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La innovación en Jesús de Nazaret, 3

     El Cristo del Pórtico de la Gloria (Santiago de Compostela) restaurado

Curso Taller de Atrio
A partir del libro inédito

LA CREATIVIDAD EN JESÚS DE NAZARET

PENSAMIENTO Y CONDUCTA CREATIVOS

de JUAN ANTONIO VINAGRE OVIEDO [Ver perfil]

Destilados de OSCAR VARELA  [Ver perfil]

3. JESÚS DE NAZARET

3.1. Madurez psíquica, mental y afectiva.

* La madurez se manifiesta en una serie de rasgos:

Inteligencia,
     – suficiente, reflexiva, con tendencia
          – a preguntarse,
          – a analizar las cosas,
          – a buscar la verdad de las mismas y
          – a descubrir incoherencias, que disuenan.
     – que elabora un sistema de certezas y valores
          – más convincentes, más coherentes y bien jerarquizados.

* Amor a la verdad,
     – capacidad de objetividad;
     – no deforma la realidad por intereses y emociones,
     – rechaza
          – la falsedad,
          – la hipocresía,
          – la mentira,
          – la manipulación,
          – los sociotipos tergiversadores.

* Humildad,
     – confianza en uno mismo, sinceridad.
     – disponibilidad, actitud de servicio, no de dominio.
     – aspira a la autenticidad.
     – enemigo de figurar, de vivir de apariencias.
     – estabilidad emocional.

* Libertad interior, fortaleza,
     – seguridad en sí mismo.
     – se muestra independiente, vive sin apegos limitadores.
     – no atrapado por normas incoherentes
          – ni por creencias o valores mal jerarquizados,
          – ni condicionado por opinión o aprobación ajena.
     – no se siente fácilmente ofendido.
     – no es una persona vulnerable.

* Bondad, amor,
     – empatía, solidaridad y compromiso con la necesidad humana.
     – hace el bien, sin marginaciones, sin exclusiones.
     – es amigo de dar, más que de recibir.
     – valora las relaciones humanas positivas y es fiel a la amistad.

* Coherencia y moderación de vida,
     – honestidad moral.
     – tendencia al compromiso y al trabajo.
     – responsabilidad.

* Sensibilidad    
     – ante el ser humano,
     – ante el sufrimiento,
     – ante la injusticia y la falsedad,
     – ante la naturaleza y sus secretos,
     – ante la belleza,
     – ante la bondad.

* Comprensión ante la fragilidad humana.
     -no se inclina a juzgar ni a condenar, a no ser el mal que daña a otros.
     – capacidad de perdón, de comportamiento manso, acogedor, no agresivo.
     – sabe ser asertivo en determinados momentos.
     – quiere transformar la sociedad, pero en libertad, con realismo, sin ingenuidades.

* Flexibilidad, tolerancia,
     – sentido de la realidad,
          – que convive con la diversidad cultural,
               – cuando es respetuosa con el hombre.
     – mira más los aspectos positivos que los negativos de la vida.
     – ante la ley o las normas mira su espíritu, no la letra.
     – actitud de apertura mental, receptividad.
     – fidelidad incondicionada a los valores fundamentales.

* Paz interior,
     – serenidad que difunde en su entorno.
          – puede suscitar oposición por romper moldes, por innovar.

……………………….

Veamos estos rasgos en la personalidad de Jesús de Nazaret, a través de su vida.

A) De niño y adolescente

1– Jesús se muestra inteligente,
     – con gran deseo de aprender y de saber
     – reflexivo
     – con habilidad y audacia para recabar información,
     – con capacidad de análisis,
          – de preguntarse y de dar finas y sorprendentes respuestas,
     – con confianza en sí mismo y
     – una gran libertad interior para su edad.
     Ver Lc. 2, 41-48.

2– Su gran libertad interior, muy alta para su edad, y
     – la jerarquía de valores éticos y religiosos,
     – la sumisión respetuosa, humilde y realista.
     Ver Lc. 2, 51-52.

3– Debió entablar una buena relación con su maestro, el rabino.

4– José habrá intentado estimular
     – su motivación,
– su necesidad de saber,
– su capacidad de reflexión,
     – el conocimiento de lenguas (griego y latín).
     Ver Lc. 2, 52.

5– Jesús debió
     – informarse bien,
     – leer y estudiar la Ley asiduamente,
     – comunicarse con gente ilustrada, y
     – observando y reflexionando,
     – como un gran autodidacta.
     Ver Jn. 12, 20-22; Mt. 6, 7.

6– Jesús sometió a un profundo análisis
     – no sólo el Pentateuco, Josué, Samuel…, los profetas, los salmos,
     – también las enseñanzas, creencias y valores de la tradición.
     – la conducta de personajes de la sociedad de Israel (Herodes).
     Ver Lc. 13, 32

7– Además se expresaba con brillantez,
     – persona culta y experta,
     – muy convencido y seguro de sí, al mismo tiempo que
     – sencillo, servicial y humilde.

8– La multitud, al oírlo, quedaba asombrada de su enseñanza,
     – con un pensamiento matizado, muy maduro.
     Ver Mt. 22, 15-22 y 33

9– Era reconocido como “maestro, rabí”.
     Ver Mt. 22, 24 y 46; Mc. 12, 32 y 34.

10– Flavio Josefo hablara de él como “un hombre sabio”.
     – Jesús tuvo un gran Maestro, el Espíritu de Dios.
     Ver Mt. 3, 16-17; Mc. 1, 10-11; Lc. 3, 18-23; Jn. 13, 13

B) De adulto

1– sigue en esa misma línea de persona
     – inteligente, observadora, reflexiva,
     – con gran capacidad de análisis,
     – madura, distinta y original,
     – de convicciones profundas,
     – consciente de incoherencias y contradicciones del entorno religioso y social.

2– conocedor del hombre y de su circunstancia, religiosa y social.
     – la necesidad de la oración para no desfallecer,
     – la tendencia a figurar, a ocupar los primeros puestos,
     – situaciones concretas injustas,
     – costumbres que sometían al ser humano,
     – movimientos contra el sistema.

