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La innovación en Jesús de Nazaret, 7 (1ª parte)

Curso Taller de Atrio
A partir del libro inédito

LA CREATIVIDAD EN JESÚS DE NAZARET

PENSAMIENTO Y CONDUCTA CREATIVOS

de JUAN ANTONIO VINAGRE OVIEDO [Ver perfil]

Destilados de OSCAR VARELA  [Ver perfil]

7. El REINO Y LA IGLESIA: Fraternidad testimonial con Jesús, el Señor. (1ª parte)

* El Reino es más que la Iglesia
      – la Iglesia no siempre ha sido fiel al Reino.

* La innovación y creatividad de Jesús,
      – contrasta con una Iglesia instalada en el tradicionalismo.

7.1. Organización interna de la Iglesia. Riesgo de petrificación. 

       Innovación vs. Tradición.

* Jesús quiso una Fraternidad organizada y unida,
      – pero abierta, libre de clases, jerarquías y ataduras viejotestamentarias.
      – el poder en la Iglesia tiene una función esencial:
            – servir y dignificar al hombre en torno a Dios Padre,
            – unidos en el testimonio de un amor fraterno y
            – con vistas a un futuro trascendente,
            – dejando abierto ese proceso de organización,
            – adaptable a la dinámica de los tiempos,
            – siempre fieles al espíritu del Reino,
            – comenzando por Pedro,
            – a fin de que con su testimonio fortalezca la fe de sus hermanos.
………………………………………….

* Breve repaso evolutivo de la Fraternidad de los seguidores de Jesús

– En las primeras décadas, aparecen dos modelos de Iglesia o de Fraternidad:

1) La iglesia fraternidad de Jerusalén,
– organizada en torno al modelo de la sinagoga y del V. T.,
      – se hallaba más cerrada en sí misma.
      – Santiago, el hermano de Jesús, era el referente.

2) Las fraternidades o comunidades helénicas,
– más abiertas y universales,
      – menos condicionadas por un pasado religioso histórico,
      – con mínima organización interna,
            – pero de momento suficiente,
            – con más sentido de
                  – fraternidad,
                  – libertad y
                  – creatividad en sus manifestaciones.
            – tal vez esperando la Parusía,
            – no sentían la necesidad de una organización más compleja.

* Las comunidades helénicas y romanas (años 70–90),
      – ya más numerosas,
      – evolucionan hacia un modelo más estructurado y conservador,
      – va surgiendo la figura del presbítero como sacerdote (carta a los Hebreos),
      – se refuerza la figura del supervisor (obispo),
      – con poderes cuasi absolutos, como un monarca,
            – para detener y extirpar doctrinas esotéricas y pseudomísticas.
      – y así quedó instalada una jerarquía monárquica sagrada.

* Poder y centralismo ahogaron poco a poco el espíritu y la libertad del Señor,
      – tendió a justificar ese poder,
      – a teorizar más que a la praxis evangélica,
      – a la pasividad y a la rutina,
      – a la pérdida de compromiso,
      – a buscar amparo en el tradicionalismo.
      – así se cegó la fuente de la innovación y creatividad,
      – se proscribe la innovación.

* Algunos ejemplos bien elocuentes:

– Copérnico procedió con prudencia al dar a conocer sus ideas heliocéntricas.
– Galileo fue condenado por defenderlo.
– Rosmini proponía renovar la Iglesia y por ello fue prohibido (Índice).
– Fr. Luis de León, recluido por traducir libros bíblicos.
– Teresa de Ávila, la inquisición ordenó quemar algunas de sus obras.
– Así varios otros: Tyrrel, Lagrange, Congar etc. etc.
– Y entre los ortodoxos rusos el caso de Tolstoi, condenado por criticar el exceso dogmático y la alianza con el poder político.

* Las resistencias al cambio son connaturales a la naturaleza humana,
– por eso la importancia y necesidad de innovadores,
      – creativos, perseverantes y honestos, para poder avanzar,
      – la mente conservadora no es capaz de ver ni sentir esa necesidad,
      – ese comportamiento se observa en todos los campos:
            – religioso, científico, histórico, económico y político.

* El modelo de estructuras sociales jerarquizadas y separadas
      – una, rica, ostentosa y señorial, y
      – otra peatonal, sometida, pobre y frecuentemente mísera y explotada,
– pasó a la Iglesia con
      – una clase noble: papas, obispos, abades,
            (con palacios, monasterios surtidos y tierras en abundancia), y
      – un pueblo sometido a la ignorancia, pobreza y dependencia (vasallaje)
      – Así la gente sigue alejándose, sobre todo las clases proletarias.
      – necesita ser reorganizada e innovada con criterios más evangélicos,
            – como los de Francisco de Asís, Cisneros, Erasmo, Lutero…
            – acogimiento de ideas nuevas.
– Ese movimiento liberador y transformador se parece
      – al fermento innovador de Jesús de Nazaret.

* Veamos este último aspecto –el religioso– un poco más detenidamente:

7.2. Análisis –recuerdo, más bien– de algunos datos significativos, que merecen una reflexión y revisión muy sincera y humilde.

* Rasgos de la innovación creadora de Jesús de Nazaret:
      – crear una fraternidad sin estamentos,
            – sustancialmente igualitaria, o sea, democrática,
            – organizada en torno a valores de desprendimiento,
            – con funciones de servicio y de amor a la fraternidad, y
            – como testimonio de fe y esperanza en un futuro mejor
                  – aquí y sobre todo más allá.
      – ser fermento que transforma y luz que ilumina el camino,
      – orar y trabajar para que se haga su voluntad en la tierra,
      – esto es, para que haya pan, un techo, perdón y paz,
      – tratar de hacer el bien sin discriminaciones, Mt. 5, 13–14; 6, 9–13 y Lc. 13, 20 s.

* Jesús no contemplaba su Reino a corto plazo;
      –no está claro que Jesús pensara en una parusía próxima.
      – la “pequeña grey” es fermento que transforma la masa
            – como fuerza innovadora,
            – cuida que tu luz no tenga parte de tinieblas, Lc. 11, 35
      – la Iglesia ha representado en la historia:
            – luz y oscuridad,
            – grandeza y miseria,

* Veamos muy brevemente esa parte de tiniebla,
– no para agredir ni complacernos en ella,
      – sino para reconocerla humildes y
      – así poder transformarnos en luz, sal y fermento,
      – “Es el tiempo de que el juicio –autoexamen– comience por la casa de Dios”, 1Ped. 4, 17

* A Jesús, el sector conservador político y religioso,
      – lo vigiló, combatió, trató de aislarlo, persiguió y acabó llevándolo a la muerte,
      – porque enseñaba doctrinas nuevas que “pervertían al pueblo”.
      – esa dialéctica de enfrentamiento entre
            – pensamiento –valores– conservador y
            – pensamiento innovador
                  – se reprodujo de nuevo dentro de la Fraternidad Iglesia de Jesús,
                  – Pedro fue vigilado por los conversos, Gal. 2, 11–14 y He. 10. 28–30
                  – Pablo, lo mismo, He. 15, 1–2; y Gal. 2, 3–5 y 5, 7–12

* Si la tradición ofrece más comodidad, más seguridad,
      – la oposición al cambio es mayor, y puede suscitar enfrentamientos,
      – más, si la tradición se ha sacralizado,
      – o una conversión a medias por no haber entendido bien,
            – la resistencia al cambio puede llegar a ser visceral y fanática.

* Si entendemos la revelación sin valorar sus circunstancias,
      – condicionantes tradicionales mentales, culturales, sociales e históricos,
      – se interpreta nuestra realidad,
            – a través del pasado,
            – a través de la tradición fija, literal, sacralizada.

* La revelación es ella y su circunstancia,
      – en, con y dentro de su circunstancia,
      – ella es evolutiva y dinámica,
      – un proceso en vías de maduración.
      – Jesús mismo enseñaba a sus discípulos y seguidores:
            – “conforme a lo que podían comprender”, Mc. 4, 33
      – este proceso dinámico es aplicable también a la Iglesia.
      – El enemigo que sembró cizaña en el Reino
            – ¿no será también el tradicionalista conservador, inmaduro?
      – ¿Por qué Pedro, Juan apóstol y Pablo,
            – han tenido menos popularidad entre el pueblo cristiano
            – que Juan Bautista ya desde los primeros tiempos?
            – corrigiéndolo en las ideas conservadoras,
            – que cuestionan la doctrina de Pablo innovador,
            – corrigiendo las cartas de Santiago, Tito y Timoteo,
            – ¿acaso provienen, en parte, de esta corriente conservadora?

