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El sentido de nuestra fe en el Resucitado

Anoche viví, en el centro de la Iglesia, la Vigilia Pascual. No es papolatría, pero decidme si en esa noche habéis oído una homilía tan realista, tan de una lectura actual de los textos y símbolos como esta. Y la homilía del domingo por la mañana aún es mejor y más directa a las realidades del mundo de hoy. Como la improvisó de principio a fin, aún no puedo ponerla, pero lo haré cuanto antes.  Solo está en italiano. ¡Realista y esperanzada fiesta de la Resurrección del Amor a todos! AD.

VIGILIA PASCUAL EN LA NOCHE SANTA

HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO

Basílica Vaticana
Sábado Santo, 15 de abril de 2017


«En la madrugada del sábado, al alborear el primer día de la semana, fueron María la Magdalena y la otra María a ver el sepulcro» (Mt 28,1). Podemos imaginar esos pasos…, el típico paso de quien va al cementerio, paso cansado de confusión, paso debilitado de quien no se convence de que todo haya terminado de esa forma… Podemos imaginar sus rostros pálidos… bañados por las lágrimas y la pregunta, ¿cómo puede ser que el Amor esté muerto?

A diferencia de los discípulos, ellas están ahí —como también acompañaron el último respiro de su Maestro en la cruz y luego a José de Arimatea a darle sepultura—; dos mujeres capaces de no evadirse, capaces de aguantar, de asumir la vida como se presenta y de resistir el sabor amargo de las injusticias. Y allí están, frente al sepulcro, entre el dolor y la incapacidad de resignarse, de aceptar que todo siempre tenga que terminar igual.

Y si hacemos un esfuerzo con nuestra imaginación, en el rostro de estas mujeres podemos encontrar los rostros de tantas madres y abuelas, el rostro de niños y jóvenes que resisten el peso y el dolor de tanta injusticia inhumana. Vemos reflejados en ellas el rostro de todos aquellos que caminando por la ciudad sienten el dolor de la miseria, el dolor por la explotación y la trata. En ellas también vemos el rostro de aquellos que sufren el desprecio por ser inmigrantes, huérfanos de tierra, de casa, de familia; el rostro de aquellos que su mirada revela soledad y abandono por tener las manos demasiado arrugadas. Ellas reflejan, frente a tantas miradas de tristeza y soledad,.el rostro de mujeres madres que lloran por ver cómo la vida de sus hijos queda sepultada bajo el peso de la corrupción, que quita derechos y rompe tantos anhelos, bajo el egoísmo cotidiano que crucifica y sepulta la esperanza de muchos, bajo la burocracia paralizante y estéril que no permite que las cosas cambien. Ellas, en su dolor, son el rostro de todos aquellos que, caminando por la ciudad, ven crucificada la dignidad.

En el rostro de estas mujeres, están muchos rostros, quizás encontramos tu rostro y el mío. Como ellas, podemos sentir el impulso a caminar, a no conformarnos con que las cosas tengan que terminar así. Es verdad, llevamos dentro una promesa y la certeza de la fidelidad de Dios. Pero también nuestros rostros hablan de heridas, hablan de tantas infidelidades, personales y ajenas, hablan de nuestros intentos y luchas fallidas. Nuestro corazón sabe que las cosas pueden ser diferentes pero, casi sin darnos cuenta, podemos acostumbrarnos a convivir con el sepulcro, a convivir con la frustración. Más aún, podemos llegar a convencernos de que esa es la ley de la vida, anestesiándonos con desahogos que lo único que logran es apagar la esperanza que Dios puso en nuestras manos. Así son, tantas veces, nuestros pasos, así es nuestro andar, como el de estas mujeres, un andar entre el anhelo de Dios y una triste resignación. No sólo muere el Maestro, con él muere nuestra esperanza.

«De pronto tembló fuertemente la tierra» (Mt 28,2). De pronto, estas mujeres recibieron una sacudida, algo y alguien les movió el suelo. Alguien, una vez más salió, a su encuentro a decirles: «No teman», pero esta vez añadiendo: «Ha resucitado como lo había dicho» (Mt 28,6). Y tal es el anuncio que generación tras generación esta noche santa nos regala: No temamos hermanos, ha resucitado como lo había dicho. «La vida arrancada, destruida, aniquilada en la cruz ha despertado y vuelve a latir de nuevo» (cfr R. Guardini, El Señor). El latir del Resucitado se nos ofrece como don, como regalo, como horizonte. El latir del Resucitado es lo que se nos ha regalado, y se nos quiere seguir regalando como fuerza transformadora, como fermento de nueva humanidad. Con la Resurrección, Cristo no ha movido solamente la piedra del sepulcro, sino que quiere también hacer saltar todas las barreras que nos encierran en nuestros est, no son los decretos, las ideas, o los saberes, que nos alejan de la vida.

quiere seguir regalando como fuerza transformadoraériles pesimismos, en nuestros calculados mundos conceptuales que nos alejan de la vida, en nuestras obsesionadas búsquedas de seguridad y en desmedidas ambiciones capaces de jugar con la dignidad ajena.

