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Sagrado, pero no religioso

En Atrio estas cuestiones de terminología no son discusiones escolásticas sobre el sexo de los ángeles. Nos ayudan a aclarar conceptos y discernir realidades. Nos hicieron cambiar el subtítulo original “lugar de encuentro entre lo sagrado y lo profano” en simple “lugar de encuentro”. Y nadie mejor para distinguir y aclarar que la lumniosa inteligencia y el estilo sencillo de Gonzalo, un regalo de amigo para mí y para muchos. AD.

       Creo que es un error frecuente identificar lo religioso con lo sagrado. Lo religioso trata de socializar lo sagrado, aunque no siempre sea ese su objetivo; pero lo sagrado rebasa ampliamente lo religioso.

        Lo religioso se concreta en el culto organizado a un ser superior, personal o impersonal, –designado como Dios o Diosa– mediante creencias, normas y ritos, dirigidos por una jerarquía.

        Lo sagrado se refiere al reconocimiento y respeto espontáneo a un valor superior, que trasciende nuestros intereses, y es universalmente reconocido, aunque sin explicaciones o normas establecidas. La sabiduría popular ha sabido identificarlo sin entrar en definiciones, y no duda en afirmar que el amor, la dignidad, los derechos humanos… hasta los pactos, son sagrados.

        Y no se trata de que el lenguaje popular hable de sentimientos, no de conceptos, y por eso confunde la realidad de las cosas. Creo, por el contrario, que la sabiduría popular intuye la realidad de las cosas, incluso donde los conceptos no son capaces de explicarla.

        La actitud popular vive el amor o la justicia como algo nuestro, pero que al mismo tiempo nos supera; algo que nosotros no podemos cambiar, algo que nos dignifica cuando lo asumimos. Sin una definición conceptual ni rituales específicos, ese reconocimiento y respeto es un encuentro con lo trascendente. Y por lo tanto es algo sagrado.

        Lo sagrado puede ser vivido en forma religiosa o laica, porque lo contrario a sagrado no es lo laico sino lo profano. Un ateo, que rechaza al Dios definido por las religiones, puede reconocer y respetar los valores sagrados, incluso mejor que sus vecinos religiosos; es laico, pero no es profano. Profana sería una actitud agresiva contra esa vivencia de lo sagrado, tanto si es de una imagen religiosa o de un cementerio civil.

        Jesús consideró que el Templo de Jerusalén estaba siendo profanado, pero no se refería a Herodes o Pilato, sino a los sacerdotes que se beneficiaban de unas ofrendas y unos sacrificios religiosos. No eran solamente aquellos “gentiles” los que profanaban el Templo, era la institución religiosa la que lo estaba profanando.

        No profanó Jesús el Templo cuando lo maldijo y anunció su destrucción, sino que expresó de esta forma su profundo respeto y amor por lo sagrado. Al rebelarse contra el Templo, Jesús actuó por su “celo” sagrado contra la institución religiosa.

 

20 comentarios

  • oscar varela

    No sé si es casualidad que 34 minutos después del Comentario de Rodrigo, éste se ve confirmado por el Cumpa-Autor Gonzalo.

    Digo “casualidad” porque sino no le hubiera costado nada a Gonzalo utilizar el “responder” y así nos enteraríamos de que su Comentario nos señale que es en “respuesta” de haber leído  el de Olvera.

    Sea como sea, la “impresión” de Rodrigo es compartible y compartida.

    En cuanto a la indagatoria de las razones por las que acontece el tal, digamos, “gatopardismo”, a mí me son atendibles y sospechables: el no acceder a una Epistemología del Pensamiento (saber cómo, por qué y para qué nos “ponemos a pensar”).

    Sin esa percepción, las uvas seguirán estando verdes.

    ¿Qué le vamos a hacer, no?

  • Gonzalo Haya

     
    Ciertamente las religiones han monopolizado el término sagrado hasta tal punto que llega a chirriarnos, y precisamente lo que yo trato de reivindicar es su puesto en una escala de valores, superior e independiente de lo religioso. No hace mucho publiqué en Atrio un artículo que terminaba citando aquello de Atahualpa Yupanki: “hay en este mundo algo más importante que Dios, que uno escupa sangre pa que otro viva mejor”. El culto a Dios pertenece al ámbito de lo religioso; que uno escupa sangre pa que otro viva mejor atenta contra la justicia y la dignidad humana, que pertenecen al ámbito de lo sagrado.
     