* La lucha de conservadores e innovadores,
      – ha tenido lugar en la Iglesia desde el primer siglo…
      – hasta nuestros días,
      – esto es aplicable a la Historia de la Iglesia:
            – ideas condenadas en un momento,
            – fueron rehabilitadas y asumidas bastante más tarde.

* No olvidar las actitudes y los valores de Jesús de Nazaret:
      – flexibilidad, realismo, finura de criterio, novedad y creatividad.

7.3. Aburguesamiento (Iglesia) y religión (burguesa)

* El aburguesamiento causa la decadencia de los pueblos,
      – las élites pierden motivación, innovación y creatividad,
      – la ascesis íntima se pierde en adaptación y acomodamiento.
      – la Iglesia jerárquica cayó en ellas,
            – no el pueblo sencillo,
      – así la religión convivía con poder y ostentación,
      – victoria del poder civil, que acomodó la religión a sus intereses,
      – la religión aburguesada es la religión que quiere el poder.

* El silencio ante el saqueo inmoral o abuso, lleva a la crisis actual,
      – si no sale a la calle, como el Maestro,
      – si no denuncia abusos intolerables,
      – si se encierra dócil en la sacristía…,
      – ¿está siendo fiel al Señor?

* Integrismos llegaron a introducirse en el mismo Vaticano,
      – La Sapinière fue protegida y subvencionada, bajo el pontificado de Pío X,
      – también ocurrió en los últimos cuarenta años con movimientos más conservadores.

7.4. Jesús vs. conservadurismo, integrismo y fanatismo

* Hay muchas formas de oponerse a todo lo que signifique innovación:
      – endurecer, negar, vender, prohibir, desbravar,
      – mezclar doctrinas divinas con intereses terrenos,

* Para el integrismo,
      – la innovación es
            – una infidelidad,
            – un pecado de desviación,

* El conservadurismo,
      – no se parece a la personalidad fuerte, abierta y flexible del Señor,
      – tiene poco que ver con Jesús y su mensaje innovador,
      – se olvida del Jesús histórico, abierto, flexible, integral,
      – “el conservadurismo no es cristiano”

* La institución eclesiástica histórica es
      – de derechas,
      – conservadora,
      – inmovilista y retardataria.

* La Iglesia debe autovigilarse para no desfigurar el Evangelio, y
      – someterse frecuente y humildemente a revisión.
      – preguntarse sobre las curaciones milagrosas,
            – sobre los velos y burkinis, presentados como testimonios religiosos,
            – cuando en realidad no lo son en absoluto.

* En nombre de la libertad religiosa,
      – no apoyemos posturas integristas que someten, discriminan, y
            – no respetan los Derechos Humanos.

7.5. Iglesia y religión históricas

* a veces se acomodan al medio, no siempre fiel al espíritu del Señor,
      – por eso necesitan revisiones muy a fondo,
      – no sacralizar, equiparar o sobreponer de hecho,
            – la “palabra del hombre” a la “palabra de Dios”,
            – revelación dinámica adaptada a nuestra maduración y
            – comprensión completa del Reino.

* Los humanos necesitamos tiempo y descondicionamiento,
      – en libertad y rectitud de espíritu,
            – para comprender el Mensaje del Maestro.
      Ver Lc. 24, 21; Mc. 8, 12
      – Ese progresivo comprender mejor implica
            – renacer y crecer más por dentro;
            – purificación y liberación de ataduras mentales tradicionales;
            – reflexionar más, escuchar más,
            – investigar, descartar, superar, corregir, reformar, transformar, innovar…
            – abiertos al Espíritu.
      – aprendemos y comprendemos en y con la historia,
            – que es devenir, provisionalidad, lección y crecimiento,
      – el Plan de Dios y de la revelación no se puede desenmarcar de la Historia.
      – la comprensión del Reino, del Mensaje y de la persona del Señor,
            – creo que todavía no ha ocurrido,
                  – se necesita más tiempo…

* Dios no fuerza, sino que respeta y se adapta a la dinámica, prevista por Él mismo,
      – su “teología” no es metafísica,
      – sino antropológica: de luz y salvación,
      – Hoy, de no cambiar a fondo,
      – las religiones profundizarán la crisis religiosa, porque seguirán
            – abonando los movimientos agnósticos y
            – la indiferencia práctica de muchos.

* Puesto que la fragilidad y la corrupción se asocian fácilmente,
– y no resulta fácil acertar en la selección de los servidores:
      – ¿no sugiere que las comisiones de servicio fueran
            – temporales y
            – no vitalicias?

* La democracia en la tierra es un paso adelante bastante reciente
      (aunque es un intento muy vigilado, muy controlado por el poder…),
      – queda mucho por hacer (reconocimiento real de los Derechos –y Deberes– del Hombre);
            – y dentro de éstos, los derechos de la mujer,
      – la Iglesia y las religiones en general son más retardatarias.

* Los judíos deberían interpretar la revelación y la Biblia
      – de un modo menos sacralizado, y reconsiderar su Historia,
      – sin situarse en una posición fixista, tradicionalista y fanática.

* Lo mismo cabe añadir para la revelación coránica,

………………………………………

(FIN DE LA PRIMERA PARTE DEL CAPÍTULO 7)

Resta, para acabar el capítulo y el destilado de todo el libro, estos dos últimos apartados:

7.6.  Necesidad de revisión constante

7.7.  La Iglesia del futuro.  La religión del futuro.

Bibliografía

70 comentarios

  • Asun Poudereux

    Antes de pasar al siguiente capítulo del libro de nuestro paciente y estmado amigo Juan A., os presento esta cosmovisión en la que se inserta y emerge la humildad. Gracias.

     
    ..la sabiduría antigua de Occidente reconocía una estructura trina en el ser humano: una dimensión somática o corporal, una dimensió..la sabiduría antigua de Occidente reconocía una estructura trina en el ser humano: una dimensión somática o corporal, una dimensión psíquica o anímica, y una dimensión noética o espiritual. Establecía, por tanto, una distinción nítida, que posteriormente se ha tendido a olvidar en nuestra cultura, entre el psiquismo individual y el nous -un principio que, paradójicamente, siendo el centro del ser humano y lo que lo especifica como tal, trasciende toda individualidad concreta-. Nos invitaba a descansar en nosotros mismos, pero no en nuestra mera particularidad, sino en esa instancia íntima suprapersonal (aunque fundamento de la persona), la única merecedora de nuestra adhesión y confianza. Tradicionalmente, cuando la filosofía perenne ha invitado a confiar en uno mismo, o a confiar en nuestra Razón, se ha referido a este Sí mismo.                                           La confianza en uno mismo así entendida se corresponde con la verdadera humildad, pues la luz y la comprensión que recibimos de esa instancia tienen una cualidad suprapersonal que impide que nos las podamos arrogar a título individual. En efecto, la autoconfianza  de quien conoce  su identidad real, constituye su genuina humildad, la que excluye por igual la pretensión y la timidez. La autoconfianza arrogante, agresiva, fanática o dogmática nunca procede de una fuente genuina.  
     
    ( Copiado del apartado la conciencia de nuestra pequeñez, de nuestra insuficiencia, de nuestra confusión .  De la obra “El Arte De Ser” de Mónica Caballé)

    • M.Luisa

      Perdona querida Asun, es fácil colocar ahora este escrito aquí, lo difícil es que en algunos no les produzca cansancio al leerlo. Por mi parte lo suscribo de arriba abajo pero esperaba después del trabajo que he tenido en el día de hoy para reestablecer aquella propuesta mía sobre la limitación y la humildad, volverla a hacer actual por su importancia (ya que va en esta misma línea de M. Caballé) en la que luego otra que tu misma propusiste basada en la experiencia de “sentirse limitado” recuerdas? se dejara atrás como olvidada, esperaba, repito, que al menos opinaras sobre estas últimas reflexiones que he ido dejando y ver si al final al menos nos ponemos alguien de acuerdo en alguna cosa.

      Un fuerte abrazo!

      • Asun Poudereux

        De acuerdo, M. Luisa. Entonces como encabezado a lo anterior, sería más ajustado presentarlo dentro de la cosmovisión que ya se estaba, y estás tú misma apuntando y dando luz.

        Muchas gracias. Un abrazo cariñoso.