Cuando el Sumo Sacerdote y los líderes religiosos en complicidad con los romanos habían creído que podían calcularlo todo, cuando habían creído que la última palabra estaba dicha y que les correspondía a ellos establecerla, Dios irrumpe para trastocar todos los criterios y ofrecer así una nueva posibilidad. Dios, una vez más, sale a nuestro encuentro para establecer y consolidar un nuevo tiempo, el tiempo de la misericordia. Esta es la promesa reservada desde siempre, esta es la sorpresa de Dios para su pueblo fiel: alégrate porque tu vida esconde un germen de resurrección, una oferta de vida esperando despertar.

Y eso es lo que esta noche nos invita a anunciar: el latir del Resucitado, Cristo Vive. Y eso cambió el paso de María Magdalena y la otra María, eso es lo que las hace alejarse rápidamente y correr a dar la noticia (cf. Mt 28,8). Eso es lo que las hace volver sobre sus pasos y sobre sus miradas. Vuelven a la ciudad a encontrarse con los otros.

Así como ingresamos con ellas al sepulcro, los invito a que vayamos con ellas, que volvamos a la ciudad, que volvamos sobre nuestros pasos, sobre nuestras miradas. Vayamos con ellas a anunciar la noticia, vayamos… a todos esos lugares donde parece que el sepulcro ha tenido la última palabra, y donde parece que la muerte ha sido la única solución. Vayamos a anunciar, a compartir, a descubrir que es cierto: el Señor está Vivo. Vivo y queriendo resucitar en tantos rostros que han sepultado la esperanza, que han sepultado los sueños, que han sepultado la dignidad. Y si no somos capaces de dejar que el Espíritu nos conduzca por este camino, entonces no somos cristianos.

Vayamos y dejémonos sorprender por este amanecer diferente, dejémonos sorprender por la novedad que sólo Cristo puede dar. Dejemos que su ternura y amor nos muevan el suelo, dejemos que su latir transforme nuestro débil palpitar.

 

31 comentarios

  • Santiago

    LA VERDAD absoluta está en, y ES Jesús de Nazaret, encarnación del amor del Padre, que se ha revelado a nosotros en la historia…La verdad central es EL…Es El la máxima expresión de la misma Revelación  d e  Dios, realizada gradualmente desde el comienzo del mundo.

    Desde el despertar de la conciencia, al comienzo de la historia, el ser humano busca esa verdad Absoluta internamente y la percibe externamente en el Cosmos ya que se da cuenta de la infinitud mínima de la existencia humana,, de que todo lo ha recibido y de que depende de “otro” aún para seguir viviendo y mantenerse en la existencia.Esta intuición de lo absoluto como algo real es una creencia universal que persiste constantemente en todos los pueblos, en todas las razas a través de todos los siglos.

    Por lo tanto, la Revelación se hizo, por deseo divino, a través de lo humano, “hombres como eran” los autores de la Escritura “hablaron de parte  de  Dios” como dice el Vaticano II y con palabras que, aún imperfectamente, pudieron afirmar la relación que Dios quiso establecer con nosotros, los humanos…Por eso, aunque nuestra visión solo será perfecta en la gloria de la otra vida, en èsta las palabras de la Escritura  expresan la realidad y la verdad permanente que el mismo Dios quiso revelarnos, a través de los profetas   y patriarcas, y “últimamente por medio del Hijo” de manera más clara y contundente cuando El mismo confirma ante Caifás que es “el Hijo del Bendito” y a la Samaritana que El es el Mesías “el mismo que estâ hablando contigo”…

    ¿Que más pruebas? Bueno, los judíos de la época de Jesús no podían negar sus MILAGROS como la resurrección de un muerto como Lázaro que según su hermana Marta ya llevaba 4 días muerto y ya “hedía” pero ellos lo atrbuían al poder de Belzebú, “príncipe de los demonios”..

    Por eso, hoy como ayer, porque si en aquella época había quienes no creyeron en Jesús ni aún  viendo sus obras, ni creyeron a los TESTIGOS, es por lo que en la parábola  le dice Abraham  al rico epulón en el Sheol,que ni siquiera “creerían, aunque vinieran de la otra vida” a decírnoslo.

    Por eso podemos aceptar la gracia de la iluminación de la FE, o simplemente rechazarla.

    Gracias amigos. Un saludo cordial

    Santiago Hernández

  • George R Porta

     
    Nada impide que esta persona o aquella otra o que grupos religiosos de esta filiación o aquella otra, confiesen su certidumbre absoluta en la inspiración divina y la inerrancia bíblicas. Pero de ahí a afirmar incuestionablemente que estos textos y la tradición que los mismos han originado constituyan la Verdad absoluta y total, hay una gran distancia. Esto es relevante, sobre todo, porque a Jesús mismo le atribuyen algunos de esos escritos el haber afirmado que él personalmente fuese la Verdad —«yo soy el camino, la verdad, y la vida»— en Jn 14, 6. Y la misma persona de Jesús no puede ser conocida completamente por nadie.
     
    Y esa afirmación le es atribuida cuando se afirma un verso después en el propio evangelio joánico: «…nadie se acerca al Padre sino por mí. Si llegan a conocerme a mí, conocerán también a mi Padre; aunque ya ahora lo conocen y lo están viendo presente. Felipe le dijo: ‘Señor, has que veamos al Padre, y nos basta’. Jesús le contestó: ‘Tanto tiempo como llevo con ustedes y ¿no has llegado a conocerme, Felipe? Quien me ve presente a mí, ve presente al Padre…» y el lenguaje críptico al respecto continúa en los versos subsiguientes.
     
