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Mi punto de apoyo: mi conciencia y el mensaje de Jesús

Nuestras costumbres están cambiando a velocidad creciente. Las costumbres y sus fundamentos.

También en el terreno de la teología, o de la fe. Los exegetas están desmontando el puzzle de la Teología formado con textos de los evangelios y de las cartas. Son mosaicos montados con piezas de diversos autores y diversas fechas. ¿Qué es lo que realmente dijo Jesús?

Si todo cambia ¿dónde me apoyo?

¿En la fe? ¿Quién ha dicho que tengo que tener fe y en qué tengo que tener fe? Jesús no habló de fe sino de confianza. No propuso ideas en las que creer; sólo pidió confianza en el Padre. Seguirle no es cuestión de ideas sino de actitudes.

Durante mi vida he encontrado muchas personas que creían en la Trinidad  pero no en la fraternidad, y otras muchas que creían en los hermanos y no en la transubstanciación eucarística. Tan verdad –o más- es que Jesús está en el necesitado como que está en la eucaristía.

La verdadera expresión del hombre no  está en sus ideas sino en su comportamiento. Las ideas son positivas en la medida en que refuerzan los comportamientos positivos; son negativas en la medida en que los falsean. “Las palabras no nos sonrojan”  decía Cicerón; “Las palabras no nos comprometen”  diría yo.

Experimento una base más firme en la que apoyarme. En la que muchos pueden apoyarse. Lo que dice mi conciencia –su conciencia-  y el ejemplo de Jesús. Su ejemplo amplifica el susurro de Dios, presente en la intimidad de nuestro ser.

 

Creo que el mismo Jesús nos orientó en esa dirección: “Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios”.  No es que yo me considere limpio de corazón. Mis dudas vienen de mis telarañas. Es que veremos a Dios en la medida en que seamos limpios de corazón, no en la medida en que aceptemos una serie de verdades incuestionables.

¿Qué hizo Jesús y qué me dice mi conciencia?

Sería muy largo de pormenorizar. Y no se trata de confeccionar un catálogo cerrado sino de experimentar el aliento del Espíritu.

Si algo queda claro en los evangelios es la manera de comportarse Jesús ante el pueblo, ante los enfermos, ante los ricos, ante los fariseos, ante los paganos…

La conciencia tampoco es un catálogo – como los penitenciarios medievales- con el que cotejar cada acción. La conciencia  es una célula fotosensible: reacciona ante la luz y ante las tinieblas. No es letra sino espíritu.

Sólo destacaré los puntos cardinales que mi conciencia percibe en la vida de Jesús.

  • Anunció el Reinado de Dios, su proyecto de armonía y fraternidad
  • “Pasó haciendo el bien” “los ciegos ven, los cojos andan… a los pobres se les anuncia la buena noticia”
  • Practicó la religión de su pueblo, pero se enfrentó a los que anteponían la Ley  -o los sacrificios- a la misericordia
  • Arriesgó su vida y fue crucificado por defender a los oprimidos frente a los poderosos
  • Creyó en una vida después de la muerte, aunque no explicó cómo sería.
  • Estaba persuadido del amor del Padre y confió en él. Le invocó como Padre aun cuando se sintió abandonado en la cruz.

Este es mi punto de apoyo: confío en su proyecto.

 

14 comentarios

  • “Tan verdad es que Jesús está en el necesitado como que está en la eucaristía” ¿Por”transustanciación”? No sé en qué sentido empleas esta palabra. El rito, el símbolo es eficaz, es compromiso, es vivir lo que significa compartir, …mucho y muy profundo puede aplicarse al contexto y contenido de la celebración de una Eucaristía. Pero me parece impropia esta palabra y la frase con esa comparación. Perdón por mi atrevimiento. (¿ el primero?

  • “Tan verdad es que Jesús está en el necesitado como que está en la eucaristía” ¿Por”transustanciación”? No sé en qué sentido empleas esta palabra. El rito, el símbolo es eficaz, es compromiso, es vivir lo que significa compartir, …mucho y muy profundo puede aplicarse al contexto y ccontenido de la celebración de una Eucaristía. Pero me parece impropia esta palabra y la frase con esa comparación. Perdón por mi atrevimiento.

  • MAR Medina

    Hola Oscar Varela. Gracias. Aclaro: el punto de apoyo fuera de mi conciencia no es una realidad que esté “fuera” de mí, está, en general, sólo fuera de mi conciencia, que no lo abarca todo (¡ni mucho menos!), simplemente. Tú lo dices de otra manera: Fuera de la conciencia está el Mundo en que esa conciencia tiene que “hacer su vida”; hacerla Real, relizarla, lograrla en la inseguridad in-garantizable de que se pueda “lograr” y no “malograr”.