3– se comportó
     – siempre seguro de sí, muy convencido de su misión,
     – capacidad de autocontrol humilde y lúcido.
     – honesto consigo mismo y con los demás.
     – con autoridad y servicial, al mismo tiempo. Ver Mt. 11, 29
     – con la libertad de quien ama y no se busca a sí mismo.

4– la humildad es el signo más claro de esa madurez
     – persona que no se busca a sí misma,
          – que se entrega a los demás sin reservas,
          – que perdona siempre,
          – que prefiere la compañía de los humildes,
          – que no juzga ni condena,
          – que devuelve bien por mal,
          – que ora por los que le persiguen,
          – que no guarda rencor ni resentimiento,
          – que lava los pies de sus discípulos,
          – que propone el amor como enseña (incluso a los enemigos),
          – que disculpa a los que han buscado su muerte, etc.

5– posee un alto sentido positivo de la vida y de la amistad:
     – disfruta con moderación,
     – participa invitado en algunos banquetes,
     – es espléndido.

6– su exquisita sensibilidad
     – sintoniza y empatiza fácilmente con el pueblo,
          – con los mejores sentimientos humanos,
          – con la alegría y el dolor,
          – con las necesidades y angustias del pobre,
          – con el pecador arrepentido,
          – con la persona sincera,
          – con la amistad,
          – con el sufrimiento ajeno,
          – con la fe profunda.

7– con los niños se muestra igual de acogedor y cariñoso.
     – los propone como modelo en la acogida de su Reino.
     – los mira con cariño,
          – que les inspira
               – proximidad, confianza y gozo,
          – que los atrae,
          – que los niños se sienten bien con Él.

8– le impresiona la naturaleza,
     – admira la belleza y el lujo de una flor como el lirio, y
     – respeta a los animales -palomas– en el templo.

9– se conmueve ante el sufrimiento humano,
     – no sólo se le saltan las lágrimas en alguna ocasión,
     – sino que se identifica con el que lo padece, con el necesitado.
     Ver Mt.9, 35-38; 14, 14; 15, 32 y 20, 34. Mc. 6,34 y 8,2. Lc. 7, 13

10– es generoso,
          – da con abundancia y calidad,
          – da más de lo que cabría esperar.
     – es agradecido,
     – es fiel a sus amigos (Lázaro),
          – incluso en el caso de infidelidad por debilidad (Pedro).

11– supo vivir intensamente su afectividad:
     – tuvo bastantes amigos, algunos más íntimos;
     – se dejó querer sin merma de rectitud de corazón y de su honor.

12– sabe ser asertivo y defenderse, cuando procede,

13– disculpa en los momentos más duros, y
     – ora por los que han procurado su muerte.
     Ver Lc. 23, 34; Mt. 5, 38-48

14– tiene una actitud libre y flexible ante las normas y tradiciones sacralizadas.
     – mira el espíritu de la norma,
     – no se apega ni se pierde en la letra.
     – no sacraliza más que al hombre.

(Nota: El Islam ve en esta flexibilidad una puerta abierta para la laxitud. Lo que manifiesta una mentalidad más próxima al V. T., que se inclina más al rigor y a la sumisión que a la confianza y al amor profundos, aunque presente a Dios como “el misericordioso”).

15– propone otro modelo de organización religiosa (y también social),
     – que su base no sea el dominio sino el servicio,
          – que nunca es una rebaja personal,
          – sino un signo de madurez humana,
     – el mando como servicio es un pensamiento revolucionario,
          – que revela una concepción nueva de la persona humana,
          – que madura en función de su apertura a los otros.
     – asocia Reino, éxito y bienestar humano (maduración personal).
     – la igualdad como punto de partida
          – en la organización familiar, social y religiosa,
     – la persona es la que da valor y fundamento a la convivencia, y
          – sentido a lo que llamamos democracia.
     – maduramos cuando concebimos la vida como un servicio,
     – que nos desarrolla como personas y
          – como grupo, inseparables.

16– El Reino profundiza más:
     – es convivencia y comunión en el amor.
     – es realista y buen conocedor del ser humano
          – de lo débil, y/o rígida, que puede ser la naturaleza humana.
     – no deforma ni edulcora la realidad (objetividad).
     – procura ser prudente, y recomienda prudencia (Mt. 10, 16-17)
     – no admitía transacciones ni indecisiones,
     – su entrega era completa, sin reservas, con todas las consecuencias,
     – es flexible aceptando la pluralidad de caminos para llegar a Él.
     – no hace acepción de personas Mt. 22, 16; Lc. 20, 21
          – rechaza acomodos, apariencias y la vida en meras fórmulas.
     – la sinceridad es la manifestación exterior de su autenticidad de fondo.

17– su fortaleza es ejemplar,
     – cuando en Getsemaní experimenta un miedo,
     – aunque tiembla y suda como sangre,
          – no pierde la compostura,
          – no huye.
     – fortaleza humilde -ni una sola queja.

18– el culmen de esos valores se encuentra en el amor,
     – en la bondad humilde,
     – en la justicia,
     – la paz y
     – el perdón que predica, vive y practica.

19– La madurez moral, que se entreteje con su madurez psíquica, como acabamos de ver, pone en evidencia la categoría de la personalidad de Jesús de Nazaret.
……………………….

Veamos un poco más a fondo ese aspecto moral, con algunas reflexiones más personales.

3. 2. Madurez moral

1– Un sistema axiológico jerarquizado
     – constituye una guía y referencia de comportamiento.
* para Jesús el amor es la ley,
     – este amor se dirige en primer lugar a Dios y luego,
     – inmediata y necesariamente, a las personas,
     – no a las leyes o tradiciones.
     – el hombre tiene un valor absoluto.
     – no quiere una persona o un mundo mejor forzados
          – por el temor, por el miedo, por la amenaza (como Juan Bta).

2– la moral exige el respeto práctico a una jerarquía de valores,
     – el hombre -tras Dios, para el que crea– sea lo primero.
     – transformación interior,
     – con consecuencias.