    Los mismos conceptos de inerrancia y de inspiración divina han evolucionado desde la época en que la segunda Carta a Timoteo circuló entre gentes que no eran teólogos a la usanza actual por lo que la hermenéutica y la exégesis de la época no puede ser simplemente trasladada al presente sin más.
     
    En la Segunda Carta a Timoteo (3, 14-17) Pablo cuya originalidad paulina es muy discutida, con éxito, y que se las sitúa cronológicamente hablando a finales del siglo I cuando las discusiones dentro del cristianismo ya eran vigorosas; en esta carta se atribuye a Pablo el siguiente texto: «…todo escrito inspirado por Dios sirve además para enseñar, reprender, corregir, educar en la rectitud…»  y los exégetas interpretan que el autor de este texto no se refería a los evangelios (que Pablo no conoció) sino sobre todo a «Ley» que ya en esa época no era solo el canon establecido por la Septuaginta, sino que incluía las enseñanzas de los rabinos y que el cristianismo rechazó cuando el Canon Bíblico cristiano fue establecido a finales del siglo iv (Ad 382, Concilio de Roma).
     
    Más aún, en la época, la Carta a los Hebreos fuera atribuida a Pablo. Hoy día una minoría aún la considera Paulina, pero la mayoría de los especialistas se oponen a esa adjudicación, y solo reconocen siete cartas como muy probablemente originales de su autoría y la Carta a los Hebreos no siendo con toda probabilidad una de ellas. 

  • Santiago

    Se trata de la fe en el agente, que somos nosotros como sujetos de ella. La FE revelada por JC es cierta en si misma objetivamente hablando. La FE objetiva, es decir el objeto de la FE, es el mismo Jesús, que revela a través  d e  la Iglesia, ya que El es la VERDAD suma, infalible y suprema. Pero acceder a ella a esta FE requiere un acto de nuestro intelecto y nuestra voluntad humana y depende por tanto del grado de confianza en el objeto. Por esos hay grados de FE, por eso los discípulos de Jesus le pedían “Señor,auméntanos la FE”….Por eso es necesaria la gracia, pues Jesús no nos pide mucho,solo un pequeño impulso “como un grano de mostaza” que se convertirá con la ayuda de El mismo en un “arbol frondoso”..Por eso, a la FE se va por el amor que percibimos en la suavidad como el Espíritu nos invita a tener confianza en el amor vivo de Jesus.

    Gracias por el sincero interés y el comentario

    un saludo cordial   Santiago Hernández

  • George R Porta

    Me alegra que alguien acepte que la confianza no sea opuesta a la duda sino que la abrace y que la «fe» no sea objeto de certidumbre simplemente porque la autoridad lo predique. Eso es bueno. Ese ha sido mi punto por mucho tiempo acá en Atrio aunque no exclusivamente mío, desde luego.

  • Santiago

    LA DUDA, , es inherente a la FE…Dudaron los patriarcas, dudaron los profetas, incluso dudaron los Apóstoles que vivían junto  a su Maestro y que le oían decir palabras “de vida eterna” y realizar obras extraordinarias y sin embargo todavía Tomás “exigió” no solo ver, sino tocar al Resucitado..

    Para nosotros pues la FE ha de ir más allá de la visión de Santo Tomás que  tampoco  es la soluciión humana a la dialéctica de la FE…Jesús alaba precisamente nuestra FE pues requiere más, por eso son pues bienaventurados los creyentes de esta FE que implica no “un salto al vacío” sino principalmente “esperanza” en que no todo va a terminar “mal”, que la vida no es el naufragio total a lo que todos estamos condenados, que no todo termina en la tumba y como dice Francisco tenemos que creer, creer a Magdalena y a las mujeres que fueron con ella al sepulcro vacío esa mañana y salieron proclamando la verdad de la Resurrección.

    un saludo cordial.    Santiago Hernández

  • George R Porta

    Hola José Ignacio, no te encontré en Facebook. Me hubiese gusado leer tu posting. Un saludo cordial.

  • José Ignacio Calleja Sáenz de Navarrete

    Desde hace quince días he podido leer textos preciosos y muy acertados que me contaban qué significa para los cristianos la Pascua, no he podido leer ninguno que me explicara qué es la Pascua. A lo sumo, he encontrado alguna repetición del testimonio del Evangelio pasado por el Credo. Punto. Parece lo mismo, pero no; para el hombre y mujer de esta cultura, no es lo mismo. Convendría darle un repaso a esta cuestión.

    Ayer, miércoles, los niños de la catequesis me preguntaran con naturalidad que no me sorprende: eso de que Jesús vive, ¿es verdad? Pero verdad verdadera, no de película. Nueve años tiene la autora de tamaña osadía y ocho quienes esperaban con celo mi sí y cómo.
    Seguramente, mayores y pequeños están equivocados en sus preguntas, pero si no hay repuestas, nunca lo sabrán.

    Yo al menos no puedo pasar por la Pascua sin plantearme qué significa y qué es. Prefiero intentar la respuesta en otro lugar, con los que pueda mirar a los ojos.