    Que la vida te sostenga en la palma de tu mano es un precioso aforismo que suena a bendición. Lo tomo prestado, con tu permiso. Saludos cordiales

  • oscar varela

    Hola MAR Medina!

    Dices algo muy importante, pero además, de una manera ni siquiera enunciativa, sino seductora, como la del hombre sabio que llegado a la vejez -según la canción que Piero hiciera- pinta a su papá dicendo:

    -“Ahora, ya camina lento,
    mi querido viejo,
    como perdonando al viento”-

    Tú lo dices como al olvido en una casi Post Data y entre parénteis

    -“(Pero, en el fondo, el punto de apoyo queda en general fuera de la conciencia, aunque me sustenta, y todo cuanto existe)”-
    ·······
    Aunque no debería ilusionarme porque pudiera ser que ese “punto de apoyo fuera de la conciencia” (¡qué bien dicho!) fuese una otra realidad afuera, adentro o profunda de tu vida (y que suelen llamar “dios”).

    ¡Nada de eso!

    Fuera de la conciencia está el Mundo en que esa conciencia tiene que “hacer su vida”; hacerla Real, relizarla, lograrla en la inseguridad in-garantizable de que se pueda “lograr” y no “malograr”.

    Por eso mi aforismo es:
    -QUE LA VIDA TE SOSTENGA EN LA PALMA DE “TU” MANO-

    ¿se parecerá al tuyo?

    ¡Vamos todavía! – Oscar.

  • Iñaki

    ¡Paz a todos!…

    Acabo de enviar un comentario y creo que se ha perdido… Desconozco la razón… Simplemente quería expresar que hago mío el comentario de Asún, respecto a la publicación de ese libro de Enrique Martínez Lozano que, más que hacerle publicidad, creo que le gustaría, nos fuéramos fijando en lo que apunta ese libro, continuación de otro: ¿Qué Dios y qué salvación?.

    ¡Es hora de recuperar a ese Jesús que, pienso nuevamente, está secuestrada para ser monstrado como un ser altamente espiritualizado y descontextualizado! Recuperemos a ese Jesús que, a muchos, nos hizo dejar todo y ponernos al otro lado del espejo…

    Gracias a todos,

  • Iñaki

    ¡Paz a todos!

    Aunque no lo he podido localizar en la librería “religiosa” de Teruel, como a Asún, también me ha llegado la publicación de este libro. En la página de la editorial, se puede descargar en formato .pdf, tanto el índice como la introducción.

    Me parece muy interesante, sobre todo, en estos momentos en los que la figura de ese Jesús, el de Nazaret, vuelve a taparse, creo yo, de forma interesada: se oscurece su radicalidad antropológica y vital para dar paso a una “espiritualidad” desencarnada…

    Quizás sería interesante un curso o un hilo al respecto en su día. En cuanto llegue, haré por hacerme con él y meditarlo… ¡Me hace falta tanto recuperar al Jesús que me llevó a salir de mí!.

    Gracias a todos,

  • MAR Medina

    (Pero, en el fondo, el punto de apoyo queda en general fuera de la conciencia, aunque me sustenta, y todo cuanto existe)

  • MAR Medina

    ¡¡Mis dudas vienen de mis telarañas!! También las mías, sí. Pero hay caminos para reducir las telarañas, y no es precisamente cavilando…

    Por lo demás, mi conciencia es mi punto de apoyo, también. Me construyo y construyo el mundo gracias a mi conciencia. Respecto a Jesús, bueno, renuncio a desentrañar qué dijo verdaderamente y qué dijeron sus discípulos que dijo, porque a estas alturas de la historia lo importante es qué nos ha llegado de esa actitud ante la vida que tuvo él, su mensaje –lo que nos “toca” el propio corazón-, un mensaje quizá construido entre todos. Lo que no le resta ni un ápice de su valor de verdad, pues surge de lo más auténtico del corazón humano.

    Y vuestra conciencia, amigos de Atrio, amplía la mía, gracias por compartirla.

    Saludos cordiales

  • Asun

    Te agradezco este compartir.

    ¿Qué hizo Jesús, cómo habló y vivió en coherencia y qué me dice en lo más hondo, hoy y en cada momento del día?

    Más que practicó la religión de su pueblo, Jesús desveló la esencia enmarañada, la desmanteló de pesadas cargas que entorpecían el crecimiento y bien de la persona.

    Jesús sintió y vivió el sufrimiento en la soledad asumida del incomprendido y rechazado, tan dura y crudamente, que lo hace más humano y cercano a todos, en él se ven sobre todo “los crucificados”. Sin embargo paradójicamente y a pesar de todo, sigue confiando en el Misterio que todo vivifica, al exhalar su espíritu, porque es mucho más “profundo, tierno y penetrante” el “Abrazo” envolvente de su Abba, que el dolor que se encierra y encapsula en un ego.