3– el hombre es un valor, un fin en sí mismo,
     – no cabe utilizarlo como si fuera un medio, un objeto, un robot.
     – se halla sobre las normas y la ley.

4– La organización religiosa y la social, debe ser
          – igualitaria, fraterna -democrática-, y paritaria,
     – el mando debe concebirse y ejecutarse como servicio,
     – el abuso y encumbramiento es inmoral.

5– la ética de Jesús es una ética de reciprocidad,
     – es la humanización del ser humano,
     – comenzando por uno mismo.
     – es poner al hombre como centro de nuestra atención,
          – promocionarlo, reconocerlo como persona

6– Jesús da un paso más:
     – abrirse a algo que da sentido pleno a la vida: La Trascendencia
     – el amor por lo más débil es el inicio y consumación de este proyecto.
……………………….

Veámoslo más ampliamente tanto a nivel práctico en su conducta, como en su doctrina.

3.3. Comportamiento de Jesús de Nazaret

* Es probable que la conducta del Señor sea más original
     – que algunas expresiones verbales puestas en su boca.
     – A una persona se la conoce por lo que dice (ortodoxia),
          – pero sobre todo por lo que hace (ortopraxia), y
          – por la coherencia que demuestra (Mt. 7, 21; Lc. 6, 46; Jn. 13, 15).

* La ortodoxia evangélica es necesaria,
     – pero debe ocupar un segundo lugar.
     – la apologética (defensa teórica) debe subordinase
          – al testimonio de una vida solidaria,
          – con preferencia del necesitado de ayuda.

* Otra característica ligada a la praxia de Jesús era su dignidad.
     – conducta libre, autónoma y bondadosa.
     – es el primer valor, el más importante.

  1. Su nacimiento (y el pueblo sencillo en el que vivió.)

* Dios se encarna por amor y elige vivir entre la gente humilde,
     – sin ostentación alguna, lejos de los poderosos sociales y religiosos.
     – los valores de Dios son distintos de nuestros valores humanos.
     – las circunstancias de su nacimiento constituyen
          – el preámbulo y el ejemplo de la revolución de valores.

  1. El bautismo

* Jesús vivía intensamente el Reino de Dios en su interior y
     – experimentaba una llamada a anunciarlo,
     – se sintió interesado por ver y escuchar al Bautista.
          – y acudió al Jordán.

* Lo de Juan, sobre Dios, no convencía a Jesús,
     – ese estilo de vida penitente,
     – le preocupaba más la transformación interior
          – dentro de una vida normal entre la gente,
          – no tanto la forma externa penitente y alejada del pueblo.
          – Juan intuyó algo grande que se traslucía en Jesús,
               – pero quizá no fue capaz de entenderlo a fondo.

* Con Jesús se daba un salto cualitativo, innovador, (el Reino).
     – después de la inefable experiencia de Dios en el bautismo,
          – se retiró al desierto, a orar y diseñarlo.
          – inicia pidiendo un cambio de manera de pensar (metá-noia).
          – no penitencia, ni alejamiento ni sometimiento a las normas.

  1. La elección de los apóstoles

* Escogió entre lo que había (no era un ingenuo soñador),
     – los sabe débiles y deseosos de figurar, y que además
     – no lo entendían, pese a sus enseñanzas privadas,
     – no ocultó sus fallos y fragilidades,
     – lo de Pedro fue ejemplar.

4. La boda de Caná

* Hay dos momentos en el inicio de la vida pública de Jesús,
     – que marcan como lemas su futuro:

* La lectura “casual” de Isaías en la sinagoga de Nazaret,
     – como camino preferente el de los pobres y desvalidos.
     Ver Is. 61,1 y Lc. 4, 18-21.

* la boda de Caná
     – su mensaje, esencialmente de amor, es compatible con la fiesta.
     – ascesis exigente, pero no penitencia y aislamiento, como modo de vida.

  1. El ejemplo de Jesús: Pasó haciendo el bien.

* Jesús asociaba el Reino
     – y el bienestar del hombre (curaciones, alivio de enfermos).
     Ver Mt. 4, 23 y 9, 35; Mc. 1, 39 y Lc. 6, 18
     – y compromiso con el necesitado.
     – rompe esquemas tradicionales.
     – callar, pasar de largo ante la necesidad, no va con su Mensaje.
     Ver Mt. 25, 31-45.

* Algunas vistas a repasar:
     – no aburguesemos el Evangelio de Jesús,
          – interpretándolo o ignorándolo para vivir más cómodos.
     – no deshumanicemos al Señor.
     – el Reino anuncia a Dios y salva de la manipulación y sufrimiento humano,
          – desinteresadamente,
          – como puro testimonio de amor.
          – con “entrañas conmovidas”
          – da de comer: Mt. 14, 16; Mc. 6. 30 ss.; Lc. 9, 10 ss.; Jn. 6, 1 s.
          – el voto de pobreza invita
               – a un voto de solidaridad activa con el necesitado.

     – el compromiso con el necesitado,
          – era una postura nueva en el imperio romano.

6. Jesús y la mujer

* En esa sociedad el varón, el patriarca, lo decidía y lo dominaba todo.
     – la mujer valía poco.
     – la tradición amparaba un Apartheit de hecho: Jn. 4, 27.

* Jesús aceptaba el seguimiento de mujeres
     – las admitía en su séquito
     – públicamente de su lado
     Ver Mt. 19, 3-10; Mc. 10, 1-12 y 14, 3-9; Jn. 20, 15-18.

* tras la Resurrección
     – se aparece primero a Mª Magdalena y
          – le encomienda el mensaje más grande y sagrado
          – “Ve y di a mis hermanos…”
     Ver Jn. 20, 17-18; Mc. 16, 9 y Mt. 28, 1-10.
     – Inicio de un gran cambio.

* Hoy tenemos que volver a la praxis de Jesús.
     – las fuerzas conservadoras
          – se resisten a aprender y a cambiar esquemas,
          – necesitan reflexionar estas cosas.