    Comentario añadido: es verdad, yo así lo creo. La mayoría de los creyentes, y de los predicadores, no sabrían (¿sabríamos?) dar una explicación coherente de qué es la Pascua; no sólo de qué significa, sino de qué es, de qué estamos hablando para Jesús. (Por eso he colgado el texto de Forcano -un teólogo del margen-, pero que lo afronta bien; nada se pierde leyéndolo). (cfr., mi facebook)

  • George R Porta

     
    Volviendo respetuosamente al artículo de este hilo, me permit citar lo siguiente se Gabriel Marcel (1889-1973):    
    «…la única esperanza es la que espera lo que no depende de nosotros, aquella cuyo resorte es la humildad, no el orgullo…Por eso los seres liberados de las trabas de la posesión en todas sus formas están en condiciones de conocer la divina ligereza de la vida en esperanza» (Gabriel Marcel, Journal Métaphysique, 1913-1923, Paris, Gallimard, 1927, traducción libre y énfasis míos).
     
    El sentido que para mí tiene confiar en que el Jesús de Nazareth de los evangelios haya quizás sido resucitado es precisa la esperanza de que valga la pena apostar seriamente la vida por seguirle y construir el «proyecto» de Mundo que Jesús parece haber delineado según esas narraciones evangélicas. Ese compromiso por el Mundo, en nombre de Jesús, me parece que justifique la existencia.
     
    Me alegra que haya personas que no tengan dudas y que si las tienen prefieren confiar en las afirmaciones magisteriales de sus respectivas religiones.
     
    Yo prefiero esperar. Ya me llegará la muerte como a todo el mundo y entonces sabré lo que hay. Por ahora me alegra ser de quienes «creen sin ver» (Jn 20, 29).

  • oscar varela

    Por ejemplo:

    A quien han MATADO y tal vez, está a punto de RESUCITAR es Dilma Rousseff.

    (notemos, de paso, que hay poca y casi nada de “Prensa” al respecto)

    …………………..

    A un año del derrocamiento de Dilma

    Ahora Cunha culpa a Temer por el golpe

    https://www.pagina12.com.ar/32553-ahora-cunha-culpa-a-temer-por-el-golpe

    ………………

    Según el ex presidente de la Cámara de Diputados, el actual mandatario revisó el documento que dio curso al golpe institucional y dio su visto bueno.

    A pesar de las acusaciones mutuas, la ex presidenta, Dilma Rousseff, los considera “socios en el acto antidemocrático”.

  • Santiago

    COMO he estado “por aquí” ya por bastante tiempo, si mal no recuerdo, desde el 2007, creo que puedo emitir una opinión basada en la experiencia….Siempre consideré que uno de los dones mas preciados que se nos otorgó al venir a este mundo fue la libertad de expresión…Lamentablemente, ésta ha sido la piedra de choque en la tierra, a través de la historia, y los atentados contra esta prerrogativa humana han sido mucho mas marcados en los últimos siglos, bajo gobiernos totalitarios y déspotas, sean de derecha, centro o izquierdas…o en otros muchos sectores de la humanidad donde existe intolerancia e incomprensión sumas…

    Sin embargo, en ATRIO, se me dio la oportunidad de expresar mi opinión…a pesar de que muchas veces ésta era subversiva y extraña para muchos de los que escribían y escriben entonces y ahora, y quizás yo pertenecía a “otra galaxia” ideológica..Siempre sentí que recibí el apoyo de los que apreciaban mi esfuerzo…Me identifico, pues, plenamente con la verdadera interpretación del Concilio Vaticano II, ya que su doctrina, en mi opinión, todavía no ha sido enseñada en su verdadera perspectiva y alcance…ya que ÉSTE fue una continuación, y no una ruptura, con la tradición apostólica…Por tanto, siempre he estado, a pesar de saber que no nadaba a favor de la corriente, tratando de expresarme….

    Siguiendo la línea del Evangelio procuré tratar a todos, tanto los que de alguna manera me aceptaban como los que eran claramente discrepantes con mis posturas y toma de conciencia, con el respeto que cada uno se merece como persona, con la misma dignidad que ha predicado siempre el cristianismo, aunque no siempre lo he hecho de la manera más correcta…¿Por qué he de molestarme con el que no piensa como yo? Por otro lado, la tolerancia no es debilidad, ni es conceder…sino simplemente una forma de vivir en sociedad reconociendo que, si los otros tienen defectos, los míos no se quedan atrás, seguro que yo puedo contar más en mi…Discutir una ideología no ha de ser llevado al terreno personal…La tribuna, el púlpito, el aula, la informática, el foro etc. no son rings de boxeo…No se trata de ganar una pelea…Sino de crecer y madurar, hacernos mejor como personas…en un diálogo abierto.. respetuoso, de aprendizaje…

    Estoy de acuerdo con Román que no se trata simplemente de la “vehemencia”, sino del contenido que quiero comunicar…y también coincido con el pensamiento de Eloy, porque “todavía podemos mejorar”…aunque ya hemos alcanzado mucho…Para los cristianos, hay que recordar siempre que Jesús vino a dar “testimonio de la VERDAD”…y pero que desea que sigamos esa VERDAD libremente….EL usó mas persuasión y misericordia…que condenación…y estuvo mas afecto a los más vulnerables, a los más débiles de espíritu y de cuerpo, a las víctimas de la flaquezas humanas, a los envueltos con la desesperación, a los abandonados…que a los soberbios de corazón, poseedores de si mismos, y engreídos en sus riquezas internas o externas….a los que se creían, y se creen, invencibles..ES POR ESO, que Francisco nos dice que “si no somos capaces de dejar que el Espíritu nos conduzca” por el camino de la tolerancia y de la comprensión, “no somos cristianos”…

    Un saludo cordial   Santiago Hernández

  • oscar varela

    Hola!