  • M.Luisa

    La humildad no posee la misma entidad que la que le damos a las cosas   para hacer nuestra vida en su condición de talidad, es decir, a lo que antes me he referido, de ser tal cosa u otra  en su utilidad, ya que en semejante reducción   no puede haber  más que  experimentación pero nunca experiencia.

    Experimentar aquí coincide con entrenamiento. Ir experimentado humillaciones!    pero en este ejercicio de ir experimentando humillaciones puede muy bien suceder que en lugar  de  dejarnos, vete a saber cuándo,  en nuestra íntima condición de humildes,  nos desvíe de ella  por vía de intimidación. Entonces sí que la humildad se nos habrá  escapado para siempre.

  • oscar varela

    Hola!

    Pienso que “TODAS LAS COSAS EMPIEZAN POR CASA

    La HUMILDAD, ¡también!

    Se trata de ir “entrenando” humillaciones para “estar en forma” cuando la ocasión lo requiera.

    NUNCA, pero NUNCA NUNCA

    debe faltar sazonar cualquier situación en la salza que es vida el HUMOR

  • M.Luisa

    …En la experiencia humana es donde se vive  no lo trascendente sino la trascendentalidad.  Si nos atenemos, por tanto,  ahora, a la  experiencia  de la humildad esta experiencia   comprende ese ámbito  entre  el cual juegan  estos dos momentos de nuestra propia  realidad: el momento de sentirse humillado como consecuencia   de haberse sentido  previamente limitado   y el momento en el que por  abrirnos   intelectivamente a aquello que sentimos  hacemos entrar el momento de alteridad que toda realidad lleva consigo y entonces es cuando    revertimos   aquel sentir-se     en un
    sentimiento  real,  lo cual, aquí,  en esta  experiencia   es donde se vive inmanentemente la trascendencia.  Por esto  siempre prefiero hablar   no  de lo  trascendente, es decir, de lo sobrenatural, de lo inalcanzable  sino de la trascendentalidad cuyo acceso nos lleva  de abajo arriba.

    La trascendencia arranca  desde la talidad misma, es decir, en el actual  enfoque, desde nuestro sentir como tal, o sea  de aquel que nos hace sentirnos de una manera o de otra  hasta lograr,   hacer de ello, por nuestra intelección ,  un sentimiento que por ser real nos abra a nuestra propia realidad y de ahí   a la realidad  del mundo.

  • M.Luisa

    Sobre la humillación. Días atrás se habló de la limitación humana desde la perspectiva que a mi parecer resultaba insuficiente por el  enfoque que se le daba de  negatividad.

    Qué  ha de entenderse aquí por cara negativa? El mero sentirse limitado, por ejemplo.  Desde la persona que se es, sentirse limitado puede ser tan sólo un momento de aquella, pero también  este sentir puede tener sujeta a la persona  durante mucho tiempo,  que fue por lo que  dije que en este caso, ahí entraba la psicología .

    En  cambio cosa distinta es tener un  sentimiento de    limitación, ¿por qué?    porque como todo sentimiento  contiene necesariamente  un momento de  realidad, es decir, de la  nuestra, de nuestra persona  aquella en cuyo término hemos de llegar a ser,  es por lo que  si bien el sentirse limitado nos la cierra, el sentimiento de limitación en cambio, nos la  puede abrir.

    Entonces, a mi juicio, esta sería la base  desde donde habría que afrontarse el  tema de la humildad.

    De la misma manera que podemos sentirnos limitados nos podemos sentir humillados porque alguien desde fuera se aprovecha de  esta estapa  vulnerabilidad que hay que vencer. ¿No sé en qué estaré pensando? dejémoslo!

    En cambio, la humildad tiene que ser vivida como una experiencia que nos nace de nuestra propia interioridad en tanto realidad que somos.

    • Sentirse humillado es tremendo.
      No es fácil salir de ese sentimiento. Te puede llegar a destruir. Es un sentimiento de los más negativos del ser humano. A veces las reacciones son tremendas. Porque se convierte en ira. O a la anulación personal.
      Bueno, todos los sentimientos esos profundos son peligrosos. Porque luego vienen los ‘ rebotes’
      Nuestras cabezas son muy, muy complejas
      Un abrazo

      • M.Luisa

        Querida Carmen a lo mejor una tímida respuesta a lo que planteas te la puede dar mi último comentario. Digo tímida porque éste requeriría de una más amplia reflexión que de momento no puedo desarrollar. Un abrazo

  • oscar varela

    Hola!
    En torno al asuntito de la HUMILDAD – HUMILLACIÓN y demás yerbas!
    Leo de Salvador Santos exegetando lo de Mc 2,1-13:
     
    – “Como demostración de la capacidad de su mensaje para encauzar el extravío humano, se dirige enfáticamente al paralítico. Reclama su atención porque serán palabras esenciales cargadas de vida: “A ti te digo”. Fíjense en este detalle siempre olvidado, no dice nada de curación ni de sanar. Exige, eso sí, abandonar una humanidad postrada e inmóvil y recobrar la dignidad que le pertenece: “levántate”.
     
    Para levantarse no necesita ayuda; él sólo se basta. Le reclama erguirse con dominio, sin dependencia alguna: “carga con tu camilla”, y sin necesidad de intermediación de religión ni de pueblos elegidos: “márchate a tu casa”.
     
    El paralítico reacciona y emprende sencillamente, de forma inmediata, lo que el Galileo le ha solicitado que haga. La acción final se desarrolla sin los porteadores. No los necesita. Han desaparecido del primer plano; en él aparece el paralítico que, sin hablar, deja de serlo y sale de la escena.
     
    La frase “salió a la vista de todos” hace perceptible que el mensaje del Galileo coincide plenamente con los más profundos deseos de la humanidad.
     
    Sin poder ni intermediarios ni ley, el ser humano tiene autoridad para eliminar la marginación, superar el inmovilismo, liberar, y recobrar la dignidad y la vida.
     
    Ninguna ley o religión garantiza lo acertado o desacertado del camino elegido. Será la opción práctica a favor o en contra del ser humano la que dictamine si se ha tomado partido por la vida o por la destrucción.
     
    Ya no es la ley el punto de referencia.
     
    El Galileo ha situado al ser humano en su lugar”-

    • m. pilar

      Totalmente de acuerdo: La persona, lleva en su ser, todo cusnto necesita para ¡levantarse de toda esclavitud! Porque la libertad, solo la persona la puede amordazar o liberar; puede estar “sometido” por cualquier acción que biene de fuera, creada por otras personas o por ella misma; solo ella, decide como vivir… humillado, apaleado, o… ¡libre!

      Siempre encontrará personas dispuestas a ayudarle… “llevar la camilla”… pero quién decide como vivir… es ella misma.

      Gracias Oscar.
      pili

  • oscar varela

    HUMILLACIÓN

    Ilustro con un Tanguito (imprescindible) “EL HIPO

    (el tipo se le va a declarar a la “mina” y le agarra el Hipo!)

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      Hola, Óscar: Espero algún día darte a conocer el trabajo-estudio sobre la humildad, en el que reviso, creo que a fondo, el concepto de humildad a través de la historia y en distintos aspectos. Para mí humildad no es eso. Jesús enfatizó mucho la igualdad, pero también la humildad: Aprended de mí… Como ocurrió con la religión, también la humildad se ha deformado, y ahí tienes razón. Pero para mí la humildad no es eso. Es algo más noble y más profundo. Es, muy en resumen, vivir en autenticidad. El estudio que hice se debió a que no estaba de acuerdo con algunos conceptos tradicionales que se enseñaban…
      El contraste de pareceres es bueno y enriquece. Cordialmente, Óscar

      • oscar varela

        Gracias Juan!
        No sé, ni me dices, de tus reflexiones sobre la “humildad”.
        Yo hablo de lo que “nos ha pasado y nos pasa”.
        ………………..
        Levantado del suelo – José Saramago
        En el Portugal rural,
        – la historia de una familia del Alentejo
        – desde 1910 hasta 1979,
        – incluyendo la Revolución de los Claveles,
        – asistimos a un cuadro de
        – ignorancia,
        – pobreza y
        – sumisión,
        – descrito con amargura punzante,
        – que nos lleva
        – desde los levantamientos y ocupaciones de fincas
        – de comienzos de siglo
        – hasta la esperanza,
        – finalmente pasajera para los personajes,
        – en la revolución de abril.