  1. Amigo de pecadores

* Jesús rompe tradiciones sacralizadas inaceptables
– la del sábado o la de lavar las manos o el ayuno,
     – come con publicanos y con pecadores: Lc. 5, 27-34 y 15, 2

  1. Misión apostólica de los discípulos

* Jesús demanda -no aconseja sólo– un estilo de vida que sea
     – puro testimonio,
     – puro desinterés,
     – sobrio,
     – sin posesiones,
     – de confianza en Dios.

  1. Pasó la noche orando

* Jesús exhorta a la oración frecuente,
     – como alimento para fortalecer el espíritu.
     – de madrugada iba a un lugar solitario a orar: Mc. 1, 35; Mt. 14, 23 y Lc. 6, 12
          – para no caer en la tentación. La carne es débil, nos advirtió: Mt. 26, 41
          – él mismo lo experimentó en Getsemaní.
     – para comunicarse con el Padre.

  1. Jesús y los enfermos marginados, los apartados, los segregados…


* Jesús rompe otra tradición
– se acerca y permite que los leprosos se acerquen a Él.

 

  1. Otras conductas de Jesús, que también son lecciones muy elocuentes.

    * Entre lo mucho a elegir, destacaría estos gestos:
    – Jesús proclamó el Reino al margen del sacerdocio oficial.
         – El suspiro profundo ante la falta de fe que observaba entre los jefes y fariseos,
              – que pedían más pruebas Mc. 8, 12
         – Los discípulos, con hambre, comieron espigas de trigo en campo ajeno,
              – Jesús no los corrige sino que los defiende mostrándose flexible.
         – Jesús expulsa del templo:
              – No tolera negocios ni traficantes a la sombra del templo.
         – Montarse en un borriquito el día de Ramos.
         – Se levantó de la mesa y les lavó los pies: Jn. 13, 5-9
              – es una lección para los que deben servir, y sin embargo se encumbran.
         – La Eucaristía: Es llevar el amor y la humildad hasta el extremo.
              – es el amor que se ingenia cómo quedarse.
         – Jesús y el poder:
              – Sorprende el silencio ante Herodes, cuando Pilatos se lo envió.
              – sugiere que altar y trono no deben unirse, porque
                   – no dan testimonio y desfiguran el Reino, pues
                   – sus objetivos son muy distintos, frecuentemente contradictorios.
         – Dio un fuerte grito y espiró:
              – Ese grito es un ¡NO MÁS!, es un ¡BASTA YA!
                   – de tanto horror y tanta ceguera.
         – Jesús se aparece a discípulos (Tomás, Natanael, Pedro, Santiago, Juan) Jn, 21, 1-18
              – no lo reconocen, pero Juan sí, y se lo dice a Pedro, que entonces vio.
              – Pedro ve mejor cuando escucha.
         – Otro dato: Pablo.
              – Porque los primeros seguidores convertidos ya se estaban judaizando.
              – el Señor eligió a un discípulo creativo, Pablo, innovador.
         – En Pentecostés nos da el Espíritu enviado por Jesús.
              – El entendimiento entre distintas lenguas y etnias: He. 10, 27-28; 10, 45 y 11,2

 

  1. 4. Enseñanzas con la palabra

* Cuando la madre de Jesús y sus hermanos querían hablar con Él Mt.: 12, 46
     – mentalizados por la tradición, no lo entendían
          – considerando el riesgo que corría de
          – declarar finiquitado y superado el V. T.

* Jesús no era un “predicador” cualquiera, sino que

     – “enseñaba como quien tiene autoridad, no como los escribas” Mc. 1, 22
     – una doctrina nueva y revestida de autoridad” Mc. 1, 27
     – no habiendo estudiado sabe letras Jn. 7, 15
     – “Jesús enseñaba como quien tiene poder” Mt. 7, 29
     – sabía que su doctrina era nueva y que
          – por ello no le entenderían y crearía resistencia
               – “Cambiad de manera de pensar” Mt. 4, 17 y Mc. 1, 14

* Los temas que contienen y desarrollan el mensaje del Reino son básicamente cinco:

     1. Dios.
     2. El hombre.
     3. Relación del hombre con Dios.
     4. Relación del hombre con el hombre:
          – tipo de convivencia y
          – de organización social.
     5. La Fraternidad cristiana como testimonio del sentido trascendente de la vida:

          – Dios nos espera.
          – En cada uno de ellos se aprecia claramente el pensamiento
          – original,
          – innovador y
          – creativo de Jesús.
Aparte de la gran creatividad expresiva, literaria, con metáforas e imágenes bellísimas…
……………………………..

(FIN DEL CAPÍTULO 3)

 

26 comentarios

  • Juan A. Vinagre

    Amigo Óscar: Al enviar el comentario a una reflexión de Santiago, me encuentro con tus preguntas (me gustan los preguntones afectuosos). Contesto brevemente, aunque no sé si te convenceré. Contesto como veo las cosas en este momento, siempre dispuesto a escuchar y aprender:

    –Realidad: Vida y entorno de cada día…   –Positivo: Constructivo, creador de puentes…

    –Naturaleza humana: El hombre-mujer concretos de cada día…

    –Débil: Pienso que no necesita definición. Basta con mirarnos sincera y humildemente…

    –Oración: Súplica, conciencia de fragilidad  y  confianza en Dios Padre, que puede…

    –Tanto: Creo que tampoco necesita definición. Basta con conocernos, con mirarnos hacia adentro… En el “intimior” puedo encontrar a Dios y tomar conciencia de mi dignidad, pero también de mi fragilidad…

    Gracias a ti, Óscar, por interesarte una vez más por el tema.  Un cordial abrazo

  • Juan A. Vinagre

    Releyendo los comentarios, me parece oportuna una breve reflexión asociada al comentario que hace unos días hizo Santiago Hernández:

    Con frecuencia se habla de que conocemos poco acerca de la vida privada de Jesús, que abarca hasta los treinta y pico de años. Y se echa de menos más información. Hablando del tema con un amigo muy culto, experto en la antigüedad clásica, coincidíamos en que en aquellos tiempos la infancia y adolescencia eran irrelevantes. Fuera de algunos casos -de los que se conoce algo, muy poco- de la mayoría de los personajes más destacados apenas tenemos idea de su infancia-adolescencia. En este sentido, quizá tenemos acerca de Jesús de Nazaret más información, aunque no siempre fiable (los Apócrifos, por ejemplo.)

