMOS ASPECTOS CONCRETO E INSTRUMENTALES, SI DIREMOS QUE COINCIDIMOS EN SU TEÓLOGIA, QUE ES AQUELLA, QUE SENTIMOS PROFUNDAMENTE EN NUESTRO CORAZÓN…
     
    El espíritu de Babel es la antítesis  del Espíritu de Pentecostés (Hechos 2,
    1­12), del designio de Dios para toda la humanidad, es decir, la unidad en la diversidad. Sólo un espíritu de concordia, que supere las divisiones y los confictos, permitirá a la humanidad el ser auténticamente una única familia, hasta concebir un mundo nuevo con la constitución de una Autoridad pública mundial, al servicio
    del bien común.
      Con cariño para todos Gabriel

  • Antonio Vicedo

    Con materia prima adulterada y falseada no hay piezas bien troqueladas, ni engranajes ajustados que aguanten un elemental funcionamiento.
    Bien es verdad que, a veces,  los roces y desgastes empiezan por recomer los ejes y los engranajes más pequeños, débiles y sensibles en proceso sucesivo de desajustes y roturas tales que, si el montaje es gande o mástodontico, ni siquiera es perceptibre en largas etapas iniciales.
    Pero la vida funcional del armatoste está sentenciada de fracaso desde el inicio, sin que la robustez de las grandes piezas puedan escapar de la suerte corrida por las débiles y pequeñas ya desde el principio.
    Cuando  el troquelaje  y engranajes de las piezas sociales la materia prima de la PERSONALIDAD  ha sido previamente falseada en su valoración y consideración, al montaje de la estructuración socio-política humana, le sucede otro tanto.
    Es lo que ha puesto patente la Historia y lo que nos ofrece el análisis de la realidad humana actual.
    Se le da el nombre de crisis económica, pero viene siendo verdadera crisis de la especie humana, con origen y fundamental causa de considerar a la PERSONA como lo que en realidad NO ES, ni como tal debiera ser  clasificada, negándoles, en los mayoritarios niveles o proporciones, el carácter específico de SUJETO CONSCIENTE LIBRE Y RESPONSABLE, y la capacidad de disponer de los medios indispensables para sobrevivir.
    Claro que, en el funcionamiento globalizado o generalizado de la estructura social humana y sobre todo de los niveles con mayor capacidad de evasión y suplencias, vivenciar lo que sucede en profundos y amplios niveles de situaciones de desequilibrios y carencias, puede solaparse, quedar ignorado e incluso potenciado, si ello contribuye a la falsa seguridad de un bien- estar lo suficientemente garantizado, al que cuesta mucho considerar como estado de crisis.
    ¿Podría haber adquirido la condición de ciencia una consideración sobre la economía de BIENES que no tuviera como objeto principal, del lado humano, hasta la más pequeña y débil de las PERSONAS?
    Tal vez, el primer y más fundamental postulado de los estudios económicos, debería haber estado esculpido en piedra en el frontispicio de todos los grandes centros universitarios del Mundo llamado Civilizado:
    “- NO QUIERAS PARA NADIE, LO QUE NO QUIERES PARA TÍ.”

  • Antonio Duato

    Gundín:

    Te contesto yo a lo que preguntas a Honorio, pues acabo de publicar en la Web el número 248 de Iglesia Viva donde hemos publicado el documento al que él se refiere.

    Lo encontrarás aquí: http://www.iglesiaviva.org/248/248INDICE.html

    Puedes ver el esquema del número (en azul los textos disponibles sin ser suscriptor).

    Verás que hay un artículo accesible a todos de José Ignacio Calleja, muy presente en ATRIO.

    Y un poco despúes, en SIGNOS DE LOS TIEMPOS, el documento de Justicia y Paz con una brece introducción nuestra.

    Gracias a todos por la aceptación que ha tenido este post y el siguiente sobre economía.

    El lunes presentaremos aquí el reciente númnero de Iglesia Viva sobre “Crisis económica y sistema neoliberal

  • X. Gundín

    Se agradece la publicación.
     