      • oscar varela

        Por otra parte:
        PIENSO QUE
        A MÍ, A HUMILDE
        ¡NO ME GANA NADIE!

  • oscar varela

    Hola!

    HUMILDAD

    raíz etymológica: “humus” = tierra (suelo)

    Ergo:

    Andar tirado

    (cosa conveniente a los de “arriba”)

    ¿No es lo de Jesús la IGUALDAD?

    Entonces ¡ojito! que pueden vendernos gato por liebre.

    Discernimiento: fijarse quién se beneficia con que

    “nos arrastremos”!

    • Mª Pilar

      Oscar: para mí… esto es… humillar..:

      El placer de los poderosos, o los retorcidos de cualquier estatus.

      Humildad, es algo que se tiene o no, no crece o disminuye, sencillamente esta en lo profundo del ser, en la entraña misma.

      Eso no quiere decir, que no se luche con entereza, ante todo lo que sea la humillación, venga de donde venga.

      La humillación, es un deporte muy extendido por este dolorido mundo, por aquellas personas que de alguna manera se siente por encima de las demás, sean “religiosas, caciquiles, poderosas de mal pelo, o duros de corazón, que agreden humillando, porque también esas clase… se siente a su vez humillada.

      Es solo mi manera de ver la humildad o la humillación.
      pili

      • Juan A. Vinagre Oviedo

        Estoy de acuerdo contigo, Pili. No es lo mismo humildad que humillación. No deben mezclarse. La humillación puede ser “el placer de los poderosos”, como dices, o la ceguera, a veces patológica, de los poderosos, de los ambiciosos, de los soberbios, de los que juegan a ser diosecillos, sin darse cuenta de que más bien son “tontitos” que levantan torres de papel…
        La humildad es un valor más elevado, para mí es un lujo, del que la mayoría no somos capaces de disfrutar.
        Esto me recuerda la anécdota real de Golda Meir con un consejero, que se rebajaba…: “NO SEAS TAN HUMILDE -le dijo-, QUE NO ERES TAN GRANDE”.

    • No soy psicoanalista, pero es algo que no me hubiera importado ser. Me gusta. Creo que ayudan un montonazo.
      Me gustaría que alguien que leyese este diálogo y supiese algo de psicoanálisis, dijese qué piensa entre la relación soberbia – humildad.
      Es que la humildad, no sé, no la veo clara. No sé lo que es. Pero uf, a veces esconde una soberbia infinita.
      Pero bueno, que no entienda de qué va en el fondo, no quiere decir más que personalmente no la entiendo. Hay mil cosas que no llego a entender del todo.
      O que las personas que conozco que pasan por humildes, pues a lo mejor no lo son de verdad.
      No lo sé. Pero me gusta esta conversación.
      Un saludo a todos. Sean o no humildes.

      • Santiago

        De acuerdo que es muy difícil la humildad..A lo sumo vale la intención y el deseo de ser auténtico, lo que más uno pueda, ser y aparecer quien uno es. Por eso Teresa de Avila afirmaba que la humildad es “andar en verdad”..y Teresa de Lisieux decía que nos presentaremos ante el Seńor con “las manos vacías” ya que todas nuestras justicias han sido ya manchadas con nuestro ego-ísmo…que siempre nos sale a flote..Es por eso que ante Dios caen todas nuestras máscaras humanas y quedamos solos ante la Misericordia…que siempre nos derrota.

        Un saludo cordial

        Santiago Hernández

      • m. pilar

        Carmen, la persona humilde… jamás presume, sencillamente ¡ Es! No se da por aludida, es como su propia piel; o se es o no, presumir de serlo… es el resultado de lo que nos explicas perfectamente… ¡soberbia redomada!

        Quien es humilde, lo ¡es! Como se es rubia, morena, castaña… sencillamente se es, como se es alegre o triste, tiene sentido del humor o no.
        Es parte de su ser, y quien tiene ese rasgo, no se da por aludida… ¡Es!
        Un abrazo
        m* pilar

      • Eso sí lo entiendo.
        No me acuerdo muy bien de los pecados capitales. Eran siete. Y cada uno tenía su antagonista o como se diga.
        Creo recordar que contra soberbia era la humildad. Pero nunca he relacionado la humildad con eso de no mentirse a sí mismo, bueno, ni a nadie. Me gusta. Me gusta porque lo entiendo.
        No soporto a las personas que van de humildes por la vida y te das cuenta de que eso es imposible que sea humildad, sino pura estrategia.
        Es que Teresa de Ávila es mucha mujer. Me hubiese encantado conocerla.
        Gracias.

      • Pilar, vienes a decir lo mismo que Santiago. Gracias a los dos. He entendido por fin lo que significa humildad.
        Un abrazo

  • Asun Poudereux

    Hola, Juan A. y M.Luisa. También a Carmen y demás atrieros.
    Vamos a ver, al decir lo nunca sospechado, apunto al continuo despliegue de consciencia de la que emerge el ser, la persona que realmente se es, en tanto siendo, estando y viviendo desde la Consciencia que es y somos.

    Y el sentirse limitado como un hecho real, no es cerrando puertas.  Pues en ese reconocimiento no hay afán de protagonismo egoico, lo que le aislaría mentalmente de su totalidad, el ser que es,  la estructura de su singularidad. Esta y no aquella le da una determinada forma personal, un papel a representar como en un sueño.

    De ahí, a mi modo de ver, la coincidencia con M Luisa, en lo expresado al final de su comentario de hoy a las 7:48: “dejar que la humildad “suceda” (sea) en nosotros” (a través nuestro): El Testigo.

    Y en este mismo  proceso, lo que llamamos el amor, la madurez psíquica y toda la apertura consciente a lo que nos va llevando la vida, lo vivimos siendo su cauce, deparando múltiples experiencias insospechadas que nos llevan de mil maneras a reconocernos en todos y todo. Ahí Jesús, no siendo igual, es lo mismo. Pues no somos unos y otros exactamente iguales, pero de fondo somos lo mismo.

    Por cierto, Carmen, todos somos actores. Nada nuevo. El riesgo y peligro está en identificarnos con el papel que representamos, creyendo serlo, pues al observar y poner atención  somos conscientes de ser tan solo un papel en un escenario concreto. Es como en un sueño al despertar dejamos de creer en el personaje que creíamos ser en él.

    Cosa que sé por experiencia que sabes bien distinguir. Ahí hay gran dosis de humildad, lucidez, madurez…respeto…

    Y enlazo. En las bienaventuranzas, aleccionadoras como son, se da un acento extremo a una, digamos, visión separadora. Nada más lejos de la realidad, pues todo, dentro y fuera de nosotros, va entrelazado y conectado, sin exclusión, en la Consciencia que es y somos.  

    Gracias a todos.

  • Nunca he entendido bien el concepto de humildad, por favor, alguno de vosotros me lo puede aclarar un poco? Recuerdo que cuando me decían en el colegio que Jesús era humilde, es que no entendía nada. A lo mejor es que no sé lo que es la humildad. Es que no me gusta la palabra.  Seguramente porque no sé si significado correcto.

    Gracias.

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      Hola, Carmen: Gracias por lo de actor, me has hecho reír, Carmen. Es una nueva faceta que no conocía, aunque la verdad es que si nos miramos bien quizá muchos -todos no me atrevo a afirmarlo- tenemos al menos algo de actores y de máscaras…
      El tema de la humildad me ha parecido tan importante, y he sentido personalmente la necesidad de clarificarlo-me, que me ha llevado a reflexionarlo y estudiarlo bastante, tanto que en otro libro -inédito- le dedico un capítulo. Me parece fundamental en nuestras relaciones humanas, a fin de que sean auténticas y fuertes y fiables, así como en nuestro acceso a lo Divino. Creo que decía Juan de la Cruz: Dios se deja seducir por los humildes… Cordialmente

      • Pues he estado mirando las acepciones de la palabra humildad. La que más me ha gustado ha sido el concepto de humildad como ausencia de soberbia.
        Es que la soberbia sí sé lo que es.
        Gracias a los dos.

      • M.Luisa

        Humildemente te doy mi opinión: La humildad se tiene que vivir como una experiencia no como algo impuesto desde fuera en forma de mandato “ tienes que ser humilde” la humildad surge por configuración de nuestra propia estructura interna, es simple y llanamente experiencia

      • Mª Pilar

        Para mí es:

        ¡Don!

