EL REGALO: EL PAPA CONFÍA A LOS “LEGIONARIOS DE CRISTO” EL
PRESTIGIOSO INSTITUTO “NOTRE DAME” DE JERUSALÉN
32621. ROMA-ADISTA. Promoción con todas las de la ley para los Legionarios de Cristo, a los cuales el
papa, casi como regalo por los sesenta años de sacerdocio de su fundador – discutido en muchos
ambientes – el mexicano padre Marcial Maciel, les confía el Pontificio Instituto “Notre Dame of
Jerusalem Center”, el más importante centro vaticano en la Ciudad santa que era deseado por muchas
congregaciones religiosas católicas.
Con un motu proprio del 26 de noviembre, “con el fin de asegurarle estabilidad y continuidad a ‘Notre
Dame’”, Juan Pablo II “consideró oportuno entregarle el cuidado y la gestión a la Congregación
de los Legionarios de Cristo. Es sabido que dicha Congregación tiene como fin específico consolidar el
reino del amor de Nuestro Señor Jesucristo según las exigencias de la justicia y la caridad cristiana”. Los
Legionarios, precisa el documento, “deberán proveer a: la hospitalidad de los peregrinos provenientes
de todas partes del mundo a visitar Tierra Santa, con particular atención al clero y a las personas
consagradas; a las iniciativas propias del ‘Notre Dame of Jerusalem Center’, lugar privilegiado de
encuentro y de diálogo entre religiones, culturas y pueblos; las actividades de formación en continuidad
con la obra desarrollada hasta ahora en el Pontificio Instituto; a cuanto sea necesario para el óptimo
cuidadi y gestión del Instituto”.
Para entender la importancia de la elección del papa Wojtyla, debemos remontarnos a la historia del
“Notre Dame”. La construcción del imponente edificio fue iniciado en 1884 por la congregación
francesa de los padres Asuncionistas para acoger a los peregrinos de su país. Los trabajos de
construcción del Centro duraron veinte años. En la fachada principal del edificio se colocó una gran
estatua de la Virgen, y el complejo fue llamado por esto “Notre Dame de France”. Los graves daños
que sufrió el Instituto en 1948 (guerra árabe-israelí) y la falta de vocaciones obligó a los Asuncionistas a
vender el complejo. La propiedad fue adquirida en 1970 por “Ha’amuta,” sector del Jewish National Fund
que la donó a la Universidad hebrea de Jerusalén como residencia para los estudiantes. Pero la Santa
Sede impugnó el contrato estipulado por los Asuncionistas, sosteniendo que éstos habían actuado
contra las normas del Derecho canónico. Se siguió una compleja causa en los tribunales israelíes,
perdida por los compradores israelíes y ganada por el Vaticano el 72.
Al año siguiente Pablo VI decide la restauración y transformación del complejo, rebautizado “Notre
Dame of Jerusalem Center”, ocupado no sólo en acoger peregrinos sino también en favorecer la cultura
e la formación profesional. El 13 de diciembre de 1978 Juan Pablo II erige canónicamente al Centro
como Pontificio Instituto. El cual, precisa el Anuario Pontificio, “debe considerarse un Lugar Santo
Ecuménico; está exento y la jurisdicción espiritual del Centro es ejercitada por el Delegado apostólico
en Jerusalén, que tiene como vicario general al encargado de la Santa Sede”. Ahora el delegado
apostólico es mons. Pietro Sambi y el vicario, don Aldo Tolotto.
Con el Centro se conecta un Instituto profesional especializado en los variados sectores del turismo. El
Centro es también sede del secretariado de la Asamblea de los católicos ordinarios de Tierra santa y
de la Caritas. El edificio (47 habitaciones, ampla capilla, varias salas, bar, biblioteca, tv vía satélite) tiene
un auditorium para 500 personas entitulado a Juan Pablo II. Cuando el papa (marzo del 2000) visitó
Jerusalén, fue justamente en el “Notre Dame” donde sostuvo el encuentro interreligioso con altos
exponentes del rabinado y representantes del Gran Mufti de Jerusalén. Por esto, eligiendo a los
Legionarios de Cristo come “gestores” del prestigioso Instituto, el pontífice les otorga una posición de
particular relieve incluso a nivel internacional. Prueba evidente que las críticas contra el padre Maciel en
los últimos años (v. Adista n. 77/04) han sido consideradas en el Vaticano inmotivadas y no fundadas.
La oficina de prensa romana de los Legionarios ha precisado que dirigirán “Notre Dame” los padres
Juan María Solana, Héctor Guerra y Salvador Fernández; y puso en evidencia, con satisfacción,
que el motu proprio papal tiene por fecha el 26 de noviembre, día en que su fundador festejaba los sesenta
años de sacerdocio. El mismo Wojtyla, recibiendo en audiencia (30/11) a los Legionarios de Cristo y los
miembros del movimiento laical “Regnum Christi” conectado con ellos, renovó sus saludos al padre
Maciel: “La feliz celebración que os ve a todos reunidos en torno al Fundador, mientras invita a hacer
memoria de los dones que ha recibido del Señor en estos sesenta años de ministerio sacerdotal,
constituye al mismo tiempo ocasión para repasar los compromisos que como Legionarios de Cristo
habéis asumido al servicio del Evangelio. En particular hoy, encontrándoos con el Sucesor de Pedro,
ustedes deseáis renovar el compromiso de vuestra total fidelidad a la Iglesia y a quien la Providencia
quiso como su Pastor”.