    Pero ciertos datos que sí parecen fiables, como algunos de Lucas -quizá no todos-, nos dan pie para formular hipótesis razonables, que expliquen y llenen algo de contenido y de sentido esa infancia y adolescencia y primera juventud de Jesús de Nazaret.  Y esto es lo que intento en este capítulo tercero.

    Un cordial saludo, Santiago

  • Juan A. Vinagre

    Gracias a ti, Mª Luisa, por tu atención y por tus comentarios. Tengo poco que añadir a lo que dices. Jesús se enfrenta a la realidad de modo positivo, sí; y así nos enseña a hacerlo. Aunque creo que también considera débil a la naturaleza humana. Por eso recomendó tanto la oración. Con frecuencia nuestros quereres se quedan sólo en buenos deseos. Lo comprobamos cada día.

    Mª Luisa, cuando estoy con un buen sentido común  -que no siempre- no me siento capaz de decir a una persona si va errada. Tus comentarios me parecen oportunos y los comprendo. Cada uno tiene su perspectiva y sus circunstancias y sus opiniones, que trato de entender y respetar.

    Sólo en caso de hacer daño a alguien o de pasar de largo ante la necesidad -pudiendo hacerlo, aunque sea con una advertencia-, me atrevería a decirle que sí va errado…  No sé si contesto a lo que planteas.  Un cordial saludo    Juan A.

    • M.Luisa

      Gracias, Juan Antonio, por hacerme reflexionar.

      Creo que no tenemos muy bien resuelto todavía el tema de la debilidad humana. Generalmente se la describe poniendo el énfasis en lo limitado de nuestra naturaleza, sin embargo esto, siguiendo en mi línea anterior, habrá que verlo en su aspecto positivo.

      Nuestra limitación no es un defecto sino que, desde esta perspectiva innovadora en la que nos movemos, más que un defecto de nuestra naturaleza de ella no es más que un simple déficit el cual nos abre necesariamente ha haberla de ultimar. Pienso que en este déficit se encuentra toda la innovación creadora.La oración, así, no es tanto término de petición como sí de agradecimiento.

      Disculpa mi pequeña disensión…un abrazo

    • oscar varela

      Hola Juan!
      Te leo:
      1- “Jesús se enfrenta (a) la realidad de modo positivo,
      2- también considera débil a la naturaleza humana.
      3- Por eso recomendó tanto la oración.”
      ………………
      Ad 1-
      a) ¿qué entiendes por “la realidad”?
      b) ¿qué entiendes por “modo positivo”?
      Ad 2-
      a) ¿qué entiendes por “naturaleza humana”?
      b) ¿por qué lleva el calificativo “débil”?
      Ad 3-
      a) ¿qué entiendes por “oración”?
      b) ¿por qué ese “tanto”?
      Gracias!

      • M.Luisa

        Hola Oscar! permíteme una curiosidad, y es que ayer al fijarte en la respuesta que dio Juan Antonio a mi comentario para de nuevo, sobre el mismo, formularle tus propias preguntas, me interesaría ,en relación a sus respuestas y sólo con el fin de conseguir claridad en las intervenciones sucesivas, conocer lo que opinas sobre aquellas.
        Vaya de antemano mi agradecimiento.

  • Juan A. Vinagre

    Hola, Carmen: Contesto, según te prometí. Sí me interesan tus comentarios  -y los de todos, que agradezco-, aunque eso “de otra onda” no estoy seguro de entenderlo bien, porque hay ondas que me parecen borrosas, difíciles de captar. Yo soy  -no sé si es justo el término- un “progresista” innovador, también en lo religioso, quizá por temperamento, más moderado; pero creo que no vivo en otra onda, aunque estoy dispuesto a aprender siempre, convencido de que mis opiniones -no hablo de verdades, que sería mucho decir- son revisables y provisionales…

    Me sorprendió tu alusión a la “transustanciación”, una explicación basada, como sabes, en la teoría del hilemorfismo aristotélico. Teoría que nunca me convenció.

    Hablo de una “presencia especial, real” del Señor Jesús en la Eucaristía, como de Jesús en el pobre o en nuestro propio interior… Hasta ahí es donde puedo entender, si trato de explicar lo inefable…  Por eso no me meto en el cómo… Esto al margen de que Dios está en todas partes, también entre los pucheros…  (No sé si me he aclarado o metido en un lío. Espero que no.)

    Nada más, Carmen. Si te parece, matízame… Yo quiero seguir aprendiendo hasta el fin de mis días.  Un cordial abrazo   Juan A.

    • Entendí mal.
      Entendí que creía en la transustanciación.
      No crea que es tan raro. Un cura de mi colegio me dejaba dar la comunión. Me encanta. Tenía que decir: el cuerpo de Cristo. Pregunté a un amigo , entonces amigo, jesuita si era correcto hacerlo, aunque no lo creyese; adelante, me dijo. Soy muy respetuosa. Y si creo que estoy haciendo algo mal, uf.
      La primera vez, como se me acabaron las formas bendecidas, les tiré a los chicos y chicas besos y les prometí que la próxima vez, comulgarían. Aprendí a partir o a pedir prestadas al sacerdote.
      También he puesto ceniza. A algunos bastante.
      No me considero progre ni nada.
      Únicamente digo lo que pienso. No crea que ha sido fácil, pero cuando leo todas estas cosas que leo en Atrio,me siento,tranquila y un poquito orgullosa. No soy tan rara .
      Soy normal,y que cada uno piense como quiera pensar y diga lo que pueda decir.
      Un saludo cordial

  • Juan A. Vinagre

    Hola, Mª Luisa: Respondo con gusto a tu deseo, aunque tú misma lo explicas muy bien en el párrafo 3º cuando dices: “Pienso que…”

    A través del comportamiento se conoce a las personas, y el valor de su intimidad, bastante mejor que por lo que dice. Éste es un criterio que también siguió Jesús de Nazaret.