    Este kilombito armado inocentemente por la señora Cabezudo, va tomando, como era previsible, la tonalidad de beatería de Sacristía.

    La Sra. Lola tendría que haberlo previsto, máxime cuando su “protesta-bronquitis” está lanzada contra todos y contra nadie.

    Estimo que si tuviera algo serio que decir, cuando la ocasión lo exigiere, intervendría correctamente.

    Su intervención ex-abrupta coloca a los atrieros comentaristas contra la pared, o, mejor dicho, contra el Confesionario, previos interminables tiquis-miquis exámenes de conciencia, empujados por estos sermoncitos de “respetuosidad y cordialidad”.

    Entonces, le diría a la Sra. Cabezudo, que no tenga miedo (sí, cuidado) de ofender. ¡Anímese, y Comente cuando su conciencia se lo pida! Pero ¡por favor! deje a cada cual con la suya propia.

    Acá no se muere ni mata a nadie. A lo sumo una palabrotas de vez en cuando. Con un poco de HUMOR se sobrellevan estas tonteras quisquillosas.

    ¿O no se enteró que la Gente en este mundo ¡AHORA MISMO! se están ¡SÍ! asesinando?

    No creo que solicitar que intervenga el Capo del KIOSCO Atrio sea una solución, ni conveniente; en todo caso, ¡SÍ! una Vergogna ¿no?

    ¿Qué le vamos a hacer?

    ¡Sigamos todavía! – Óscar.

  • Román Díaz Ayala

    He esperado con impaciencia la reacción de un grupo suficiente de comentaristas habituales a la petición de moderación  nuestra de parte de Lola Cabezudo, aunque la de Antonio Duato   hubiese sido significativa y se ha hecho esperar hasta ahora.

    Mientras tanto será conveniente despejar algunas malezas que podrían entorpecer la buena siembra del diálogo.

    Por qué tendríamos que deducir que quien se queja de algo que ve mal tenga que ser necesariamente quien se sienta personalmente agraviada? ¿ No podría ser que responder ad hominem pueda ser parte del mal que se denuncia?

    Un comentario puede ser muy vehemente y hasta visceral, pero su importancia está en su contenido, en la idea o información que se quiera trasmitir, y (otro  pero) también puede ser un reclamo a la moderación y nó el exhibicionismo de un ánimo ofendido.

    Por otro lado, quiero señalar que si no participo más en Atrio es porque el Señor Jesús me tiene ocupado en otros muchos quehaceres, sin que ello me sustraiga del mucho amor y consideración que os profeso. No soy sólo creyente, sino discípulo del Maestro, lo cual implica una vida de sumisión a su voluntad.

    Le dí la máxima importancia al comentario de Lola Cabezudo, porque es una persona muy conocida nuestra que nos ha regalado espléndidos trabajos y porque no siendo una comentarista ni siquiera ocasional ha podido ver desde afuera lo que no hemos sido capaces de percibir los habituales.

  • Isidoro García

    “Creer que pensar agnósticamente es la única posición inteligente, es tan falso como creer que ser religioso, te hace por sí solo, ser mejor persona”.

    O sea, que tengamos respeto a los demás, y menos proyección en los demás, de las miserias propias. De todas formas tengamos paciencia y comprensión con los demás: a nuestra edad, raro será que más de uno y de dos de nosotros, no esté algo tocado del ala, tanto cognitiva como emocionalmente. Los fuertes “tropiezos” experienciales de la vida, acaban pasando factura y dejando heridas en el (mal) carácter.

     

  • ELOY

     
    Lola ha puesto sobre el tapete un tema sobre el que vale la pena reflexionar.
     
    En uno de mis primeros comentarios en ATRIO,  me sorprendió e incluso me desconcertó el “tono” de algunos comentarios.
     
     Pasado algún tiempo deduje, no sé si erróneamente, que lo que se estilaba por entonces ( lo diré de forma esquemática) era  entender que todo comentarista o comentario “salía al ruedo”, y el autor debería de “torear” con lo que le “echasen”.
     
    Debido a algunos comentarios a mi entender “·inmisericordes”, que se “agarraban a una palabra o a una frase”, más allá del sentido global de lo que se intentaba comunicar , hubo momentos algo tristes (¿incluso amargos?) porque todo diálogo me parecía imposible.
     
     Reinaba el “requiebro verbal”, el comentario “habilidoso”, y el “testimonio de la experiencia personal” que impedía la “escucha atenta y comprensiva” de lo que otros decían.
     
    E alguna ocasión incluso pudo haber  algo que podría sonar a ” insulto”  o la “ironía despectiva”.
     
    Me consta que desde la Administración de ATRIO siempre se ha intentado atajar tales comportamientos, y que , desde entonces, se ha mejorado mucho.    
     
    ¿Pero se ha mejorado lo bastante? .
     
