Otros temas

Autores

Archivo de entradas

5428 Artículos. - 86352 Comentarios.

167168_484960033201_38051523201_6129044_1726969_n

17 comentarios

  • Gabriel Sánchez

    Hechamos de menos,  los excelentes paisajes y tomas que nos ponia Maria, hace como cerca de un mes…que no vemos uno nuevo y si bien este es muy bonito, todos esperamos los nuevos dibujos, porque aportan la cuota de belleza y ternura necesaria en ATRIO.- Gabriel

  • pepe sala

    Hoy he vuelto a grabar
    nuestros nombres en la encina
    he subido a la colina
    y allí me he puesto a llorar.

     
    Para poder gravar los nombres en las encinas hay que traspasar el código de barras.
     
    El bolera se baila en una baldosa de 30 cm. Sin salirse el la baldosa.
     
    http://www.piano-bar.com/pages/camino.htm
     
    Por cierto, la canción suene excelente con una armónica.

  • kaláa


    Más allá de la curva del camino
    tal vez haya un pozo y tal vez un castillo,
    o tal vez tan sólo continúe el camino.
    No lo sé ni pregunto.
    Mientras voy por el camino que hay antes de la curva
    sólo miro el camino que hay antes de la curva,
    porque no puedo ver más que el camino que hay antes de la curva.
    De nada me habría de servir el mirar a otro lado
    o hacia lo que no veo.
    Impórtenos nada más que el lugar donde estamos.
    Hay belleza suficiente en estar aquí y no en otra parte.
    Si alguien existe más allá de la curva del camino,
    quienes se preocupan por lo que hay más allá de la curva del camino
    ahí tienen el camino que es el suyo.
    Si ahí hemos de llegar, al llegar lo sabremos.
    Por ahora tan sólo sabemos que ahí es donde no estamos.
    Aquí no hay más camino que el de antes de la curva, y antes de la curva
    el camino que hay no tiene curva alguna.
    FERNANDO PESSOA (Alberto Caeiro)
    Ahhh… ¡ Feliz Año caminantes !
    Saludos.
     

  • Asun

    Pues mi recuerdo va por el caminito amigo del tango. Lo cantábamos de niños con mucho sentimiento en casa. A mi hermano mayor se le caían los lagrimones. La voz se tornaba gardeliana, como que se metía en el alma de Carlos  y el camino era el mejor compañero y amigo de todas nuestras penas y tristezas.
     
    ¡Cuántas sendas y  caminos nos hacen sentir su huella!
     
    Gracias a los dos, Carmen y Oscar.
     

     

  • Carmen (Almendralejo)

    Aún recuerdo que no me gustaban ni de niña los cuentos  de príncipes y princesas sino de mujeres que recorrían los caminos a solas, sin escuderos…

    Aún recuerdo las veces que me dijeron que el cualquier día el libro salía volando por la ventana.

     

     
     
    Aún recuerdo las veces que tuve que leer a escondida, estudiar a escondidas, a pesar de tener 38 años…

    Aún recuerdo aquellos párrafos donde te hablaban de vivir en libertad, soñar libre y caminar sin cepos en los pies.

    Aún hay muchas mujeres que leemos demasiados, que nos llenan la cabeza de pájaros y después pasa lo que pasa que nos Creemos

    Personas con Igual Derechos que ellos, los señores de la historia, la misma que nos fue robada y contada en cien mil embusteros cuentos de príncipes que nunca dejaron de ser Sapos.

    Tengo 54 años y sigo recorriendo el camino y leyendo demasiado,

  • oscar varela

    Hola!

    No es que me preocupe,
    pero sigo atento a que estamos por cumplir un mes con el caminito.
    ¿Te pasa algo María A.?
    ··········
    A propósito:

    1º) el que se decía campeón mundial de los “palindromos“, como el que nos ofrece Víctor;
    era un Juez de Río Cuarto – Córdoba/Argentina; que tiene cientos.

    Además se había propuesto ser el Literato de tres siglos ¡Y lo logró!
    Había nacido a fines del XIX – vivió en el XX y falleció a principios del XXI.

    Su nombre es Juan Filloy .

    Sus Escritos son famosos, pero ocultados en cietrta manera por él mismo,
    ya que los editaba en privado y los leía con sus amigos-pares en algún boliche de Córdoba.

    Todas sus obras tienen la particularidad de que sus Títulos siempre tienen 7 letras.
    Se puede consultar en Google.

    2º) CAMINITO

    Caminito que el tiempo ha borrado
    Que juntos un día nos viste pasar
    He venido por última vez
    He venido a contarte mi mal.

    Caminito que entonces estabas
    Bordeado de trébol y juncos en flor
    Una sombra ya pronto serás
    Una sombra lo mismo que yo.

    Desde que se fue
    Triste vivo yo
    Caminito amigo
    Yo también me voy.