    La madurez psíquica y moral del Señor Jesús se comprueba más en su conducta que en sus enseñanzas.  El mejor momento para valorar a una persona es verla en su comportamiento de cada día, como es obvio, y sobre todo en los momentos difíciles de prueba. Como diría S. Francisco: lo que demuestra en esas circunstancias eso es lo que tiene y es, y no más.

    Es interesante y aleccionador advertir cómo Jesús, de principios firmes, se comportaba al mismo tiempo de un modo flexible, y cómo el Ideal del Reino que enseñaba no le impedía ver las cosas con realismo. Jesús no era, en absoluto, un soñador idealista ingenuo…  Conocía muy bien el mundo en que vivía, y lo flojo que era  -es-  el ser humano.

    Por eso fue tan comprensivo con los débiles y humildes…, no tanto con los “sobrados”, los suficientes, los soberbios…

    He aquí un rasgo claro de su madurez psíquica, intelectual y moral.  A lo que añado este otro comentario: Rasgos neuróticos, en mayor o menor grado, tenemos casi todos. Lo importante es que sean tolerables, que no compliquen la convivencia con manías pesadas…  (Si son manías simpáticas, mejor…)

    Nada más, Mª Luisa.  Un cordial abrazo.   Juan A.

     

    • M.Luisa

      Gracias, Juan, por tu respuesta, creo que te entiendo bien, pero déjame añadir algo sobre esto que dices de que rasgos neuróticos en mayor o menor grado tenemos casi todos. Sí, de acuerdo pero hay que precisar para entender lo que esto significa, por eso creí oportuno días atrás hacer aquella diferenciación entre una reacción generada por una excitación del sistema nervioso, (podemos llamarlo estrés) es decir, una reacción fisiológica, y una respuesta abierta a la suscitación que por ser exógena envuelve, estructuralmente a aquella pero trascendiéndola, la empuja a ir más allá de la mera afección. La afección nos deja en un estado emocional, ¿pero a eso quién le pone la etiqueta de tolerable? ¿Cuando? si lo lo emocional tiene un potencial inmenso…es imparable y puede volverse, como decía, en algo patológico. Los antiguos griegos no hicieron de eso problema alguno¡lo finiquitaron! y se llevaron por delante lo más característico del ser humano:la sensibilidad.

      Para que una afección emocional sea viable humanamente, de ella ha de emergen un sentimiento, la afección ha de tornarse en afecto. Por eso el horizonte, el Proyecto de jesús mira hacia delante, hacia la realidad… no se apea por defecto en un infantilismo amedrantador (angustia) sino que su término es el de alcanzar la ascesibilidad a lo real.

      Considero, ya me dirás si voy errada, que todo lo que de positivo describes de Jesús no le viene por contrastarlo con lo que de negativo tenemos los humanos sino que le viene por el modo cómo Él se enfrentaba con la realidad. Este modo es lo que Él nos enseña. Por eso no nos considera débiles sino plenamente capacitados. A todo ello, sin embargo, falta la voluntad de querer!

      Un cordial saludo

  • Juan A. Vinagre

    Respondo siguiendo el orden espacial de los comentarios: en este caso los últimos serán los primeros.

    Amigo Antonio: No conozco el libro de Herrero del Pozo. Lo compraré inmediatamente. Por lo que dices, creo que me va a interesar.

    Por lo demás, gracias por tu interés por el libro que deseo compartir, aunque tal vez no siempre coincidamos en el enfoque. Para mí es más importante coincidir en la praxia que propuso Jesús de Nazaret.  Un abrazo   Juan A.

     

  • Amigo Juan Antonio; pues claro que yo también te considero un amigo, pues el tema que nos concita es nada más y nada menos que Jesús.Por que él ha sido una constante en mi vida,en su búsqueda durante, 50 años. Pero han sido muchos, antes que yo, los que me han puesto en su pista. El primero fue Baruc Spinoza y el último Juan Luis Herrero del Pozo, al que han puesto fuera de circulación su maravilloso libro, RELIGIÓN SIN MAGIA. Hoy Juan Luis está ciego, pero ha visto lo que los demás no vemos. Ese es, claro, el destino de los hombres que abren caminos.

    Tanto tiempo. debió ser, sin duda, por mi torpeza. Pero cuando la voluntad es firme, hasta eso se puede superar. Cuando afirmas Juan Antonio que no con confundes al Jesús del que tu nos hablas con el Cristo, me siento aliviado, pues te confieso que lo temía.A mi tambien me gusta mucho el Jesús de Pagola. Y te aseguro que seguiré expectante los nuevos capítulos de tu libro. Un cordial abrazo.

     

  • M.Luisa

    Entorno a este capítulo tan bellamente expresado,  sí que me asaltan, sin embargo, algunas dudas  que me gustaría  que Juan Antonio tuviera a bien aclararme.

    ¿La inmadurez psíquica es identificable con la aparición de rasgos  neuróticos  o paranoicos?  o más bien éstos son síntomas de una patología subyacente que como enfermedad habrá que curar?

    Pienso que la inmadurez psíquica no tiene porque identificarse con una enfermedad creo más bien que se trata de un momento no superado todavía  dentro de la estructura psíquica cerebral.

    Por tanto la expresión de esta superación interna con respecto a Jesús   se constata por medio de    su praxis (no por una observación interna de su mente) en su eticidad, es decir, en la bondad de sus actos. En esa forma de hacer  es como, pienso, se descubre su extraordinaria madurez psíquica.

    Una forma que le daba a las cosas  por el hecho mismo de enfrentarse a ellas como reales, abiertas a su propio dinamismo. Su inteligencia no era instrumental, por así decir, con las cosas, sino intelectiva con la realidad de ellas.