    Gabriel, 1:48 am:  (“…la salida…es tocar la rentabilización del capital…). Varias veces has hablado de afectar esa rentabilización. ¿Puedes desarrollar esa idea, respondiendo al cómo?.
     
    h. cadarso, 11:55 am: ¿puedes dar referencia del “…hermoso documento de la Comisión Pontificia Justicia y Paz…” al que te refieres. Tengo interés en conseguirlo.

  • ana rodrigo

    Siempre he mantenido que hacer un análisis simplista o simplón de la crisis en España, era cosa de ignorantes, al igual que siempre he dicho que yo no alcanzaba a ver el alcance y profundidad de la crisis. Leyendo el texto de Borrell, me ha ratificado en mi ignorancia en el tema.
     
    Una cosa es cierta, que el gobierno de Zapatero no hizo bien muchas cosas, que se le echaron encima otras no previstas por nadie, que las pocas medidas que tomó fueron a destiempo y de nada sirvieron para detener el tsunami, y que los votantes pensaron que el PSOE debía retirarse. Así lo hicieron, y poco más que hablar. Se agradece la sinceridad y autocrítica de Borrell. Mi opinión al lado de un análisis técnico hecho por un experto y, además, por un socialista, no sirve para nada. Y mi duda de si cualquier otro responsable político u otro partido, lo hubiese hecho mejor.
     
    A toro pasado, cualquiera hace un buen análisis como éste. De hecho hemos presenciado la incompetencia y desconcierto de otros políticos de altos vuelos y de altas cumbres y en altos puestos. Hemos visto caer países, bancos, entidades financieras a cuyo frente estaba gente muy cualificada, dicen…., entre ellos nuestro hoy ministro De Guindos.
     
    Los votantes, con igual o parecida ignorancia que yo en cuestiones de alta economía, votaron con las vísceras, y sus votos son tan válidos como si cada votante hubiese sido licenciado en económicas. Así que amén.
     
    Rajoy hizo una oposición y una campaña electoral simplista: el único mal que tiene España es Zapatero, tiene que irse porque nosotros vamos a arreglar la situación. Y la gente, confió en palabras tan sencillas, llanas e inteligibles.
     

    Bien, pues es el momento en que podamos pedirle cuentas a quienes tienen en sus manos y en sus decisiones nuestra vida y hacienda. Incluso olvidando todas las promesas que el Sr. Rajoy hizo.

  • Carmen (Almendralejo)

    Una persona que promete que la política no le va a cambiar, ya sentencia su vida política
    1º Está diciendo que no conoce los entresijos de esta
    2º Fracasó cuando se rodeó de los ricos de la banca, ¿Cómo se ve la imagen de un socialista amigo de los botines-companys?
    3º Si te enfrentas a la verdad de esta crisis, puedes salir mal parado como presidente o persona, pero no dejas un partido echos unos zorros, aunque en verdad este venía mal herido de otros poco más o menos como él, aunque tenían más carácter. Sabían mentir mejor.
    4ºEn Europa Finlandia ha puesto el cascabel al gato, y no “el gato al agua, intereconomia” puso el cascabel al PSOE.
    5º El partido PSOE, perdió la batallas hace años con los burgueses que tienen en sus filas, los Bonos, porque nadie que tiene ideales de izquierda puede vivir con terratenientes, o la realeza. Esos es pura falacia y van contra la moral y la ética de pensamiento social de izquierdas

    El PP y esta crisis, no se puede estar conforme con una crisis donde se está regalando millones de Euros a holgazanes como el clero más de 13 millones de euros mensuales recibirán publicado en BOE, amén de compensaciones posteriores de años atrás.
    Comprar un millón y medio de gases lacrimógenos para las que se avecina.