    Lola manifiesta su opinión de que los comentarios sobre los que manifiestan (o manifestamos)  creencias cristianas son absolutamente “beligerantes” y por “beligerantes”, entiendo que quiere decir no solamente discrepantes, sino poco respetuosos.
     
    Y ese objetivo del respeto a la persona e incluso a la creencia ajena es base fundamental de todo “lugar de encuentro”.
     
    Quizá todos debemos de reflexionar para cuidar el respeto en nuestras relaciones en ATRIO.
    Gracias Lola.
     
     
     

  • pepe blanco

    Hola Lola Cabezudo y hola Román, que muestras tu acuerdo con lo que dice Lola,

    El caso es que Atrio, a diferencia, por ejemplo, de Iglesia Viva que se define como de pensamiento cristiano, Atrio, digo, no se define como un espacio de reflexión específicamente cristiana (ver proyecto Atrio). Otra cosa es que por aquí abunden los artículos y los comentaristas de creencias más o menos cristianas o jesuanicas. Por consiguiente, quienes deseamos participar, e incluso participar frecuentemente, desde otras ubicaciones ideológicas, pues podemos hacerlo sin ningún problema.

    Si no os gusta la crítica persistente hacia el cristianismo, o incluso hacia el jesuanismo, os sugeriría cualquiera de otros muchos foros que hay específicamente cristianos. Por ejemplo, la mayor parte de los blogs personales alojados en Religión Digital. O, sin ir más lejos, la página de Iviva.

    Por mi parte, estoy encantado de que Román, a quien tuve el gusto de conocer personalmente, participe en estos foros, aunque últimamente nos tenga un poco abandonados. Nos separan creencias religiosas, pero nos unen importantes planteamientos sociales y politicos.

  • George R Porta

    Acerca del diálogo:

    Si una parte se repite cada vez que habla, las otras partes en diálogo no tienen más alternativa que repetirse o callar si no son persuadidas aquella. ¿Cuál de las dos partes provoca la ruptura? Parece que depende de quien se canse primero…

  • mª pilar

    Querida Lola:

    No estamos en distintos caminos… esa es la verdad; solo tenemos distintas experiencias, ante el mismo Mensaje, distintas maneras de expresarlo.

    Y eso nos convierte: según algunas personas nos dice… que:

    ¡Estamos fuera de la iglesia!

    Que somos cualquier “cosa” pero no somos “católicos”.

    ¿Quien puede asegurar esa sentencia tan radical?

    Personalmente ¡no estoy en contra! de nadie, y reconozco que… me molesta bastante el adoctrinamiento cansino, con aires de “verdad absoluta ” convirtiendo todo aquello que tocan, con una seguridad tal, como si cada tarde, recibieran el mensaje en vivo y en directo.

    Y me uno… aquellas personas, que viven el Mensaje… ¡con otro estilo- aire-experiencia-deseo de hacerlo vida cotidiana de manera consciente, gozosa, entregada; descubriendo otra realidad, mucho más cercana a la Esencia de ese hermoso Mensaje!

    Cada cual tiene que seguir y hacer su camino como más cercano se sienta ante la llamada de Jesús, de hacerlo:

    ¡Vida!

    Vida cotidiana, porque estamos aquí y ahora… la otra vida, llegará cuando tenga que llegar…

    A nadie llamo a seguir mis pasos, pero si aclaro, cuando escribo, que todo el Mensaje, se puede expresar y vivir con distintas miradas, y todas ellas, tienen cabida absoluta en el, sin denunciar, enjuiciando a quienes nos sentimos llamados/as, a seguirlo.

    Un abrazo sereno y lleno de paz.

    mª pilar

     

  • Lola Cabezudo

    QUERIDA MARÍA PILAR y el resto:

    Me decís

    Estar siempre en la misma sintonía… es estar dentro de… un grupo, una confesión, o cualquier otro movimiento.

    Y AÑADO: Estar siempre absolutamente en contra, no contribuye al diálogo. No trato de convencer absolutamente a nadie, simplemente a decir lo que me parece. No hay más.

  • Roman.

    Si te sientes atacado, se condescendiente y dígnate responderme argumentando. Igual me callas, creo que tu cultura es más basta que la mía. Aunque siempre se puede documentar uno para responder. Pero no recurras a quejarte “al profe”, que eso, ¿de qué es?.
    Te lo digo, por si tengo algo que ver con tus quejas. Creo que si….

  • mª pilar

    Lola:

    Estar siempre en la misma sintonía… es estar dentro de… un grupo, una confesión, o cualquier otro movimiento.

    Seguir a Jesús… es tener una mirada múltiple, porque así se presento:

    ¡Ante toda persona que quería escucharle!

    El seguimiento es personal e intransferible, y cada cual le experimenta de distintas maneras u opciones.

    A Él, parece que no le molestaba; a toda persona que se le acercaba, le atendía, escuchaba, y siempre les daba una respuesta acorde con lo que cada cual presentaba.

    No tengo ningún problema con las distintas miradas y opciones en la vida de cada cual, pero me gustaría, una mirada igual de cercana, para aquellas personas que miramos diferente.

    He pasado casi toda mi vida en las lineas de la iglesia… hasta que no pude seguir… pero  no lucho contra ella, sencillamente, he salido de sus atrios, porque me “asfixiaba”  dentro.