    Me gustaría saber  qué opinas, Juan Antonio, al respecto.

    Un cordial saludo

     

  • Juan A. Vinagre

    Amigo Antonio: Como no es la primera vez que “coloquiamos” me permito tratarte así. Entiendo tu postura, y aunque tu planteamiento requiere mucho matiz y precisión, permite estos breves apuntes, en los que intento explicarme algo más, si bien las síntesis en temas complejos conllevan riesgos…

    –Jesús superdotado, con una madurez psíquica y moral extraordinaria… Desarrollo este tema con base en los Evangelios, en el Jesús histórico. Me apoyo en citas abundantes, que, a mi juicio, transmiten la imagen de un hombre muy maduro  (perfecto, dices tú). La verdad es que, después de analizar el comportamiento de Jesús que narran los Evangelios, así me parece.

    Esta imagen  -que podría estar “dirigida” por mi fascinación o gran admiración por Jesús de Nazaret- no es un caso único. En mi vida personal y profesional he tenido la suerte de encontrarme con dos-tres casos de sobredotación intelectual y de madurez psíquica y moral excepcionales. En uno-dos, a los que seguí de cerca  -créeme, Antonio- no fui capaz de descubrir inmadurez o defectos apreciables. Uno, ya fallecido, tenía más madera de santidad que muchos declarados “santos” de hoy…

    Por eso no me sorprende la madurez psíquica, moral e ideológica de Jesús de Nazaret. No es necesario mitificarlo.

    Es cierto que a veces se advierten incoherencias  -¿contradicciones?- en algunos pasajes evangélicos, que ponen en boca de Jesús frases de sesgo viejotestamentario. Incoherencias que trato de explicar en el capítulo 4 y a algún otro posterior.

    Que, pese a todo, crees que hay que desmitificar… No sería cosa nueva. Sabes que muchos teólogos del siglo I y II fueron  -así se les llama- “subordinacionistas”… Jesús era contemplado de una forma más cercana a nosotros, sin “mitos”…   Sabes también que algún exégeta moderno intentó estudiar al S. Francisco “medio mitificado, para poder comprender mejor al Jesús inevitablemente algo mitificado…

    –Otro tema: Meier y su “judío marginal”. Si no parto de una concepción de Jesús como superdotado y altamente motivado  -y hay bases evangélicas para contemplarlo así-, tengo que recurrir a la llamada “ciencia infusa”, para explicar su formación y sabiduría, reconocida hasta por sus mismos adversarios.  Y así, en vez de humanizarlo, lo divinizo… Dejo de hablar de Jesús para hablar del Cristo, cosa que a Él no le gustaba nada. Por eso me parece un proceso más natural y creíble el que describo en este capítulo.

    –Mi concepto-imagen de Jesús se acerca más al propuesto por Pagola. Ni mitificar ni rebajar tanto…

    –Por último, dices que se debe “demostrar” que Jesús es el Señor. Amigo Antonio; si entendemos Señor como sujeto-objeto de fe  -¿me explico?- hay poco que demostrar. Como dije el otro día, fe no es la conclusión de un silogismo. Fe es una opción racional y razonable  -así entiendo el “ratione creditur”-, pero no una demostración lógica, y menos experimental. Fe es una opción que tiene mucho de gracia, de don. Se cree o no se cree.

    En cosas de Dios racionalmente no podemos afirmar mucho más. (Toco este tema en otro trabajo.)  ¿Antonio, me equivoca mucho si pienso que tú también concibes así el Reino de Dios? Ya me dirás y matizarás.  Un fuerte abrazo  Juan Antonio

    –Carmen, mañana responderé a tus comentarios, con gusto, no con disgusto.

  • Santiago

    Solo me atrevo a escribir sobre algunas ideas de vuestros comentarios porque comparto lo atractivo que resulta la humanidad de Jesús. Yo creo que “el silencio” de los Canónicos sobre los 30 primeros años de la “vida oculta” es porque Jesús llevó la vida ordinaria semejante la de cualquier otro judío. No mucho más se podía escribir sino la rutina diaria. Donde lo importante era la vida y el trabajo de la familia donde existe buen terreno para la santificación haciendo bien la obra diaria con amor y sacrificio.

    Pues Jesús nos dio la norma para  l o s  “s a n t o s”  anónimos, aparentemente irrelevantes que viven una vida ordinaria en la familia.

    Por eso Lucas es escueto pero profundo cuando escribe después de “haber investigado los hechos” sobre Jesús:

    “Bajó con ellos (sus padres), y vino a Nazaret y les obedecía. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón. Y Jesús crecía en sabiduría, estatura y gracia delante de   Dios y de los hombres. (Lucas 2, 51-52) (los paréntesis son míos)

    Jesús vivió 30 años de su vida en familia.

    Saludos cordiales

    Santiago Hernández

    • Pues eso pienso .
      Aunque hay por ahí unos evangelios apócrifos con alguna escena que otra terribles. Uf.
      Como me creo lo que me gusta y lo que no, pues no, prefiero quedarme con el señor don Lucas.
      La familia es muy hermosa.

  • oscar varela

    Bueno, parece que gracias a Tostón y Pili

    se van a ir calentando los motores!

    • oscar varela

      “Toston” ¿lleva acento o no?

      • Tampoco creo que le importe la ausencia de comentarios al autor por mi parte.
        Estoy en otra onda

      • 2Sí.sí.sí. Lleva acento.Me llamo Antonio Tostón De la Calle. ¡¡Cuantas chuflas he sufrido (de pequeño) y de cuantos apodos me he librado por este mi apellido. Y si encima es De la Calle, ni os cuento. En Brime de Sog ( Zamora )de donde procede este apellido mío, por supuesto está bastante extendido y no extraña tanto.Pero ahí está….y su complemento. El otro día en el programa de la cinco, en el “Rosco” salió una t y el presentador, le dio el significado de: pesado, molesto.Hay otros significados. Por ejemplo en Portugal hay o había una pequeña moneda llamada “tostón”. Y otra que dice: garbanzo tostado. En Argentina seguro que tendrá más.¡¡¡Que le vamos a hacer!!!Un cordial abrazo a todos los atrieros y en especial a mi tocayo, que nos conocemos personalmente. Espero no daros el tostón en mis comentarios. Gracias.