        No sé porque, pero no creo que la persona pueda llegar a ser humilde por que lo desea… está en su entraña, y lo vive con total naturalidad.

        ¿Será por la formación recibida, o estará en nuestros genes?

        Un abrazo.
        mª pilar

    • M.Luisa

      Claro, Carmen, porque la humildad, como he expresado antes, es algo a lo que se llega mediante la experiencia del “ser”, en cambio la soberbia, por naturaleza es algo que se “tiene”. Si no mediara entre ambas esta tensión no podría ser vivida la experiencia de nuestra liberación interna.

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      De nuevo, Carmen, un saludo. A esa definición en negativo -ausencia de soberbia- sólo una pequeña reflexión. Ausencia de soberbia… Por ahí se empieza, por tratar de conseguir relativamente esa ausencia… Creo que es así cuando empezamos a entender algo. Pero la humildad es más que ausencia, tiene entidad. Es un modo de ser, se SER. Por eso la humildad no es un apéndice.

      Por eso seduce y cautiva y acoge y hace posible el amor auténtico. (La soberbia es también ausencia de amor. Una persona soberbia se ama, no ama.) Cuando hay humildad, el amor tiene más garantía de ser duradero (aquí también habría mucho que matizar…)

      Me parece que a la humildad se le pueden aplicar las palabras que Pablo dedica al amor: es paciente, es servicial, no busca aparentar, no busca su interés, ama y se alegra con la verdad… En suma, si no tengo un poco de humildad, no podré amar (con amor ágape, no digo erótico…)

      Termino: Galeano, Saramago etc. son grandes por sus obras y por su ejemplo, no obstante haber sido mal formados, ya de niños, en la religión cristiana. Yo también pertenezco a esas generaciones y a tantas más, anteriores y aún posteriores… Y por fortuna tuve la oportunidad de ver mejor y de rectificar algo, creo… Digo creo, no sea que… Cordialmente

      • Mª Pilar

        ¡Totalmente de acuerdo!
        mª pilar

      • Vale.
        Para que se haga una idea, nací en el 53.

        Mire, la humildad, con todos mis respetos a todo el mundo mundial, es una palabra que la iglesia ha , a ver cómo lo digo, como que ha desvirtuado. Resumiendo, oigo humildad y me suena a resignación, a sentirte como el último de la fila.

        Y creo que en este mundo, al menos el mío, no te puedes sentir el último de la fila, sino uno más, como todos y todas. Voy a dejar de decir todos y todas y me voy a pasar al todas, por personas.

        Pero detesto profundamente la soberbia, me suena a poder. Poder de algún tipo: político, económico, religioso, familiar…en fin. Detesto el poder con todas mis fuerzas.
        Por eso me es más fácil entender la humildad como ausencia de la creencia personal de creerte poderoso.
        No lo sé explicar mejor.

        Y si usted me dice eso de la humildad con lo que dice Pablo de Tarso sobre el amor…
        No sé cómo explicarle. Para una cosa que me gusta de él… Porque es un concepto precioso, lo he dicho mil veces a mil o cinco mil personas distintas.
        En fin
        Opiniones… eso me decía un profesor que tuve en historia de la educación, cuando lograba sacarme de quicio, el buen señor.

        Un abrazo
        Cuando me atreva, le diré algo que me ronda la cabeza. Pero no me atrevo. A veces la gente se me enfada, y con razón.

  • oscar varela

    Hola!

    He acá un INNOVADOR uruguayo

     

    • m. pilar

      Ummm:
      Para pensar… Gracias.
      pili

    • Me encanta este señor. Es una mezcla de actor y pensador fascinante.

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      Hola, Óscar: Dejé para hoy un comentario al tuyo del pasado 30, porque me parecía un buen modo de cerrar esta entrega. Claro que en el “intimior intimo” se puede ir -y se ha ido frecuentemente- al “pozo profundo” de la beatería… En este caso, sí hace falta “salir afuera a ver las estrellas”…
      Esa beatería, fomentada muchas veces por el clero mal formado, ha conducido en ocasiones a deformar la religión, la auténtica relación con Dios, y a olvidarse del prójimo, del hombre que sufre etc.
      Por eso creo que ambos coincidimos en esa vía que da acceso a la auténtica espiritualidad, que se nutre en ese intimior, donde Él se revela y mora, como dijo en algunas ocasiones (al menos según la interpretación teológica del autor bíblico.evangélico correspondiente.)
      Creo que estas reflexiones vienen bien para introducirnos en la segunda parte de este capítulo: La revisión y renovación en profundidad de la Iglesia y de la religión. Gracias a ti, Óscar.

      NOTA: Un comentario al correo de hoy. Sí, señor: Galeano y Mujica son dos auténticos innovadores, que merecen más atención y estudio. Aunque también cabe decir que Galeano y Saramago y B. Russell etc. fueron formados en una religión deformada, que los inició mal en el conocimiento del Reino. Por eso hablaron así. Digo “hablaron”, porque en su conducta fueron, en mi opinión, unos grandes cristianos anónimos… Sus críticas coinciden en el fondo con las de Jesús de Nazaret. Hoy J. A. Marina habla del tema religioso mejor enterado que ellos. Su profesión y su interés hoy le llevó a informarse mejor…, y a hablar de otro modo.
      Pero comprendo a Galeano, a Mujica, a Saramago, a Russell… y a tantos más.
      Cordialmente

      • No sé qué quiere decir con que fueron formados en una religión deformada y que no entendieron el sentido del reino?
        A mí me encanta el señor Galeano, sentí mucho su muerte. Y de Saramago, en fin, ahí está su obra.
        Y Mûjica, pues fíjese…
        Estoy desconcertada. Pero es mi condición normal.

  • Asun Poudereux

    Sentirse limitado como un hecho real, ni positivo ni negativo, no pone trabas,  ni se repliega,  ni se separa de lo estructural que  sostiene  toda su singularidad, lo que va haciendo posible lo nunca sospechado en el aislamiento de su totalidad.

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      ¡Hola, de nuevo, Asun! Permíteme que amplíe esta reflexión-diálogo contigo -aunque sea de forma muy breve-, porque a mi modo de ver tocas un tema para mí muy importante. Tema que me ha llevado a reflexionar mucho: la humildad; pero humildad vista de una manera algo distinta a ciertas versiones tradicionales. Me refiero a la humildad como vivencia íntima, consciente, y como expresión de MADUREZ PSÍQUICA.
      Cuando dices: “Sentirse limitado como un hecho real, ni positivo ni negativo, no pone trabas, ni se repliega, ni se separa de lo estructural que sostiene toda su singularidad, lo que va haciendo posible lo nunca sospechado…”, veo en estas palabras un trasfondo de eso que considero la base de la humildad, base esencial de la madurez psíquica.
      Y esto me parece un punto de partida necesario para un posible descubrimiento de eso insospechado, lo sobrenatural. O quizá mejor, para un posible encuentro con él. En mi opinión, madurez psíquica, humildad y amor se reconvierten, son inseparables.

      Por eso me parece importante eso que dices y que comparto.

      • M.Luisa

        Buenos días, Juan Antonio! déjame decir sin que me entrometa demasiado que en coherencia con mi último comentario del otro día, opino que “sentirse limitado” es un asunto, un problema de psicología y por tanto al no abarcar a la persona por entero el hecho de sentirse limitado nos cierra más que nos abre a la posibilidad de nuestra propia madurez.

        Pienso que la MADUREZ PSÍQUICA como logro, no proviene de nuestra manera de ser, de sentirnos de esta o de aquella, sino que proviene de la realidad que somos. Por eso pienso que es desde esta perspectiva donde la humildad devendrá cuando venga como algo real.

        Con respeto y cordialidad!!

      • M.Luisa

        …es decir, verdaderamente humildes! no como si a nuestra manera de ser se le tuviera que añadir el “hecho” de la humildad, sino todo lo contrario dejar que la humildad “suceda” en nosotros!

  • M.Luisa

    Con respecto al tema de la limitación humana, Juan Antonio,  pienso que esta limitación ha de considerarse no  por el  lado negativo sino por el positivo.

    Si la consideramos por el lado negativo es cuando al sentirnos limitados  echamos mano  de la razón,  pero entonces la utilizamos como instrumento   que nos faculta  para llegar allí donde  los sentidos no  alcanzan.

    Este planteamiento a parte   de que desde Aristóteles ha constituido  la base de todos los dualismos históricos, al mismo tiempo   plantea una tremenda paradoja, porque lo que nos faculta  es precisamente no una razón deslindada de la sensibilidad sino formando unidad con ella.