    Mi personilla iba experimentando en lo más profundo de mí, la necesidad de otra manera de expresar el hermoso Mensaje de Jesús.

    Nada más sencillo que eso, y puedo decirle, que allá, donde se vive el Mensaje… sencillo, sin parafernalia de ninguna clase…:

    ¡La Vida crece a raudales!

    Acogiendo lo más cercanamente posible, a quienes miran de otra manera.

    Deseo que no sufra con mi manera de exponer mi experiencia:

    ¡No lo deseo!

    Pero también deseo, compartir mi vida, con las personas más cercanas… a mi pensamiento, vivencia, opción.

    Un abrazo entrañable.

    mª pilar

     

  • George R Porta

    Pregunto a quien desee responder con el mismo respeto con el que trato de preguntar yo ¿Qué impide a quien sea religioso, creyente, ortodoxo católico romano o cristiano participar en Atrio?

    Estos días, imagino que los habituales articulistas de esa persuasion tradicional habrán estado de retiros, o de participación en sus parroquias o comunidades y que hayan escrito menos para interiorizar más las celebraciones de la Pascua, pero hasta donde recuerdo, en Atrio publica todo el mundo.

    La redacción de Atrio ha publicado algunas intentonas mías pero sé que no escribo bien y por eso lo agradezco aún ma’s; pero reconociendo que no soy un escribiente adecuado me corresponde la decision de no enviar artículos que posiblemente no tuvieran la calidad adecuada.

    Imagino que Lola, que ha publicado cosas con acierto y aceptación, pudiera escribir más a menudo y no lo hace. Lo mismo Ramón, que pudiera publicar pero no lo hace y es pena.

  • Lola Cabezudo:
    Atrio tiene por bandera la siguiente frase: “Lugar de Encuentro”. Me doy por aludido por tu comentario, y en lugar de guardar un cómodo silencio, quiero responderte serenamente.
    Si solamente hubiesen opiniones de la incuestionable y dogmatica doctrina Católica. Entonces seria ATRIO, no un lugar de encuentro sino un coro de angelicales voces cantando en misa. Le estoy agradecido al director de ATRIO. En primer lugar que pretéritamente publicara escritos míos, de un obrero que no tiene ni la secundaria. Algo ha cambiado que ahora parece que no tengo esa opción, pero no me importa. Le sigo agradeciendo su apertura de mente, que hace que aunque sea en la sección de comentarios, pueda plasmar según que opiniones de las cosas, que ya se son disonantes del “coro” pero que no son “paridas” mías, sino que están fundamentadas en corrientes de opinión y en investigaciones serias. Si Lola, al menos de momento ATRIO, también es “mio”.

  • Román Díaz Ayala

    Querida Lola Cabezudo:

    Participo de tus mismas preocupaciones, las cuales fueron trasmitidas por mí en correos personal a la dirección de Atrio hace ya algunas semanas. Confío que sea una de esas temporadas que nuestro Atrio atraviesa  de vez en vez, según el peso específico del grupo circunstancial de  comentaristas.

    Te deseo unas felices fiestas. Jesús, nuestra Pascua, ha sido inmolado por nosotros. ¡Aleluya!

  • Lola Cabezudo

    Querido Atrio:

    Me parece muy bien que Atrio facilite comentarios libres a los artículos. Lo que me deja absolutamente perpleja es que los comentaristas son absolutamente beligerantes  con lo que pensamos los cristianos que nos empeñamos en cultivar y profundizar la fe. No os conozco a ninguno, ni a los que escriben artículos  ni  a los que comentan, solamente a Antonio Duato y a alguien más, pocos. Me pregunto ¿Es Atrio una plataforma para expresar descontentos, frustraciones, tristes experiencias, críticas inmisericordes, convicciones profundas de rechazo? ¿Que quereis que hagamos  los que tenemos fe y la cultivamos y la cuidamos y la mostramos?  Los comentarios monocordes, y muchos, y siempre, me dejan perpleja tanto como si los aficionados a la música moderna, colaboraran en una revista de música clásica para decir que no les gustan ni Bach, ni Mozart, Wagner, ni Mendelsson,…

     

  • George R Porta

     
    Una metáfora estrictamente mitológica.
     
    Hoy fue un día particularmente apropiado para considerar la cuestión de la muerte y la resurrección y dejar a la imaginación teológica volverse más creativa de lo usual.
     
    Pensando en los «tres días» de oscuridad que debió pasar el cuerpo de Jesús antes de resucitar si en efecto resucitó. Pensando en los términos del antiguo paradigma de la dualidad alma-cuerpo…
     
    Cuán apropiado parece el tema bíblico, profundamente bíblico, de acoger al de «afuera» o al extranjero como si se tratara de uno de casa.
     
    Pienso en el regreso del alma al cuerpo de Jesús antes de resucitar, claro está, pensando en los términos de aquella antigua dualidad; en la acogida que un cuerpo susceptible de morir pero que pronto ya no será más igualmente mortal, cuando el alma regrese a él, lo posea y lo reviva en los nuevos términos de la vida, ahora eterna.
     