    Desde que se fue
    Nunca más volvió
    Seguiré sus pasos
    Caminito, adiós.

    Caminito abierto de cardos
    La mano del tiempo tu huella borró
    Y a tu lado quisiera caer
    Y que el tiempo nos mate a los dos.

    Desde que se fue
    Triste vivo yo
    Caminito amigo
    Yo también me voy.

    Desde que se fue
    Nunca más volvió
    Seguiré sus pasos
    Caminito, adiós.

    Carlos Gardel

     

  • Carmen (Almendralejo)

    Bueno Victor, creo que se habla de una madre, que a la vez es abuela, y que junto a su nieta van a misa con mantillas ¿No?
    Que tal vás?
    Un abrazo
     

  • Víctor (Murcia)

    En la frase “EL LABRADOR TENÍA UN CERDO Y LA MADRE DEL LABRADOR ERA TAMBIÉN EL PADRE DEL CERDO”. ¿Dónde tendríamos que colocar un punto para que la frase tenga sentido?
    En la frase “DOS MADRES Y DOS HIJAS FUERON A MISA CON TRES MANTILLAS, Y CADA UNA LLEVABA LA SUYA PUESTA”, ¿Qué relación de parentesco hay entre las mujeres para que tenga sentido?
    Una pequeña frase capicúa: “Adán no cede con Eva y Yavé no cede con nada”
    ¡Espero que esto sea entretenido! ¡Saludos a todos!

  • Víctor (Murcia)

    LA MAR
     
    ¡Ah! El anís es azul al ocaso.
    Claro, la canícula hará mal.
    Alejábase bello sol.
    ¡Sumerge la usada roda!
    A remar.
    ¡A la Habana, bucanero Morgan!
    Oleaje de la mar…
    ¡Al remo! ¡Corre!
    Playas…
    Ay, al perro comer la rama le
    deja el onagro, morena cubana.
    ¡Bah! a la ramera adorada su
    alegre muslo Sol le besa.
    ¡Bajel a la mar! ¡Ah!
    Alucina calor al cosaco
    La luz asesina le hará mal.
    (léase al revés empezando desde la última letra)

  • Víctor (Murcia)

    Ahora que los ladros perran,
    ahora que los cantos gallan,
    ahora que, albando la toca,
    las altas suenan campanan,
    y que los rebuznos burran,
    y que los gorjeos pájaran,
    y que los silbos serenan,
    y que los gruños marranan,
    y que la aurorada rosa…
    Entonces,  brillaba, brumendo negro, el sol;
    agiliscosos giroscaban los limazones
    banerreando por las váparas lejanas;
    momosos se fruncían los borogobios
    mientras el momio rantas murgiflaba.

  • Víctor (Murcia)

    Método para hacer poemas (ironía tomada del libro “nueva introducción a la teoría de la literatura, de Miguel Ángel Garrido)
     
    Se puede aprender a hacer cualquier cosa en esta vida a base de encontrar un método adecuado. Hasta para hacer poemas basta con aplicar rigurosamente el siguiente método. (Después del método se incluirá un poema hecho con él para que se vea lo fácil que es y lo bonito que queda el poema)
    Consta de una introducción y siete breves reglas:
    – Introducción. Para hacer un poema no es necesario esperar que llegue ninguna inspiración especial, ni hace falta estar en ayunas, ninguna de esas condiciones que hacen falta siempre para las demás cosas. Basta aplicar las siete reglas siguientes.
    – Primera. Se cogen unas cuantas palabras, en sí mismo poéticas, y se van distribuyendo poco a poco entre las diferentes estrofas. Por ejemplo, susurro, desvelo, tintineo, alborada, crespones, aleteo, nenúfar, alondra, etc.
    – Segunda. Se cogen unas cuantas palabras más bien vulgares a las que se poetiza dándoles una terminación adecuada: pajarillo, arroyuelo, blanquecino, etc.
    – Tercera. Se forman unas cuantas parejas de diferentes colores, de modo que se contradigan lo más posible los colores de cada pareja: negro verdor, blanco escarlata, azul blanquecino, etc.
    – Cuarta. A unos cuantos verbos se les cambia de ocupación habitual, sin que se den cuenta. Por ejemplo: se cierran las sombras – en lugar de las puertas o ventanas-, se masca el silencio – en vez de un buen filete-, se le clava un rejón al firmamento – en lugar de a un toro de trapío-, se mira uno en la brisa – en lugar de en un espejo-, se borda un aciago destino – en lugar de un sufrido mantel-, etc.
    – Quinta. Se distribuyen también entre las estrofas unas cuantas palabras, de esas que a veces emplea la gente sin saber lo que quieren decir: enhiesto, hirsuto, inerme, inane, incólume, baldío, etc.
    – Sexta. Puede ir bastante bien, para lograr mayor fuerza poética, aprovechar algún pedacito de una poesía clásica conocida; así, a Rubén Darío se le puede coger eso de los “claros clarines”.
    – Séptima. Si se encuentra a mano algún estribillo, aunque sea cortito, para repetir entre cada dos estrofas, mejor que mejor.
    Con este método, aplicado al pie de la letra, se puede conseguir un poema tan completo como este titulado Tu senda.
    Tu senda
    ¡Qué hirsutos y enhiestos se yerguen!
    -amargo espejuelo-
    grises en la noche,
    cerrando sus sombras sobre el arroyuelo.
    Tu senda…
    Ayes y lamentos,
    suaves tintineos mecidos al viento
    cabalgan con furio, inermes e inanes
    y allá en la alborada
    clavan su rejón sobre el firmamento
    Tu senda…
    La luna se mira en tu brisa.
    Sabe que en la noche, donde las estrellas,
    cuando el canto duerme, suave y placentero,
    se masca un silencio de angustias
    que sólo se quiebra junto al limonero.
    Tu senda…
    La alondra se viste de un blanco escarlata.
    Sus trinos golpean cual claros clarines,
    y como un susurro de negro verdor
    levanta su vuelo en la noche,
    dejando con llanto y en flor
    un negro y baldío desvelo.
    Tu senda…
    Junto al aleteo de los pajarillos
    se escucha el mugido de una vaca en pena
    que borda su aciago destino,
    -torre de marfil, grácil tintineo-
    nenúfar de plata de azul blanquecino.
    Tu senda…
    Y allá entre las sombras
    mascando un silencio,
    al aire sus negros crespones,
    baja por tu senda…
    …¡mi menda!