    Esto se ve, en cambio, cuando consideramos  nuestra limitación  en positivo porque entonces actuamos   como cuando nos encontramos  en cualquier situación de crisis, que sacamos fuerzas de donde sea, dado que, aunque podamos sentirnos limitados, ello no afecta en absoluto a nuestra capacidad de ser sólo falta que nos decidamos.

    Feliz fin de semana!

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      De acuerdo, M! Luisa: Hay que mirar la limitación humana por el lado positivo, sin duda. Yo en mi respuesta a Asun me refería a la razón o inteligencia humana, que tanto se endiosó a partir del siglo de las luces…, y que tantos errores y disparates y horrores provocó o justificó precisamente en los dos últimos siglos, y aún hoy… De lo que tenemos que aprender más y repensar, creo.
      Voy a precisar un poco más, pues me parece que merece la pena:
      1. La inteligencia, la razón humana, surgida de un quilo de neuronas, es una maravilla. Aparentemente parece un “milagro” que de un quilo de materia surja esa maravilla, que ya es inmaterial…
      2. Pese a todo, y por experiencia histórica y personal, debemos ser humildes y prudentes, y en ciertas situaciones debemos someter esa inteligencia-razón a un análisis de sus motivaciones, pues sabemos que falla y mucho…
      3. Esa inteligencia frecuentemente se pone al servicio de otro poder, la EMOCIÓN o los intereses… Y cuando la emoción o el interés mandan y se imponen…, y utilizan la razón para “justificar” cosas, a veces injustificables… De ahí que haya surgido el estudio de los mecanismos de defensa, que conocemos…
      Por eso concluyo: La razón-la inteligencia sí y sí, pero… ¡ojo!

      No sé si viene a cuento, pero permíteme que diga lo que es obvio: Hay otro valor más importante que la razón: el AMOR, pero un amor lúcido (aquí se encuentra también un lado positivo de la inteligencia.) Un cordial saludo y buen fin de semana también para ti y todos

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      Mª Luisa: Un breve comentario al tuyo de hoy. Coincido bastante con lo que dices, aunque nos expresemos de maneras diferentes. Voy a explicarme un poquito, pero sin ánimo de erigirme en un cátedro -vale?- y por tanto falible o necesitado de correcciones o matices… Entiendo por madurez psíquica un conjunto de cualidades positivas tan bien asimiladas que se convierten en modo de ser y de comportarse. (Toco este tema en el cap.3 al hablar de la madurez psíquica de Jesús.) Pero esta madurez en nosotros no viene sola: Se precisa reflexión, lucidez, trabajo y poda -ascesis- para acceder a ese modo de ser, de SER, insisto. De manera que se convierta en nosotros en algo casi connatural… Ya sé que resumo mucho…, y el resumen en temas complejos… Cordialmente

      • M.Luisa

        Percibo una cierta diferencia entre nosotros en cuanto a la idea que nos formamos sobre la madurez psíquica de la persona. Por ejemplo, no creo que la madurez psíquica se alcance por asimilación de cualidades. Esto si acaso se daría en segunda instancia. Lo primario y fundamental para que la persona madure psíquicamente dependerá del modo cómo nos enfrentamos los humanos con las cosas: si como tales cosas, es decir, cómo útiles, que no van más allá del sentido que nos dan para vivir o como cosas reales conexas unas con otras que nos abran al campo de la realidad.

        Estos dos niveles forman una sola estructura que por ser interna ahí sí es donde se daría esta asimilación primaria aunque yo la llamaría, mejor, absorción (es la diferencia de concebir a la persona meramente como sustancia o como una sustantividad estructurada, de forma plena) comprendida así la cuestión es como, dotados los humanos de inteligencia podemos enfrentarnos con la realidad. Jesús nos enseño a enfrentarnos así con ella, de ahí que nos anunciara el Reino.

        También dejo esta cuestión a medias, sólo añadiré que no pretendo con esta mínima explicación, que ya ves por lo demás el uso condicional que empleo, erigirme como sabionda. Lo poco que sé me viene dado por estrictísima necesidad, habiendo sacrificado muchos aspectos de mi vida y considero que aquí es un magnifico foro para ser receptiva y a la vez ponerme a prueba sin estar pensando en posibles prejuicios.

        Voy a ver que nos trae el próximo capítulo.

  • Asun Poudereux

    Tomo de M. Luisa.
    De ahí mi empeño en distinguir siempre entre sensación y sensibilidad. En la sensación sólo hay subjetividad al otro lado no hay nada. En cambio la sensibilidad aunque subjetiva siempre lo es de algo. 
    No creo tanto en el precipitado “Dios es trascendente” como sí en este movimiento ascendente que nos lleva luego a hablar de la trascendencia. Es la inmanencia misma en la realidad la que nos puede conducir a Él.
    De la última frase una visión personal: Es la inmanencia misma de la realidad la que nos sorprende y asombra, nos coge “desprevenidos”, nos da luces y mucha paz en su silencio.

    Instantes de apertura y amplitud, siempre previos al pensar y empezar a elucubrar de lo que nos es tan próximo, directo e inmediato y sin embargo desconocemos. La mente con sus pensamientos es incapaz de adentrarse.

    Es sin embargo lo que impulsa a ser más humanos y alineándonos con la vida, sellar coherencia siendo. En eso estamos.

    Gracias a todos.

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      Hola, Ana. Me permito terciar en vuestro comentario -Mª Luisa y tú-, aunque sólo sea para subrayar lo que decíamos antes: Es la Inmanencia la que nos puede conducir a Él, la que nos sorprende y asombra, la que a veces ilumina y llena de paz… El Espíritu -no entro en el modo de concebirlo- actúa dentro de la inmanencia… La mente sola es incapaz de adentrarse…
      Gracias a ti, Ana.

      • Asun Poudereux

        ¡Hola, Juan! No eres el único que me llama Ana. Tampoco serás el último. Es que Ana, nuestra amiga atriera, es mucha Ana. Universal.

        Si la mente sola es incapaz de adentrarse, Juan, habría que detenerse en la experiencia previa y darle relevancia universal, que no dudo Jesús experimentó y le llevó a la vida de un modo rompedor y al mismo tiempo consciente, abierto y próximo. También humilde y agradecido ante lo que hace posible la vida.

        Encuentro, entonces, de lo más contradictorio el teorizar y analizar sin descanso, lo que son funciones propias de la mente, que se han venido imponiendo como verdades hasta inmutables. Y a pesar de no poder traspasar el umbral de esa experiencia lo hace como si ella misma hubiese sido y fuera la protagonista.

        Lo que se constata es que creyéndose poseedora de la verdad, es inevitablemente separadora, además de rechazar y condenar. Se viste la incomprensión de miedo y temor, y no reconociéndose en los otros, asegura su poder.

        Esta tendencia de la ignorancia, no asumida de la mente, ha paralizado y desviado la evolución creadora y humanizadora de todo lo que entraña la persona, que trascendiéndose a sí misma, la inhabilita a rechazar sus raíces universales, siempre en expansión y en lo más hondo compartidas.

        ¿No seguimos cayendo sin quererlo en esa tendencia? Inercia inconsciente que arrastra. Pregunto.

        Lo relevante, pues, es llenarse de esa experiencia personal-universal que mueve e impulsa a ser
        lo que se es, sencillamente, humano. Ahí no hay méritos propios. La vida es acogida en todo y en todos.

        Es una vuelta continua a empezar, desde y en la Consciencia que es y somos, liberando al ser humano de cargas y conceptos que se tornan inútiles, y del que en algún momento hizo suyos, y en consciencia, así lo reconoce.

        De nuevo, gracias.

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      Esta vez no me voy a equivocar: ¡Hola, Asun! ¿Fue un lapso de los años? Quizá. Por eso lo que procede es una sonrisa más que una disculpa, que ya ni te presento.

      Sí, deberíamos destacar con más frecuencia que una mente abierta es incompatible con el inmovilismo doctrinal. En esto tenemos un ejemplo claro en Jesús de Nazaret: Fue poco teórico y muy flexible y abierto de ideas. Basta pensar en el “Venid, benditos” para comprobarlo.

      Quizá uno de nuestros fallos importantes es ser poco conscientes de nuestras limitaciones, también mentales, y rígidos e inflexibles atrevernos a condenar y separar demasiado fácilmente, frívolamente a veces. Lo peor tal vez es que por poco conscientes de nuestras limitaciones, seguimos cayendo o cediendo ante esa tendencia -inerte, sí- a fijar y a imponer demasiado.