     

    • Gonzalo Haya

      Amigo Óscar, tenía pensado este comentario antes de leer el de Rodrigo,y mi intención era responder al conjunto de los comentarios. Con ello trataba de aclarar un poco mi posición, aunque ya sabemos que en un diálogo abierto a un grupo es difícil precisar, porque el significado de las palabras varía según las experiencias de cada lector. A pesar de eso, ¡Vamos todavía!

    • Gonzalo Haya

      Parece que me he respondido a mí mismo en en vez de responderte a ti. Cosas que pasan

  • Rodrigo Olvera

    Quizá incomode, pero cada vez que se comparten este tipo de artículos me quedo con la impresión de que las distinciones religión/espiritualidad y ahora religioso/sagrado son consecuencia de a) reconocer con honestidad intelectual la validez de la crítica a la religión que ha surgido desde la Ilustración y se ha profundizado con cada avancé cultural, y b) imposibilidad de asumir las consecuencias subjetivas, emocionales, psicológicas, sociales de tal crítica (dejar de ser creyente, dejar de pertenecer a la iglesia a la que se pertenece, dejar de pertenecer al cristianismo en tanto cultura, etc.).

     

    La forma para intentar mantener la congruencia entre ambas situaciones es crear estas distinciones, que en el largo trayecto cultural son “novedades” porque solo aparecen ahora, como diciendo “si, toda esa crítica a la religión es cierta y la apoyo, peto lo mío no es religión así que no tengo que cambiar”.

    Es una percepción, no una afirmación. Digamos, una hipótesis de trabajo a indagar. Creo, eso si, que vale la pena profundizar tal indagación, para validar o descartar tal hipótesis.

     

    Abrazos y esperanzas

     

  • M.Luisa

    Hace pocos días, no recuerdo bien  en  qué hilo me referí al concepto zubiriano  de religación, una noción que aparece en Zubiri  poco tiempo después de haber defendido junto con su maestro Ortega  la radicalidad de la vida, perspectiva desde la cual  cobrarían  sentido los conceptos   de SERIEDAD Y CUIDADO para definir la religión.

    Pues bien, pienso que lo sagrado  cae dentro de ese ámbito previo  de  la religación  cuya experiencia es   universal.  Entonces,   lo sagrado  así concebido vendría a significar algo así como   el fundamento, aquello que nos hace ser, que nos posibilita a realizarnos personalmente.

    Ahora bien,  a esa comprensión de lo sagrado,   a esa situación previa en la que concebimos lo sagrado  ¿Cómo, entonces  permitir   esa apropiación  que la religión  hace de lo sagrado?

    La confusión entre lo sagrado y lo religioso viene del enfoque de Heidegger, Eliade y Otto dentro del contexto contemporaneo de la filosofía de la religión.

    Siempre lo religioso supone un previo camino en el  que se de  el hecho de su experiencia

  • oscar varela

    – “El amor nos liga a las cosas, aun cuando sea pasajeramente.
    – ¿qué carácter nuevo sobreviene a una cosa
    – cuando se vierte sobre ella la calidad amada?
    – ¿qué es lo que sentimos
    – cuando amamos una mujer,
    – cuando amamos la ciencia,
    – cuando amamos la patria?
    – Y antes que otra nota hallaremos ésta:
    aquello que decimos amar se nos presenta como algo imprescindible.

    – Lo amado es, por lo pronto, lo que nos parece imprescindible.
    ¡Imprescindible! Es decir,
    – que no podemos vivir sin ello,
    – que no podemos admitir una vida
    – donde nosotros existiéramos y
    – lo amado no,
    – que lo consideramos como una parte de nosotros mismos.

    – Hay, por consiguiente, en el amor
    – una ampliación de la individualidad
    – que absorbe otras cosas dentro de esta,
    – que las funde con nosotros.

    – Tal ligamen y compenetración nos hace
    – internarnos profundamente en las propiedades de lo amado.
    – Lo vemos entero,
    – se nos revela en todo su valor.