  • Iñaki S:S,

    El artículo puede resultar árido para algunos de los habituales en ATRIO, pero a mi me ha parecido una buena idea el dar paso a una razonada autocrítica de la oposición socialista,  dentro del PSOE. Felicitaciones Antonio.
    Como dice Eloy, está hecha a posteriori y resulta un poco tardía,. ¡Qué le vamos a hacer!. De momento consolémonos con un ……”mas vale tarde que nunca” y esperemos que la nueva directiva haga suya esta magnífica reflexión y actúe en consecuencia.
    Es cierto que es mucho mas fácil explicar lo sucedido que proponer soluciones adecuadas para salir de la complicada situación socio-económico-política actual. Hay una gran pregunta a la que el sistema no acaba de dar respuesta: ¿Cómo generar empleo cuando la economía no solo no crece, sino que mas bien decrece?.
    El sistema, repito no sabe, no contesta.  Pero, además, no quiere ni oir hablar de nada que huela a modelo  decrecentista. de  solidaridad entre todos los implicados en el problema, etc.  ¿Esperaremos a que  reviente la situación para poner en práctica ideas consideradas hasta ahora como utópicas?. ¿Hasta cuando va a seguir siendo la solidaridad familiar la gran barrera contra el tsunami de la crisis?.
    Y , sin embargo la SOLIDARIDAD parece ser la única salida, a corto plazo.   Pero hace falta que salte del plano familiar al municipal, al regional, al nacional y al global, pasando por encima de nuestro feroz individualismo. ¿ Quién le pone el cascabel al gato?.  ¿ Como reducir la desigualdad entre las personas, con el ejemplo que se nos está dando desde las altas esferas?. ¿Cómo comprometer en el empeño a los mercados, a los políticos y a los medios de comunicación?.
     

  • h.cadarso

    Borrell se queda corto cuando dice que la salida de la crisis debe ser planteada a escala europea. Debe ser planteada a escala mundial! Hay un hermoso documento de la Comisión Pontificia de Justicia y Paz que hace este planteamiento. Que curiosamente no ha sentado muy bien en las altas esferas vaticanas, ni en la Secretaría de estado del Vaticano. Pero de todos modos no hacía falta que lo dijese alguien desde Roma, es pura estrategia política y económica. Si el neoliberalismo trabaja a escala planetaria, lo lógico es plantearle batalla en ese mismo plano.
    Que lo sepas. Borrell!

  • ELOY

    Es un buen artículo explicativo “a posteriori”.
    Quizá no siempre se vieron las cosas tan claramente.
    Y en este sentido el artículo, que explica bien las cosas, como cura preventiva llega tarde.
    Ahora hay que mirar al futuro y establecer pautas de comportamiento público y privado necesarias y posibles, aprendiendo de los errores. ¿Cuales son esos caminos, más allá de utopias impracticables, a corto y medio plazo?. Sería bueno que se nos ilustrase al respecto
    En todo caso entiendo que el sentido ético en la actuación económica y la educación ciudadana y solidaria no deben ser desdeñados en esta tarea.  

  • Gabriel Sánchez

    Lo primero…es un sereno analisis, que se pueden tener algún nivel de coincidencia en la visión coyuntural de la crisis…y si se es socialdemocrata, lamentablemente, el PSOE, se dejo arrastar…por el neoliberalismo…De todos modos la crisis, era inevitable, porque las causas de la crisis no son los problemas locales, la causa de la crisis, esta en lo profundo del sistema…cosa que he desarrollado en este mismo portal muchas veces, la economia especulativa, iba a s ser pinchar las grandes burbujas tarde o temprano…y lo anunciamos en ATRIO , casi antes de que pasará…seguramente en algún archivo Antonio debe tener un articulo mio…anunciando la crisis del capitalismo…El problema es que es un error, el enfocar la crisis desde una perspectiva local…es global y afecta más a aquellas naciones que más se han adscripto al neoliberalismo…

      Y ojo que hay naciones que aparecen prosperas, pero la profundización de la crisis del norte geopolitico…terminará afectandonos a todos…La unica salida, segun este modesto servidor es el tocar la rentabilización del capital…Tal vez algo esboza el articulo con la idea de un Estado más activo…con un plan impositivo que grave la rentabilización y parar el sistema de eterno crecimiento que esta destrozando al planeta y agotando sus recursos…a y parar a las multinacionales que son las responsables directas del hambre en el mundo…Como ven, la salida de la crisis, es o el pozo sin fin….o la ruptura del sistema…coyunturizar sus causas, es tener una mirada corta…Gabriel

Responder a Antonio Duato Cancelar comentario