Volver a Atrio                                                     Comentario

¡A mí ! ¡La Legión!

Cuando uno grita “¡A mí la Legión!” quiere que la Legión venga para protegerle de algo. Pero cuando grita “¡A mí! ¡La Legión!”, es casi todo lo contrario: quiere que le protejan, sí, pero de la Legión que viene a por él. Esta sutileza idiomática viene a cuento de que el pasado jueves, en el hotel Urban de Madrid, se presentó el libro Los documentos secretos de los Legionarios de Cristo, que ha escrito el periodista José Martínez de Velasco –redactor jefe de la agencia Efe– y que ha publicado Ediciones B. Lo primero que hay que aclarar es que nadie resultó herido. Podría haber ocurrido, porque los “biografiados” no se andan precisamente con bromas. Lo segundo, que estamos ante un libro importantísimo: me cuesta mucho recordar un trabajo de investigación periodística más impecable, más riguroso y mejor elaborado. Este libro merecerá analizarse, no tardando, en las Facultades de Periodismo como ejemplo de un trabajo casi perfecto. Y de un valor, que dirían los militares, demostrado “mucho más allá del estricto cumplimiento del deber”, y esto va tanto por el autor como por la editorial.

Martínez de Velasco publica por primera vez documentos esenciales de este grupo de presión político-económico-religioso que, para él, es una “secta intraeclesial” –hay otras, claro– que ha logrado en España, sobre todo en los últimos años, un poder escalofriante. Los testimonios de ex legionarios, obtenidos siempre ante notario y publicados con nombres y apellidos, hacen del libro de Velasco una lectura espeluznante. No se trata ya de que el fundador del grupo, el cura mexicano Marcial Maciel, antiguo amigo del Papa (hoy parece que las relaciones ya no son tan cordiales, ni muchísimo menos), abusase sexualmente de sus jovencísimos “seminaristas” arguyendo pretextos y mentiras que harían sonrojar de vergüenza a un caballo; eso ya se había publicado. Es que, al leer el libro, se da uno cuenta de que el centro que esta gente tiene en Ontaneda (Cantabria) vivió hace bien pocos años episodios de abusos, humillaciones y violencia sobre críos de trece años que ponen los pelos de punta, y son las propias víctimas quienes lo cuentan todo. Y que la tan repetida, alabada y exigida “discreción” del padre Maciel oculta en realidad un entramado de intereses, influencias, poder y dinero que hacen que El padrino, de Mario Puzo, parezca un librito de vidas de santos comparado con el impresionante trabajo de Martínez de Velasco.

Los Legionarios y su “rama civil”, el “Regnum Christi”, son muy poderosos en España, aunque no tan conocidos como el Opus Dei, que, dicho sea de paso, comparado con ellos es una cosa casi de centro-izquierda. Publicar este libro hubiera sido casi imposible, en este país, hace sólo unos meses, cuando Acebes y Michavila eran ministros, y Ana Botella era la esposa del presidente del Gobierno. Por las páginas desfilan nombres importantísimos de personas que han llamado por teléfono a directores de medios exigiendo que se silenciase este libro; personas que se han reunido para ver qué manera hallan de echarle tierra, de lograr que nadie lo lea, que nadie se entere de que ha salido a la venta, ya que no han conseguido impedir que se imprima y se publique.

Y conste que no es en modo alguno un libro contra la Iglesia católica, ni contra el Papa, ni siquiera contra la Legión de Cristo como institución, en la que sin duda hay mucha gente honrada. Es un libro que señala con el dedo, directa y demoledoramente, los abusos y las tropelías de quienes se aprovechan y se han aprovechado de la honestidad y credulidad de esas personas honradas para cometer actos que están, negro sobre blanco, en el Código Penal, por no hablar ya de los Mandamientos. Frente a la “discreción, discreción, discreción” que impone Maciel por la cuenta que le tiene, Martínez de Velasco y Ediciones B, con “un par” pero que muy bien puesto, han optado por la máxima evangélica: “La verdad os hará libres”. Algo tan infrecuente que se vuelve admirable.

(Incitatus- el confidencial.com)

 

Vidas paralelas (Legionarios-Opus)

El día 4 asistí a la presentación del libro "Los documentos secretos de los Legionarios de Cristo", de José Martínez de Velasco, redactor jefe y responsable de temas religiosos de la Agencia EFE. A lo largo de toda la presentación, llegué a la conclusión que muchos de los datos que se presentaban podían aplicarse al Opus Dei. Por supuesto que no el de la supuesta pederastia de algunos legionarios.

José Martínez de Velasco se ha marcado un buen tanto con la publicación de este libro. Ha respondido verdaderamente a lo que debe ser un periodista de investigación y de información religiosa. Felicidades por el tanto que se ha marcado. No todo el mundo consigue esos textos.

Una de las cosas que me llamó la atención fue que si los Legionarios tienen documentos secretos, el Opus Dei no le anda a la zaga. Yo después de salir, a través de la web "opuslibros.com" he descubierto los vademecum y distintos documentos internos de la obra del Santo Marqués de Peralta que no se nos facilitaron a los que pertenecimos a la hoy prelatura. Una institución y otra tienen un sistema muy parecido y se declaran defensores de la ortodoxia, aunque sus seguidores dejen mucho que desear en su actuación.

El Opus Dei nació en 1928 con Escrivá durante unos Ejercicios Espirituales. Su competidor, Maciel lo "descubrió" en 1942. Uno y otro tuvieron problemas con loe jesuitas a los pocos años de nacer la institución. Uno y otro han sido idolatrados por sus seguidores, hasta el punto de que son protagonistas de películas-catequesis para adoctrinar a las personas que se les acerquen. Uno y otro representan para ellos "la voluntad de Dios", que se extiende no solo a sus personas sino hasta el "jefe" más bajo. ¡Cuánta soberbia! El fundador de los Legionarios usa automóviles de lujo, como hizo el Santo Marqués en vida (yo le vi un Mercedes, que en 1972 ya era un superlujo). Y uno y otro han sido competidores y sus seguidores lo siguen siendo. En los años noventa del siglo XX en la obra se leyó una nota que se prohibía hablar de los Legionarios.

Dentro del Opus se suele decir a la gente ya veterana que los Legionarios les copian. Incluso se asegura que algunos de los seguidores de Maciel escribieron cartas a los obispos de todo el mundo para que a su vez pidieran a la Santa Sede que no aprobara a la Obra como prelatura personal en 1982, cosa que no consiguieron. El final ha sido el siguiente: desde 1982 el Opus Dei ya no tiene votos (pobreza, castidad y obediencia) y depende de la Sagrada Congregación de Obispos, lo que consideran más secular mientras que los Legionarios son una congregación con votos en sus célibes y dependen de la Sagrada Congregación de Religiosos. ¿Cuál será el siguiente paso en la carrera?

Nacho Fernández

 Volver a Atrio                                                                       Comentario