      Sin embargo, tengo la esperanza de que poco a poco -como especie, nuestro ser en el tiempo es todavía muy corto, aunque muchas veces creamos otra cosa- vayamos madurando hasta llegar a una edad más consciente y adulta, más comprometida y menos teórica… (¿Me explico?)
      También yo te doy las gracias, Asun.

  • M.Luisa

    (…) Claro que uno/a  se puede preguntar ¿Pero qué pasa con esta manía de no querer que se hable de la gracia! con lo fácil que se entiende todo!   pues porque al hablar con todo ese  lenguaje tradicional nos podemos encontrar  que en la superficie del mismo no hallemos  diferencia alguna, incluso coincidamos con quienes más tarde, profundizando  en ello, veamos que existe un gran abismo… un abismo insalvable…

    Por eso no acabo de entender cuando percibo aquí  alguna  resistencia al esfuerzo de pensar…eso ya viene de lejos cuando Pepe Sala  nos entusiasmaba con sus relatos, lo reconozco,  pero cuando salía algún atisbo filosófico por pequeño que fuese nos hacía a tod@s girar la página y volver a lo rutinario y todavía esto sigue sucediendo…

    • Resistencia al esfuerzo de pensar?
      No entiendo

      • M.Luisa

        En el sentido. Carmen. de que el pensar como búsqueda, ocupa en la estructura del conocimiento humano, el último peldaño, por decirlo de alguna manera. De esta búsqueda como es sabido se ocupa la razón, pero no la nuestra sino la que las cosas nos dan. La razón, estando en nosotros, sin embargo es de las cosas. Esto es lo que se ha venido en llamar la superación del racionalismo. No me quiero alargar pero no dudes en preguntarme si lo deseas.
        Un abrazo

  • M.Luisa

    (…)sigo…El planteamiento anterior explica de alguna manera lo que en muchas ocasiones  he manifestado aquí, que no procede hablar de lo trascendente, es decir, de “lo” sobrenatural, porque es cuando entonces favorece hablar de la gracia. En cambio  la trascendencia  se da aquí abajo  cuando  dejamos  que este “más” al que anteriormente he centrado mi comentario,    ejerza su poder, en el sentido no de fuerza sino de posibilidades …

  • M.Luisa

    “El Reino es más que la Iglesia

    Por supuesto que sí, ya que el sentido de institución que tiene  la iglesia  no tendría que ser, y, sin embargo, lo es,   equiparable al sentido que  cualquier otra institución ofrece en su función mediadora.

    Esto se ve en  los efectos que producen indistintamente unas y otras. Por ejemplo, ¿no es cierto que el fenómeno del fundamentalismo tan evidente en la institución eclesial  se hace también evidente (se cae más en ello, ahora)   en las instituciones políticas?   No son ambas  potencialmente productoras de  fanatismo?  Esto  hoy  está en el  orden del día, no?

    Pues bien, a mi modo de ver esto ocurre porque independientemente de cual sea la institución  se da el mismo tipo de mediación: la  objetiva.

    Pero, sin embargo,  hay otro tipo de mediación  cuyo sentido no es el de objetividad sino el que nos da la realidad misma. Y aquí es donde, a mi juicio, se halla el quid de la cuestión, porque si  nos detenemos a pensar sobre todo en ese “más” que denuncia el primer punto del artículo:  El Reino es más que la Iglesia

    ¿De dónde sale este “más”?    desde luego no de la iglesia en tanto institución    sino  de la Iglesia en cuanto realidad, porque ya se ha visto que en tanto institución se lo cierra, se lo ha cerrado siempre.

    Se trata pues de algo abierto, es decir, de la obertura que  toda realidad  sustantiva nos ofrece. En este caso – de la sustantividad del Reino – es decir, de lo que el Reino  como proyecto  está dando de sí, posibilitando   este “más” en su transcurrir.    Por tanto ahí la  función mediadora  cobra carácter de sentido, sí, pero no de sentido objetivo sino de sentido real .  el propio de la realidad  que por ser abierta formalmente  lo decanta a nuestro sentir.

    Esto es lo que a mi modo de ver fundamenta toda  actividad creadora  posibilitando también toda  innovación. Creo que  esta fue la experiencia de Jesús.

    No sé como lo ves, estimado Juan, ya me dirás.

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      Hola, Mª luisa: Voy a intentar alguna reflexión al hilo de las tuyas:
      Entre las instituciones religiosas cristianas -no hablo ya de antes- y las políticas se ha producido en bastantes ocasiones una cierta simbiosis -altar y trono-, que ha perjudicado y desviado de su camino a la Iglesia, y que en parte ha fortalecido el trono-poder-tradición-inmovilismo político y social…
      Sí, el fanatismo puede surgir tanto en política, en los nacionalismos etc. como en la religión. Pero, en mi opinión, sin olvidar que el fanatismo-extremismo se halla también muy determinado por rasgos de personalidad, que hacen más difícil el cambio. Aquí valdría la frase de Einstein, adaptada al caso: Es más fácil desintegrar un átomo que cambiar los esquemas mentales y emocionales de un fanático. En estos casos, la objetividad es casi imposible. Prima el pensamiento y sentimiento únicos.
      Sobre lo que entiendo por gracia… Para mí gracia es esa ayuda o fortaleza que se pide con confianza y se recibe en los momentos difíciles… Lo expuse en un comentario de un capítulo anterior. Ahora sólo añado esta otra reflexión a propósito de una tuya: Dios es Trascendente -abismo-, pero también Inmanente, y por tanto es proximidad -lo llena todo-. Este lenguaje puede resultar extraño o antiguo, pero como diría Lope de Vega: Quien lo probó lo sabe. Dios se puede hacer concienciar en el “intimior”, como diría un tal Agustín de Hipona. Pero esto requiere humildad, súplica humilde… Con poca fe no se percibe más que ausencia… Esto acaso pueda decirlo cada uno de nosotros. Cordialmente, Mª Luisa.

      • oscar varela

        Gracia Juan!
        Eso del “intimior intimo” (“lo mas íntimo de mi intimidad”),
        no solo es interesante
        sino que el el límite al que van llegando
        los (aparentemente) más avanzados teólogos.
        En Atrio se lo trató “arduamente” con R. Lenaers S.J.
        Tenía, este Autor una trilogía de “innovación” histórica:
        1- HETERO-NOMÍA: hablar de Dios como siendo un Otro
        2- AUTO-NOMÍA: hablar de Dios como siendo c/u de nosotros humanos
        3- TEO-NOMÍA: hablar de Dios como siendo esa “intimidad” en c/ de nosotros humanos.
        ……………..
        Pienso que hay “innovaciones”
        que van derechito al “profundo pozo” de la beatería,
        en vez de “salir afuera a volver a ver las estrellas” (Dante)

      • M.Luisa

        Gracias Juan Antonio! En efecto, en los tiempos que corren va bien acudir a la frase de Einstein, pero yo me sé otra de él que, si esta la que aquí nos recuerdas puede muy bien aplicarse a la primera parte de tu comentario, esta otra, en cambio, que tal vez no sea tan conocida puede muy bien aplicarse a la segunda parte del mismo en oposición, por mi parte, a la afirmación “Dios es trascendente”.

        La frase de Einstein es la siguiente, “ Se ha dicho mucho que yo me he inspirado en la filosofía de E. Mach. No es verdad: yo no me inspirado en el principio de la economía del pensamiento (según el cual dice que el conocimiento acaba, no puede ir más allá de nuestras sensaciones – es añadido mío -) me he inspirado, sigue diciendo, en algo distinto: en que creo que la arquitectura de las leyes de la Naturaleza tiene que tener una belleza y una armonía. Y la Relatividad se la da”. Evidentemente que esto no fue el enunciado del principio de la relatividad pero sí la fruición estética, la sensibilidad que este hombre tenía y que dirigió todo su descubrimiento.

        De ahí mi empeño en distinguir siempre entre sensación y sensibilidad. En la sensación sólo hay subjetividad al otro lado no hay nada. En cambio la sensibilidad aunque subjetiva siempre lo es de algo.

        No creo tanto en el precipitado “Dios es trascendente” como sí en este movimiento ascendente que nos lleva luego a hablar de la trascendencia. Es la inmanencia misma en la realidad la que nos puede conducir a Él.