    • Pues no seré quién caliente este tema.
      Mi Jesús es Otro.
      A mí también me gusta Meier.
      Y sí. Tostón lleva acento.

      Hace mil años, mi compañero Juan, recién entrado al colegio, en una excursión de aquellas que hacíamos de toooooda secundaria y mil profesores, alguna monja sacó el tema de Jesús. Y mi amigo , con toda su inocencia dijo: pero de dónde salió Jesús? Ya sé que nació en Belén, pero luego se le perdió la pista hasta los treinta años. Qué hizo en esos treinta años además de perderse aquella vez en el templo?

      Todavía nos reímos cuando nos acordamos.

      A mitad de noviembre voy a ver a mis compañeros en una cena de jubilación. Le recomendaré el libro. Dice muchas cosas de esa etapa de 30 años.
      Buenas noches

  • Juan A. Vinagre

    Gracias a ti, Mª Pilar. Normalmente espero a algunos comentarios para dar respuesta. Pero esta vez respondo así de rápido. Una comunicación tan sincera y espontánea merece esa atención, por lo que dice y por lo que significa.

    Si compartir esas páginas hacen algún bien, ya merece la pena el trabajo de escribirlas.

    De nuevo, gracias, Mª Pilar.

  • decía que María en los evangelios, tiene muy poca relevancia. Justo lo contrario que han hecho los papas y la iglesia por añadirle dogmas y más dogmas, hasta llegar al de poner a su altura, a su madre……y que por eso S. Buenaventura diría, ¿Y por que no, a su abuela, y tatarabuela, hasta llegar a Eva¡¡¡¡???.Desde luego, para mí el Jesús de Mayer, ese judio marginal tiene una verosimilitud que me llega más. Seguro que es otra equivocación, pero….

  • Reconozco que a mi este Jesús de Nazaret me parece que es., en lo que leído, tan perfecto, tan perfecto, que, evidentemente tiene, a la fuerza que ser el Señor. Y yo pregunto: ¿pero no es eso lo que se debe demostrar?. Este Jesús me suena a mitológico. Tan divino, tan divino que no veo por parte alguna el ser humano. Y cuando los asertos sobre él se apoyan en los evangelios, donde al mismo Jesús :Sed mansos y humildes de corazón como yo…porque en un evangelio lo afirma,me suena tan raro como cuando en Mateo, afirma ” Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra, por consiguiente predicad mi doctrina en el mundo     entero…..No sé a que me suena ese: “por consiguiente”. Después de la exhibición de poder, o sea una premisa, y a continuación se añade, “todo el poder en el cielo y en la tierra”. Mas lógico es: Con todo ese poder que yo os transmito ,por consiguiente,  imponed mi doctrina a todos…¿Tiene eso algo que ver con lo dicho en la tierra?. Sed mansos y humildes de corazón como lo soy yo”.

    Debo estar equivocado, pero para mi Jesús de Nazaret es un ser humano, como humana era su madre,  a la que por cierto, en los evangelios tiene ( si quitamos el haber traído al mundo un ser incomparable,

    • Mª Pilar

      La primera parte de este art. eso es lo que hace:

      Presentar al Jesús hombre, de una talla humana excepcional, plena.

      Otra cosa es la 3ª parte… esa es… la difícil de casar con la primera, al menos así lo ha sentido está sencilla mujer que hay en mí.

      O… quizá esté confundida.
      mª pilar

  • Mª Pilar

    Leer este art. 3º sobre:

    ¡Jesús de Nazaret!

    Ha sido un volver hacia “casi” a mi infancia, y sentir de nuevo con fuerza inusitada, todo lo que ha supuesto mi encuentro con Él, a lo largo de toda mi vida.

    He sentido una emoción profunda, un esponjarse todo mi ser, hasta la entraña misma.

    ¡Gracias por ello!

    Así me encontré con Él, así lo fui conociendo, así lo ame y me entregue a su hermoso Proyecto de Vida.

    Ese ha sido el tono, en todo cuanto ha vuelto a mi, durante su lectura.

    La parte 3ª, tiene otro tono, otro lenguaje; hay momentos, situaciones que Él vivió, que tienen… tal fuerza en si mismas… que solo se pueden experimentar, desde un profundo silencio interior, y dejar que la Palabra, la acción, sus vivencias… se nos iluminen… y entonces, nada podrá contra esas experiencias íntimas, auténtico regalo de su cercanía y presencia… puesto que ahí donde se le recuerde con intensidad… se hace presente de alguna manera.

    El resto del lenguaje en esa parte 3ª, me ilusiona menos, me dice poco, quizá, por el exceso de manipulación desde el poder eclesiástico, tan alejado a su Mensaje.

    No voy a entrar en ello, es, que mi mochila lleva ya muy poco equipaje… no necesito seguridades humanas, presupuestos humanos; he llegado a un momento, que nada me asusta, no está mi esperanza puesta en nada concreto.

    Miro mi vivir, con sus luces y sus sombras, y he conseguido comprender, la capacidad de Jesús, aceptando al ser humano… limitado, dolorido, inclinado, pero sobre todo..:

    Él, lo llena de esperanza, porque es misericordioso, humilde, generoso, y sobre todas las cosas, su perdón es incansable… si hay en el examen de nuestra vida, limpieza de corazón.

    Porque la culpabilidad constante, los golpes de pecho… son baldíos… pero el buen deseo, el amor, la confianza, la lucha por el bien…es:

    ¡¡¡Fecundo!!!

    Capaz de hacer levantarse al peor ser humano, si de verdad, siente e intenta arreglar todo el mal causado.

    ¡Gracias Juan A.! Por tanto bueno como me ha proporcionado su lectura.

    mª pilar

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