    Porque ya no son creencias, sino actitudes y experiencias que van dando vida al hacerlas realidad. Las raíces ocultas sustentan todo el árbol, el tronco y las ramas se diversifican para dar fruto, irse renovando, creciendo y madurando hasta morir vaciándose de formas. Pero el espíritu, la esencia y forma desnuda están siempre ahí, en el árbol, manifestándose.

    Confiar como Jesús en su proyecto, es no dejar de mirar en su espejo para ir haciéndolo propio y coherente en todo nuestro ser y actuar.

    Me acaban de comunicar la publicación de este libro, que creo es de gran interés para los amigos de Atrio y de este hilo concretamente:

    “Recuperar a JESÚS una mirada transpersonal”. En el enlace toda la información.

    http://www.edesclee.com/Formularios/Recomendado.asp?Inicio=1

    Y si lo creéis oportuno., también podríamos trabajarlo. Sería de gran ayuda para los en búsqueda, con Jesús como punto de apoyo…Gracias a todos.

  • mªpilar garcía

    Dice. “Este es mi punto de apoyo: confío en su proyecto.”

    Estoy en ese camino esperanzador e ilusionante.

    ¡Gracias!
    mª pilar

  • Sergio Zalba

    Buenísimo Gonzalo!
    Yo también confío en ese proyecto.

  • Gabriel Sanchez

    Las formulaciones que hacemos, son siemple incompletas y son aproximaciones, en tanto apelemos a nuestra racionalidad…La realidad que es Dios, abarca todos los aspetos del ser…todas sus dimensiones, en la que el conocimiento racional, es un aspecto màs…por eso conocer a Dios,(y esto en la medida en que Dios se ha autorevelado- podiamos expresarlo diciendo en que se ha autodonado), por supuesto que es infinito lo que no “conocemos” (entendiendo que el conocimiento no se constriñe a lo racional…solamente) nuestra relación con el tiene que ver màs con una esperiencia, que con una racionalización- En el último Foro Mundial de la Teólogia de la Liberación…se expreso una formulaciòn que me lleno el alma…Dios màs que amor…es amar…Gabriel

  • ana rodrigo

    Mi comentario se refiere al anterior post y al presente de Gonzalo Haya pues creo que estrechamente relacionados.

    Durante cuatro o cinco siglos la Iglesia estuvo deliberando sobre la naturaleza de Jesús, ¿Dios, hombre, hombre-Dios?. Los primeros concilios nos han dejado las cosas difíciles de entender a una sociedad tan diferente de la romana.

    Unos concilios convocados y presididos por el propio emperador, tan interesado en olvidar al crucificado por el propio Imperio y tan interesado en sacar adelante la divinización de Jesús, nos ha hecho un flaco favor al cristianismo en general, pues es más fácil andar por las nubes que por la tierra.

    El Jesús humano se nos ha esfumado, su testimonio de vida ha pasado a segundo plano en la cristología de la Iglesia. Deshumanizar a Jesús es lo más eficaz para eludir nuestra responsabilidad y compromiso.

    Los dogmas han sido como losas que han enterrado al Jesús vivo, su vida, su praxis, su ejemplo. La Iglesia se ha preocupado y sigue preocupándose más de entelequias que de praxis, de ideas más que de actos, de Dios más que de lo que Jesús dio de Dios. Creo que en el NT sólo hay una definición de Dios: “Dios es amor”. En el NT Jesús fue un hombre que dijo con la palabra y con la vida lo que Dios quería para la humanidad.

    Las cosas cambian, la sociedad cambia, pero el Jesús histórico sigue ahí, y nuestra fe se fortalecerá en la amedida en que profundicemos en el mensaje de Jesús.

  • Margarita Aguirre

    Coincidiendo en tus puntos de apoyo, yo añado “el mío”:
    … Además, el Ser Supremo, impensable e indecible, Creador de in “Cosmos”, que aún nuestra inteligencia no acaba de decubrir para estudiarlo, situados en un punto planetario, en un sitio muy poco destacado de una galaxia, tampoco la más importante entre las descubiertas… Jesús, el “hijo del carpintero”, nos enseñó a llamarle “abba,como cualquier niño pequeño llama a su padre, sin temerle y sin desconfiar de su amor del que nace su perdón total.
    Mi sentimiento profundo es que “amor con amor se paga”, resultando que el hijo del carpintero,puso el sujeto de nuestro amor en todos y cada uno de nuestros hermanos.
    Difícil vivir así, pero no nos llamemos cristianos, si no lo intentamos.

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