  • Carmen (Almendralejo)

    OJOS
     
    Para que te quiero, ojos, si mirar te duele
    en el alma, y si miras a destiempo
    y sonríes tus pupilas cuando están
    a contra luz,
     
    ¡Ojos para que te quiero!
     
    Si cierras tus parpados al dar
    una ojeada y te molestan
    la claridad,
    displicente apagas el cielo
    con tus pestañas,
    y cierras las ventana del vergel
    y el palmeral,  
    ¡Ojos para que te quiero!
     
    Y caminas de puntillas en la noche
    ebrios estás, hastiado y burlones
    de antro sol,
     
    ¿Por qué, no inflamas tu candil?
    ¡Ay! ojos negro
    para apagar con tu fuego el rayo que te
    cautivó.
     
    Ojos de la morería,  aquellos
    ojos que en la noche miran
    a contra luz,  
    porque en la línea de tus pestaña
    descansa quien te cautivó…
     
    ¡Ojos para que te quiero!
    si vives muerto y ciegos
    en su amor

  • Carmen (Almendralejo)

     ASFALTO
    El asfalto, ha quedado codificado
    sobre la deslucida arena,
    toda ella pegadas al alquitrán
    irremediablemente, inexorablemente.
    Sobre él, el pasto  prolongado
    ajenos a matices, a sabor de agua
     y de sol,
    Todo él se ve inmerso de sombras
    sin reflejos, y sobre su costado
    la flor y la hierba, el árbol escondido
    inscritos en código de barras,
     libres de teoremas y colores
    apasionados.
    El asfalto te invita al desvío
    de la mirada, y el deseo
    a cruzar la diagonal sin prisas,
    de no seguir la media luna…
    Abandonarte en ese tapiz de amor
    y esperanza,
    a descansar en ese apasionado
    coqueteo de verde, rojo y verde
    dejar que la multitud pase de largo,
    porque tus pisadas se humedecieron
    con el frescor del verde valle.
     

  • Asun

    La vida en desorden de la biosfera
    El alegre canto en tonos diversos,
    La noosfera ignora. La humilla.
    Le quita su puesto.
     
    En su masa gris se apresura desafiante
    Un ego vasallo y altanero.
    Es el progreso dicen,
    Un motor incontrolado de entuertos.
     
    En alquitranadas capas
    de atufante  ungüento.
    Se deleita el hombre
    En quimeras que persigue
    Al volante de su ego.
     
    Vorágine de agravios.
    Con atropellos de muerte,
    La humillación se resarce,
    Paga la ofensa con ello.
     
    Sigue siendo enmudecida,
    Chuleada con desprecio,
    Atacada en lo más hondo,
    Explotada sin remedio.
     
    Grita y grita de dolor
    Explosionando por dentro,
    Las aguas se hacen su eco,
    bramando como mil toros
    acorralados de fuego.
     
    Señales que se repiten.
    Sin tomar nota de ello,
    El hombre sigue su rumbo
    Marcado  por el progreso.
     
    No le importa, no le asusta,
    se olvida pronto de ello,
    domestica  a los jardines
    y se contenta con sueños.

  • oscar varela

    … pero alientan

    más que des-moralizar …

  • Gabriel Sánchez

     No si son tan hermosas como esta de la foto…Gabriel

  • pepe sala

    Todas las curvas son inmorales…

Deja un comentario