    Por asociación pienso en la laboriosa acogida de sí que tiene que hacer la mujer que ha sido violada para acogerse como si ya fuera invulnerable a la horrible experiencia que vivió cuando era violada o molestada…o como le exigen quienes no la comprenden, como si no lo hubiese sido…
     
    Pienso en las víctimas de la guerra que tienen que recuperarse de sus heridas y aceptar una vida que en realidad perdieron y dentro de algún tiempo quizás recuperen: El antes y el después nunca son iguales…
     
    La realidad es que no puedo preocuparme ahora del primer tema, el de la posibilidad de que exista un alma y un cuerpo, o que Jesús haya sido resucitado y cómo lo haya sido solo para satisfacer el hambre de mi imaginación teorética…
     
    ¡No! Es mucho más importante y urgente dedicar el tiempo para pensar en aliviar el sufrimiento humano cercano a mí, en el mío propio, en el que causo a otros… O, como escribió un atriero en el Tablón y me parece que sí que puede ser ofensivo posponiendo toda la realidad doliente para preocuparse por el rollo científico, cuando se vive en medio de un Mundo que nadie sabe a ciencia cierta si se irá a otra guerra o no, ni toda persona que lo habita sabe de los sufrimientos que están imponiendo o  dejando en tantísima gente, el hambre, la guerra, la avaricia de las grandes corporaciones, la maligna estupidez de los políticos, la hipocresía religiosa, la enfermedad y la falta de asistencia médica, el hambre y la escasez de alimento, la ignorancia y la falta de acceso a la educación fundamental…
     
    Todo eso me parece que, no importa que haya pasado todo el drama de la «Semana Santa», deja paralizada la existencia donde estaba antes de ella: Clavada en una cruz absolutamente material tangible pero invisible, como si el ser humano pendiera del aire, deshumanizado…
     

  • George R Porta

    Hola Oscar: Me parece que te comprenda. Una experienciar común es que el «atardecer» de cada día evoque el sentimiento de nostalgia, como la mañana suele evocar la esperanza. No es por gusto que el atardecer marque la terminación de la claridad y los inicios de la oscuridad, como en una danza, mano a mano.

    Extrapolando la idea a lo más amplio de la vida en conjunto se puede, me parece, decir lo mismo. Al menos así me pasa.

    Un abrazo cordial.

  • La Resurrección como Iniciación

    “La Resurrección de Cristo no era interpretada de una forma literal sino simbólica. Ella simbolizaba la forma como era posible  experimentar la presencia de Cristo a un nivel espiritual; ella es el momento de la iluminación, el momento en que se alcanza la gnosis.”
     
    “Para los cristianos de los primeros siglos, Cristo era el símbolo vivo de la propia divinidad en ellos, el fruto glorioso del germen que ellos forjaban en su propio corazón. La doctrina del Cristianismo Esotérico no era la salvación por un Cristo exterior, sino la glorificación y la perfección de todos en el Cristo interior.” 
     

    http://lagnosisdevelada.org/documents/cristianismo_y_gnosticismo_i.html

     

    En esta época en que vivimos. La voz tenue y agónica de los primeros cristianos. Masacrados por la herejía que se nos presenta como “ortodoxa”. Se nos hace apenas audible. Pero hoy tenemos amplificadores….

  • oscar varela

    Hola George!

    Dije que la cosa me parecía:

    1- Tierna: porque el pasado de mi vida no se esfuma sino que me queda como el sentimiento tornasolado de “ternura” (“una semilla de sonrisa que da el fruto de una lágrima”; es por dentro placer y por fuera dolor); tornasolado también, pero inverso, es el sentimiento de “nostalgia” (sentimos el dolor de faltar algo que un día nos dio gozo; revivimos con el pensamiento el tiempo feliz en que poseíamos lo que ahora no tenemos y añoramos). Al revés de la “ternura”, la “nostalgia” es “hacia adentro, dolor y hacia afuera, placer”)

    2- Valedera: porque “me-vale”, aunque en la forma de “haberme valido”, y que AHORA no me-vale del mismo “MODO”.

    ¡Voy todavía! – Óscar.

  • George R Porta

    No tengo idea de qué pueda ser la resrrección ni la vida de una persona rsucitada, ni si se la puede llamar vida como conozco el vivir sin la certeza de la muerte. Eso no me entristece. Soy de los que creen si  ver.

    También es cierto que contrario a Pablo, no quiero poner la probabilidad de la resurrección como condición indispensable de esperar confiadamente que pueda resucitar alguna vez, que la gente que quiero también pueda. Prefiero morir en la esperanza incondicional en la mayor medida que pueda, incluso mezclada con el miedo de que no haya nada pero esperando a pesar de todo.

    Discrepo de Francisco porque el Espíritu me conduce por este camino de de espera confiada como si la «soledad» del Sábado fuera muy pero muy larga, todo lo larga que deba ser (que no lo puedo calcular y me resisto a intentarlo), pero sin tristeza, apacible y confiadamente.

    No sé por qué Francisco que todos tenemos que regresar por el camino que él esté «regresando» ni con la certidumbre diferente de que el Espíritu le hace cristiano..sí mismo/a que dudo que nadie disponga de tiempo suficiente siquiera para transformar la mayor parte de sí y vestir el vestido de «bodas»… Pero imagino que no haya modo de acabar la vida sin una nota de incertidumbre.

  • oscar varela

    Hola!

    Tierno y valedero ¿no?

    ¡Vamos todavía! – Óscar.

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