        Un abrazo!

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      De nuevo, hola, Mª Luisa. Respondo a tu comentario de esta mañana: Estoy de acuerdo cuando dices “es la inmanencia de la misma realidad la que nos puede conducir a Él”. Esto me vuelve a recordar no sólo el “intimior”, que destaca Óscar, sino también la previsión-convicción de Rahner: “Los cristianos del siglo XXI serán místicos o no serán cristianos”.
      Cuando hablamos de la Trascendencia entiendo que es para reconocer que nos es imposible conocer a Dios por nuestras fuerzas. Está más allá de nuestra capacidad tan limitada. Por eso la decisiva importancia del Dios inmanente, que sí es capaz de captar esa “sensibilidad” de que hablas, cuando Él se manifiesta… (mística?) ¿Te entiendo bien? Un abrazo

  • Antonio Rejas

    Todo el artículo ilumina y orienta el camino a seguir tras las huellasde Jesús. En los apartados 7.1 y 7.2 se expresan ideas que es necesario tener en cuenta para aproximarse a la enseñanza de Jesús quien pensó, creo, en una fraternidad sin diferencias sociales de ningún tipo a pesar de la diversidad natural entre personas que no es posible evitar. Para tener acceso a un futuro mejor acá y en el más allá es preceptivo adoptar una postura fraternalmente igualitaria ejerciendo las funciones de servicio comunitario que sean posibles.

    Las peticiones del Padrenuestro, todas, son imprescindibles para conseguir que se haga la voluntad del del Padre en este planeta y entonces no habrá un ser humano sin pan y techo, necesidades básicas sin las cuales las personas no pueden vivir con dignidad.

    Esto tan prioritario no se conseguirá sin un cambio de las estructuras sociales que evite la existencia de “una rica, ostentosa y señorial” “otra peatonal, sometida, pobre y frecuentemente mísera y explotada”.

     

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      Hola, Antonio: Comparto contigo que las peticiones del Padre Nuestro, todas, son imprescindibles para que se haga la voluntad del Padre en este planeta, incluida la Iglesia institución-jerarquía, que tantas veces ha descuidado o malinterpretado el mismo Padre Nuestro, y las Bienaventuranzas y el Venid, benditos…
      ¿El Padre Nuestro -sólo estas dos palabras- admite jerarquías? Por eso me pregunto a veces si ciertos pasajes evangélicos habrá que interpretarlos a partir de estas dos palabras “PADRE NUESTRO”.

      Trabajar y luchar para que todos tengan pan y un techo me parece esencial en el mensaje del Reino. Éste es el culto preferente que Dios quiere: trabajar para que el hombre viva con dignidad. ¿Qué quiere decir y qué sugiere el resumen de Pedro: Jesús pasó haciendo el bien…?

      Sí, las estructuras sociales tradicionales y actuales son poco o frecuentemente nada cristianas… Por eso resulta difícil entender la orientación de ciertos votos políticos de personas que se dicen creyentes…

      He aquí un campo más de trabajo de renovación-innovación de mentes “cristianas”…

      Ésta es la reflexión que quería hacer contigo, a propósito de tu comentario. Cordialmente

  • Leo lo que escribe y me llena de ternura. Está usted llenito de buena voluntad.

    Sabe que voy a mí aire. Le voy a contar lo que viví ayer con mis dos amigas de esas del alma. Nos conocimos en el  73 en primero de magisterio, y desde entonces. Las adoro.

    Comimos las tres juntas. Solemos hablar de todo. Un gustazo. Al final de la comida dije: fijate, con lo tradicional que soy lo que me ha tocado vivir. Una de ellas se tronchaba: tradicional, dice. Pues lo soy, pero la vida es como es. Me separé, mis nietos han nacido gracias a los avances en medicina, mi hijo pequeño es homosexual, mire por donde mire , vamos a acabar todos en el infierno, así que me salgo. No me gusta el infierno.

    Al final nos quedamos paseando la otra amiga y yo. Me dijo lo siguiente: te atreves a decir con esa seguridad que tú hijo es homosexual porque no trabaja en la universidad católica, como el mío ha trabajado. Porque no vive en Murcia y porque te da igual lo que la gente piense. Pero si vieras lo que hay, me entenderias. Jamás lo diré. Como tampoco contaré que mi hija se quedó embarazada y le dieron un diagnóstico brutal . Decidió abortar. Le costó lo que no te puedes imaginar tomar esa decisión. Hay una intransigencia absoluta en personas ligadas a la iglesia. Absoluta. Sabes en qué círculos me muevo. Las personas con dinero de verdad sabes perfectamente donde suele estar. Mi marido tiene el trabajo que tiene.

    Solamente digo que no se puede esperar a que los de arriba tengan a bien cambiar su pensamiento

    Dice usted cosas preciosas, de verdad, pero la realidad va por otro lado. Nos echan. A cajas destempladas , nos echan.

    Un abrazo.

     

    • Mª Pilar

      Mi querida Carmen:
      Solo piensa… ¡Cómo te miraría-te mira Jesús, cuando abres tu corazón con toda sencillez y ante el amor que derramas sobre los tuyos!

      Esa mirada, no se puede comprar, ni con dinero, mandatos, normas, dogmas, ritos.

      Esa mirada es un gran tesoro en si misma, es que te da ¡Vida! y llena todo tu ser de armonía.

      Eso es lo que Él nos regala cada día, y eso solo lo pueden gozar… los de sencillo y limpio corazón.

      Un gran abrazo muy entrañable y agradecido por ser como eres.
      mª pilar

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      Carmen: No sé cómo ni por dónde empezar, pues dices mucho en pocas palabras. Me gustan las personas sinceras como tú. Yo soy más reservado. Paso a algún comentario:
      –No es fácil que los de arriba cambien de modo de pensar: Tienen muchos intereses que guardar y además sus horizontes son muy telúricos y cortitos…, y además les va bien, aparentemente… Con éstos, Dios tiene mal encaje. Por eso algunos lo deforman tanto… Su dios verdadero es otro. Éstos son los que hacen que la realidad vaya por otro lado, como dices.
      –La diferencia profunda que se plantea en estos casos -y en cada uno de nosotros- es creer o no creer. Creer para la galería o creer con un compromiso solidario de vida… Y para mí la solidaridad es siempre un acierto, es el mayor acierto de nuestra vida…

      –Carmen, si nosotros no queremos, nadie nos puede echar fuera de verdad. Por muchas presiones o decepciones que suframos. El Ideal auténtico resiste como una torre fuerte.

      –No sé si me voy explicando o no. A veces dudo, porque no es fácil comprender expresiones o intimidades con pocas palabras… Te deseo lo mejor. Un cordial abrazo

  • Mª Pilar

    ¡Extraordinario estudio, del Mensaje que Jesús proclamó!

    Y veraz, la exposición del camino que el poder político y religioso… siguió.

    Nunca perdamos la esperanza, porque desde siempre, allá donde se vivió:

    ¡¡¡Se hizo Vida, y esta en abundancia, hasta nuestros días!!!

    La semilla es fuerte, fecunda, y siempre resurgirá, donde alguna persona lo haga posible en su vivir, hacer, y en su decir.

    ¡Gracias Juan A.!

    mª pilar

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      Pilar, gracias por tu comentario. Claro que no hay que perder la esperanza, incluso en medio de pruebas sin horizontes. Esa esperanza, que representa Jesús de Nazaret y el Dios Padre de Jesús de Nazaret. No creo ni espero en el dios a la carta de los hombres…
      Jesús y el Dios de Jesús -vistos con un comedido apasionamiento- bastan, aunque ello nos lleve a lamentar tantas cosas y tantas flaquezas… Flaquezas que, pese a todo, en mi caso comprendo simplemente porque me comprendo. A muchos esta confesión de fe-esperanza puede parecerles una ingenuidad… Pero yo juego a esta carta “ingenua”, sin necesidad de recurrir a la autoridad de talentos como Pascal ni a otros más actuales.

      ¡Qué bien te expresas en tu comentario a Carmen! Sí, los que miran con ojo limpio y sencillo son los que mejor pueden ver a Dios.

      Un abrazo, Pili. Juan

      • óscar varela

        Te leo:
        – “No creo ni espero en el
        dios a la carta de los hombres…”-
        ……………………………
        ¿Me habré “pasado” de innovación?
        Porque, justamente eso es lo que creo y espero!

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