    – Entonces advertimos que
    – lo amado es, a su vez, parte de otra cosa,
    – que necesita de ella,
    – que está ligado a ella.
    – Imprescindible para lo amado,
    – se hace también imprescindible para nosotros.

    – De este modo va ligando el amor cosa a cosa y
    – todo a nosotros,
    – en firme estructura esencial.

    – Amor es un divino arquitecto que bajó al mundo
    – según Platón «a fin de que todo en el universo viva en conexión».

    – Entre las varias actividades de amor
    – sólo hay una que pueda yo pretender contagiar a los demás:
    – el afán de comprensión.

    – Llama Platón a este afán de comprensión:
    – erotiké manía, «locura de amor».

  • Pues lo sagrado puede no tener que ver nada con la religión. Mis hijos para mi son sagrados. Pero completamente sagrados.

    Voy a leer el diccionario. A lo mejor no sé qué significa la palabra. Es posible.

  • ana rodrigo

     
    Durante mucho tiempo la palabra sagrado, estaba referido casi exclusivamente, a cuestiones relacionadas con la religión. Así se han sacralizado objetos de culto, libros, lugares religiosos, cargos ejercidos por personas, se han idolatrado las imágenes sin límites, etc. etc.
     
    La sociedad actual, cada vez más laica, aplica este término a todo lo relacionado con la persona, con los derechos humanos, el respeto a la naturaleza y un sinfín de derivadas de estos conceptos.  
     
    Pero ocurre que cuando alguien se mofa de algo relacionado con lo religioso, en España hay una agrupación de abogados cristianos que lo denuncia como delito civil. Tenemos el caso de Wily Toledo y algún otro. Mientras que cuando vemos las colas de refugiados esperando durante días a la intemperie para que les puedan dar un techo para las familias, estos mismos abogados cristianos no mueven ni una pestaña por la sacralidad de estas personas.
     

  • Mª Pilar

    Me gusta el tono amigable de este art. porque acoge por igual, a la persona, sea creyente o no, porque mira sinceramente como son… sus obras.

    Y aquí, las presenta:

    ¡Unidas por la misma fuerza!

    Pero me chirría la frase:

    ¡Sagrado!

    Me parce incompatible, porque todas las personas sabemos, como se ha utilizado esa frase durante siglos…

    mª pilar

     

    • oscar varela

      Exacto, Pili!
      Muestras a la desnudez lo “gatopardo” del artículo.
      …………….
      Sin entrar en detalles más gruesos, señalo una vez más que
      lo “religioso” es “SERIEDAD” (TOMAR EN SERIO Y HACERSE CARGO)
      por eso las gentes decimos a modo de “juramento”:
      “Yo pago mis deudas
      – ‘religiosamente”,
      – ‘escrupulosamente’
      – (lo juro ante la presencia de un AUSENTE).
      Ni qué hablar de la falsa interpretación que el Cumpa Gonzalo
      hace de lo PRO-FANO,
      que si se informara un poco sabría que es
      lo que se opone a lo religioso (Templo).
      Sus “piruetas” sono eso: piruetas devotas (gatopardismo para n/tiempo).

  • oscar varela

    Hola!
    En un Concurso de “comprender” las cosas
    la perspectiva que acá muestra el Cumpa Gonzalo
    ganaría el Primer premio al Gatopardismo
    de la superficialidad de las Masas.
    Si hay que volver a explicarlo otra vez,
    me lo dicen y lo haré.
    ¿Qué le vamos a hacer?

  • Otra buena reflexión del amigo Gonzalo. Tengo la convicción que todo lo sagrado es lo que nace del Padre, del Hijo y de su Espíritu. Los filósofos hablaban de los transcendentales que identificaban en lo bueno, en la belleza, en la verdad y en el ser. Muchos no creen en Dios, pero creen en estos transcendentales que son convertibles los unos con los otros. Pienso que lo sagrado esta en ellos.

  • Genial.

    Como siempre

    Y si. Las personas de a pie, a ver cómo lo digo. Vemos las estrellas con muchísima menos luz en el ambiente. El conocimiento es una luz y a veces deslumbra.

    Y cuánta menos luz hay, mejor se ven las estrellas.

    No sé si lo he sabido explicar. Estoy cansadica. Me voy a dormir.

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